Poesía

Submarino

Picas en los labios como la palabra incontinente

esa que se dice cuando menos lo esperas, desafiando lo políticamente correcto, sojuzgando a la mente.

Picas como cuando el sol golpea y sigues caminando con el consuelo absurdo de una piel excepcionalmente morena, sopesando el dolor y la ardiente pena.

picas en los pechos que amamantan tus dolores, saboreando el calostro vestigio insípido de la espesa leche de un pasado presente.

Impides la ruina de tus dedos titubeantes, comprendiendo lo que buscan

amparas la lujuria bajo el ala de instituciones casi infinitas, confinadas en el imaginario perverso de lo que se hace pero no se dice por vergüenza.

Empotrándola en paredes de algodón que la llevan directo al fondo, al fondo infinito de ese querer más arcano que el mar,

albergando especies distintas, con mejillas trémulas de un rojo fresa,

fumando pipas de laurel y tomillo.

Adobando de narcótica agonía el aire que respira cuando se abre de piernas al estar contigo…

Poesía

Antera

Esa música que emerge de rincones olvidados cuando hacemos el amor

el olor de tu semen que se queda un rato largo y que me gusta.

ese sonido que se posa por encima de nuestras cabezas.

el crujir de la vieja piltra abatida por nuestros cuerpos ansiosos, exacerbando el dulzor del incesante clamor de la utopía.

Rizomas de éxtasis que entierras en el fondo del pozo de mis ganas

abrazando mis entrañas

buscando el dulzor en la sal de mi cuerpo.

Remolinos de aire caliente que emergen de en medio del colchón

testigo directo de lo que por momentos parece amor

un amor capaz de resucitar a los muertos que creía hechos polvo…

Poesía

Terriblemente solos.

Besos que se difuminaron resistiéndose a la pérdida

otros besos hermanos que nunca se han atrevido a darse por temor a los ojos de quienes observan.

Besos encallados en arenas movedizas de islotes terriblemente solos, en donde el sol alumbra lleno de lunares.

Besos atrapados por esa sonrisa que de mutuo acuerdo se han dado, pero que siguen temerosos de lo que les rodea.

Besos suspendidos en la sonrisa que con cariño regalamos a ese otro que nos mira esperando a que seamos valientes

anhelando ese primer paso, porque él, o ella, no son capaces de librarse del abrazo cobarde de la cobardía.

Besos envueltos en sábanas usadas que gritan en silencio las ganas que tienen de salir a la calle para mirar a la cara a quien les señala.

Besos que prefieren vivir de fantasías, por que la realidad pesa, y se va perpetuando en la regularidad de esos encuentros furtivos de sexos mojados

alabando al dios de putas avergonzadas y terriblemente solos.

La soledad la hemos mal interpretado hasta el punto de creernos lo imposible de lo imposible, sucumbiendo ante la duda de lo que no nos hemos atrevido a hacer y así nos va…

Ganas de libertad

encuentros a los que tememos tanto como deseamos, !cuerpos desnudos y bucólicos que ya no aguantan que se les masturbe más!.

Terriblemente solos e incapaces, así nos va…

Incapaces de salir en busca de ese beso remedio para el sufrimiento al que voluntariamente hemos sometido nuestros deseos.

No hay nada de que avergonzarnos.

¿Por qué seguir embutidos en la vestimenta de una moral heredada y pasada de moda?.

Eso ya no nos vale, no nos puede valer

porque todo el mundo tiene derecho a hacer de su sexo un valero si eso le hace feliz…

INVITADO

The man in the bathtub by Quinny Martínez

Escribí este relato para un amigo al que quiero mucho, un hombre que en medio de aquella cruel guerra que machacaba a la Colombia de finales de los 90’s nunca se rindió.

Gobblers / Masticadores

Picture taken from Pinterest

***

Dedicated to: Alirio Gonzáles Pérez – Director of Children’s Audiovisuals School, Belén De Los Andaquíes, Caquetá, Colombia.

That day his life changed; it was four in the afternoon, and suddenly he was surrounded by the sound of bullets and bombs, the product of an incomprehensible war that devastated everything. Nerves seized his mind and his trembling body that at that moment gave him very little. He leaned out the door as best he could, but only the voices of the people in the despair of the thunderous steps of death were heard; because when death lurks the heart knows it. The rampant war through towns and cities, taking whoever it touched ahead, making landscapes rivers of tears and blood.

He ran for his life, threw himself on the cold floor as the bullets approached and went into the bathroom, like in the movies seen on…

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Poesía

¿Qué dedo me corto que no me duela?

¿Qué dedo me corto que no me duela?

Si la vida que mi corazón abraza es sincera

¿Qué dedo me corto que no me duela?

Si llevo su sangre y su pasión es mi pasión, si la quiero con locura, lo mio por ella es el más puro amor.

¿Qué dedo me corto que no me duela?

si a tí también te he querido, te quiero y te querré, y sólo tú y yo sabemos de lo que somos capaces, nunca te defraudé, y de tí no espero menos

Fuiste tú el primero en saber de mis andares, del motivo de la distancia de la cual son testigos los kilómetros de tierra, el aire y estos mares; los demás me importan poco.

Pero ella es de mi sangre, ha apagado mis incendios, ha auxiliado mis suicidios emocionales, y me ha visto crecer, igual que tú.

¿Qué dedo me corto que no me duela?

Si entre pecho y espalda llevo clavadas las cosas que nunca podré decir, no porque no pueda, sino porque se lo he prometido a mi madre, y no quiere ver a otro de sus hijos morir, porque se muere…

Los errores del pasado y la fuerza para no asumir lo que no me corresponde asumir, porque no me da la gana, porque no me sale del mismísimo agujero puerta de mis entrañas.

