Poesía

Mi micromundo 120…

Ausencias que nos van a doler siempre, ausencias amarradas a una sentencia de vida, cuyo ineludible final, es la fría e incomprensible muerte…

Poesía

Sin conocernos…

Dedicado a Umami.

No sé con certeza tu nombre, tu apellido o el color de tus carnes…

No sé si eres tú, él, ellos o quiza nadie…

No sé como hueles, tampoco si sueñas cuando duermes…

Lo único seguro, es que este sentimiento carnal  lleva la absorta nada que de ti conozco, a convertirse por instantes en un todo expectante, fantasioso, punzante…

Lleva el nombre con el que te he bautizado…

Lleva en el pecho tatuado las pocas palabras, y el montón de letras que de tí me han quedado…

Lleva consigo los suspiros, las ansias, y el fuego en la piel que es casi asfixiante…

Lleva la erección constante que anida una vulva en orfandad, y con las ganas físicas de lo que tú, sin siquiera saberlo me das…

Poesía

Amores perros…

Materializando fantasías

Hay amores que van de tambo en tambo, habiendo perdido la vergüenza, y viviendo con la misma intensidad calor y frío.

Hay amores como el tuyo, judio y errante, amores que no están perdidos, pero sin rumbo fijo.

Amores que se dejan llevar por la brújula del deseo,

amores que ganan,

amores que pierden,

amores que mueren,

amores que lo recogen todo con creces.

Hay amores perros…

Amores que te ponen a cuatro patas, insistentes, ardientes, libres, y cachondos en demasía…

amores instintivos, seductores, persistentes.

Amores que deseas, y al final no importa que se te peguen las pulgas.

Amores que pican tanto, que hasta que no te pican picando, no le llega el agua al llanto…

Amores que ladran y muerden delicioso…

Fotografía: Katherin Longhurst – Pinterest

Poesía

Gotitas…

Hello stranger…

La humedad no para de llover,

pasan las horas y sigo con esa sensación metida debajo de la piel, e irremediablemente me mantengo en estado de excitación voluntaria,

me siento casi flotando.

La humedad no para de llover, es tan constante como la copiosa nieve del norte que ha decidido coincidir contigo,

juntas bailan al compás de estas carnales emociones, que poco a poco, van tomando forma para convertirse en una pasión punzante.

La humedad no para de llover, y tú taladras no sólo mi cabeza, ha sido tan intensa tu estancia, que ha forjado una grieta que recorre mi pecho,

La humedad no para de llover, sigue el camino por en medio de mi ombligo para quedarse allí, allí en donde la humedad no para de llover…

La humedad no para de llover, pero inevitablemente piensa por momentos en un femenino subido,

cuestionándose, avasallando mis sensaciones, y preguntado una y otra vez: ¿Quién es?

Comprendo desde mi perspectiva, que aún con el avance de los tiempos mujeres directas y con elevado sentido de la pasión, no debieran ser vistas con temor,

pero también encajo, que ser extraños abona el terreno de la desconfianza, yo sigo a mi instinto, ¿Sigues tú los tuyos?, ¿ Ha parado de llover la humedad en tí?.

La humedad no para de llover, y mientras escribo esto, los latidos de mi corazón se van posando donde les da la gana,

Justo ahora, mis ganas se sumergen casi a ojos cerrados sobre tus ojos que imagino profundos y tristes,

La humedad no para de llover, y la ambigüedad que nos rodea, forma un tsunami, y a pesar del frío, me tienen sudando…

La humedad no para de llover, y me temo que no escampará, hasta que tu voz y tus sentidos, se centren físicamente ante los olores que fluyen de mi humanidad cuando apareces…

La humedad no para de llover, y aún no me has dicho a qué hora me lees, si ese temprano es al cantar del gallinero, o talvez, a un cuarto menos del ayer…

Good bye stranger…

Poesía

Incesto…

He escrito cosas,

he escrito tantas cosas desde aquella noche, pero ninguna llegaba a donde quería.

Me desconcertaba tanta pasión.

No sabía cómo hilar las palabras, no sabía cómo empezar.

Te he soñado erecto y dentro de mi,

taladrando mis entrañas con tu verga empinada, mientras intentaba correr el velo de mis ojos para descubrir quién eras…

Te he soñado y pude ver tus manos claramente escurriendo mis tetas,

sentí tu lengua acariciando mi vagina, y succionando mis jugos con desespero.

Me asustó tu rostro,

me asusté al tenerte y no reconocerte,

me asusté cuando fui consciente

me asusté, pero no luché.

Me dejé llevar por eso que empezaba a emerger de entre mi sueño para hacerse real…

No quería desprenderme de tu espalda, estaba absorta, cachonda y extasiada.

Me drogaste con los hongos de la cena, para darte el placer de poseerme,

veneno perfecto para hacer de mí, tu sumisa y complaciente presa.

Te quise a mares en aquella “dulce” pesadilla,

te quise ardiente, a pesar del miedo,

deseosa y sin pena.