¿Qué dedo me corto que no me duela?

Si cuando pasan estas cosas por mis ríos corre sangre, y yo nunca he cambiado la lengua por un par de alpargatas,

a pesar de la ignominia, a pesar de las piedras encima de mi tejado, a pesar de mis culpas, a pesar de mi pasado

¿Qué dedo me corto que no me duela?

Si a los dos los quiero, con evidente diferencia, pero está claro que sin ustedes esta yo, la yo de ahora, la yo que es capaz de escribir estas letras no sería capaz de hilar ni una sola frase, y tampoco capaz de amar a cántaros que se desbordan y van a parar a al silencio de los mares

¿Qué dedo me corto que no me duela?

Se los pido por favor, por el coño de la cebolleta, dejen en paz a los espantos, seamos felices, y dejemos de creer en brujas.

¿Qué dedo me corto que no me duela?

Tendremos que aprender a soportar, a sopesar el pasado, a asumir nuestras pasiones, a morir por quienes amamos

A tí te quiero, y a ella más allá de la sangre, la amo, la amo de verdad y como dice la Esteban. “Yo, por ella mato”…

¿Qué dedo me corto que no me duela?

INVITADO

A true poet by Jorge Aldegunde

Gobblers / Masticadores

Picture taken from Pinterest

***

Much did he fear being despised for love, and that had him verily suffer. However, during that time he conceived invaluable and heart-breaking verses. Muses stood by him all along, and he became a legend in poetry.

But times inevitably change and, at last, he made up his mind to meet her. And then everything went too quickly: courtship, engagement and a multitudinous wedding ensued, where he struggled to write his vows. Ever since, they have been happily married.

His literary genre and style took a sharp turn though following his new marital status: at present, his prose is highly praised for its effectiveness and conciseness in the obituaries’ notes.

THE END

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Poesía

Necedad…

No me duele nada.

No me duele nada a pesar de haberme arrojado de cabeza sobre las espinas de tus rosas,

no me duele nada a pesar de los golpes posteriores a sacarnos las ganas.

Soy necia.

Soy insistente y no me canso de pedirte que me des palos…

Si te soy sincera, me lo merezco todo.

Todo lo que producto de esta obsesión selectiva que me lleva a despeñarme por el barranco que va desde tu boca hasta el ombligo de tu libido anegada, me pasa…

Poesía

Misa de once…

Cánticos con voces orientadas hacia el norte, buscando la manera de irse hacia el sur de otras notas.

Cantinelas que en sus letras mueven las caderas desnudando cuerpos en lo más íntimo.

Habitaciones humildes con camastros de tres patas y a oscuras.

Hombres y mujeres escondidos de la mirada del vecino coyote que se enfunda en la morera de la sotana del cura trotaconventos.

Sudores que hacen festivales de gemidos al pie de cirios en llama, enganchados a la esperanza de la ansiedad que es constante y pide tempo,

latiendo a fuego lento.

Guisando ostias y lamiendo el cáliz de los perdidos en ríos de aguas ardientes, repletas de oraciones a los dioses de la carne…

Poesía

Vericuetos.

Mi libido encendida encandilando los rincones de tu inconsciente,

el olor de mi vagina debajo de tus uñas.

Metáforas de vidas al borde de la muerte,

agua de manantiales sedientos desviadas a canales propiedad de mi sosiego,

vericuetos encallados en la sien de animales racionales.

Amándose con frenesí juvenil inconsciente,

exponiéndose en balcones con vistas hacia calles ciegas de furor…

Poesía

Besos gélidos.

Así,

justamente así de frío.

Como cuando se cierra el Mississipi en invierno,

congelando su andar.

Olvidando progresivamente la tibieza de aquellos días de insolación y desenfreno,

besos fríos,

este río de lava se ha convertido en una autopista de animalitos montados en patinetes sin ruedas.

Labios perezosos inmersos en la costumbre que ha matado la pasión de aquellos días de juventud romanticona,

besos fríos,

empalizados con ausencias y nieve, mucha nieve.

Se pregunta repetidamente: ¿a dónde han ido a parar los ríos de agua viva que recorrían su sangre?.

Respuesta que no encuentra, pero eso ya no importa.

Ha perdido, pero ha ganado hielo…

INVITADO

Kevin Ramírez – Tocando el cielo.

Eroticosas… Visítanos!

MasticadoresEros

Fotografía tomada de Pinterest.

Las noches de invierno no son frías estando a tu lado,
todo a nuestro alrededor se hiela, pero nuestros cuerpos se calientan mutuamente.
La cama baila al ritmo de la vacilación de tus caderas.

Las paredes oyen el sonido de la excitación, del placer y del amor que nos recorre.
Eros observa desde su trono mientras tú y yo nos sumergimos en los movimientos bruscos de nuestros cuerpos,

chocando como el brillo de las estrellas en el firmamento.
¡No, no exagero, estoy tocando el cielo!

https://karc.home.blog/

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Poesía

Detalles que me matan.

Te regalo una noche a la semana,

ser tu amante es la resurrección de mi protervia.

Te regalo mi voluntad y mi apego,

aliada irrefutable de estas ganas insaciables de un oprobio perpetuo,

castigo por tener lo tangible y el alma vacía.

Contigo la humorada de mi sexo se relaja,

contigo la semblanza del amor me avasalla.

Te regalo lo que de mi queda cuando escapo de esa realidad que no soporto.