Me he quedado entre pecho y espalda con tus besos,

tu olor y tus huellas convertidas en chupetones enrojecidos, tatuados en mi cuello, en mis piernas, en mi espalda y en mi ardiente pecho.

Me he despertado exaltada entre contracciones, entre sábanas empapadas, sudor e incertidumbre.

Un sueño extraño, lascivo, perverso, y contigo que eres casi mi hermano.

Me ha quedado la sensación de una culpa incestuosa…

Ilustracion: Chiara Bautista

MICRONOLATO

Has vuelto…

No pudo contener la sorpresa de su retorno. Se lo ha dicho todo, le ha expresado el amor que por el siente, le ha dicho de nuevo, y con todos estos años de camino que le extraña, y que lo que siente es perpétuo. Ella es su pared en blanco, cada vez que regresa, ella quitará los cuadros, pintará de nuevo, y tapará los viejos huecos para que clave lo que le de la gana, también le escribe notas de amor, notas que al partir siempre se lleva en los bolsillos, las guarda para no olvidar el camino de regreso.

Cariño mío:

No hay que temer a la soledad, no temas volver a empezar, no temas conocerte. Estaré siempre aquí, para llamar al pasado tierno hacia un presente adulto, consciente y apasionado, como en nuestro último encuentro, cálido y desenfrenado, lo llevo tatuado en mi.

¡Te amo y te amaré siempre!

Poesía

Inmensidad…

Umami FEM…

Mirar al horizonte y respirar hondo…

Decir te quiero, te amo o te extraño…

Todo es inmenso, intenso e impredecible…

Cada gota de sudor, cada lágrima, cada hasta luego o un adiós converso…

Todo es inmenso, intenso e impredecible…

Lo son el abrazo de un niño, la llamada de un amigo, el te quiero de un amante cómplice, un orgasmo deseado, una caricia cálida y morir, morir también es inmenso…

Inmensa es la vida que se halla en medio de tanta inmensidad…

Inmensas mis ganas de besarte cuando de repente te vas…

Inmenso es mi deseo de tu sexo…

Inmenso eso que a cambio de un beso me das…

Inmensa tu sonrisa con carcajada a cuesta…

Inmensa la dicha que siento en el alma por haberte encontrado…

Inmensidad cuando dentro de mi estás, comiéndonos de ganas, siendo uno, siendo todo, siendo nada, siendo inmensos…

DIVAGANDO

Desconocidos…

Sensaciones que duran lo que duran…

Ella resuelta se ha enganchado a sus ausencias como una lapa,

añorando sus garabatos, y deseándole más de la cuenta,

más de lo que acostumbraría con cualquier desconocido…

piensa en la utopía, y procura no hacer caso a sus instintos primitivos.

Ella sólo desea vivir el ahora, aunque el desconocimiento vaya más allá de la curiosidad, y se convierta por instantes en grima…

una grima cobarde y tendenciosa…

No tiene espectativas, porque tenerlas sería egoísta,

todo fluye, a veces con fuerza y en ocasiones ni se siente…

pensarle, anhelarle, quererle, amarle, soñarle…

Más deseo, haberse encontrado entre un mar de letras complejas.

Buscarle al despertar y al anochecer, sin certeza ninguna, bajo el amparo de un todo que se convierte en nada…

Un hombre extraño en su cabeza, en pleno uso de sus facultades, y sumida en un desconocimiento casi absoluto…

Así es el amor, capaz de afianzar desde la más absoluta ignorancia, un cariño a plenitud.

Porque siempre es mejor amar más y enamorarse menos, por eso hoy me he vuelto a enamorar, amando…

Poesía

Mi amor es mío…

“A diario me enamoro”

Hoy me he vuelto a enamorar, he sentido esa deliciosa infatuación que se mete debajo de la ropa y se acomoda donde menos lo esperas.

Porque infatuarse también es amar…

Promiscuas emociones, han pasado inadvertidas por encima de mí, a pesar de que mi cuerpo está empeñado.

Sí, mi cuerpo es como el viejo piano de mi abuela, afina inmenso sólo con el tacto de la constancia.

He sentido revolotear inquietas mariposas en mi vientre,

afanosas han celebrado la presencia de ese amor, con ellas lo celebro,

porque mis lealtades no son incompatibles con el sentir, sentir que no me atrevería a castrar.

Dejo pulular lo que de mí sale valiente, para enaltecer el deseo que fluye y no cesa…

Hoy me he vuelto a enamorar, de sus puntos y comas, de su sonrisa y de sus bromas…

Me han seducido sus historias.

Le he hecho el amor a un extraño, él no lo sabe.

Me he masturbado imaginando su cara, poniendo color a su voz, me he retorcido saboreando mis ganas y deshaciéndome despacio…

He dado a luz a otra pasión que ahora adopta el viento,

Pasión que aspiro invada a algún otro cuerpo hambriento.

Me he dado cuenta de que sólo es necesario respirar, y la salida del día para girarme en busca del sol, como los girasoles a la vida que les da color.

Hoy le he besado infinidad de veces, aúnque él no lo sepa,y yo nunca llegue en carne propia a tenerle…