Poesía

Magro…

No emulo nada,

no quiero ni tengo ganas de ser quien no soy,

expreso mis sentimientos como me da la gana,

la excitación se me sube a la cabeza,

tampoco soy tan distinta al común de los mortales,

soy de carne y hueso.

Soy presa del intento de exilio de penas y encantos adornados con versos atrevidos a cualquier hora del día.

Hago lo que me da la gana repito…

Me estoy queriendo.

No hay un lugar físico al que escapar más que conmigo misma.

Soy un puñado sensible de carne magra, no hay duelo de espantos en esta afirmación.

Me desnudo con asombro ante la imagen que tenía de este caparazón, era distinta…

Estaba ocupada en cosas que nublaban mi visión,

hoy me veo repleta de encantos que subyacen la imperfección, ante las miradas de los jueces de lo vano y lo pagano.

He puesto tierra de por medio a las cosas que me sacuden en dirección contraria a lo cuerdo, con ironía adoro la locura, con desvelo venero lo verdaderamente importante.

Masturbo mi entrepierna con ahínco en busca de la extenuante satisfacción que me guíe hacia su luz, gimoteando por el éxtasis tardío de orgasmos que cuelgan entre mis manos,

inundaciones estacionarias que mantienen el curso divino de pasiones encendidas,

cualidades extraordinarias que me ayudan momentáneamente a escapar de la ansiedad que me produce este encierro.

No hay punto de comparación con una estaca de carne magra empinada con descaro, tocando al timbre de mis aluviones obscenos,

sicalíptico andar que se repite sacudiendo las emociones de la calle del fondo, trayendo de vuelta su luz a esta casa después una extensa pausa,

mensajes propiciados por charcos chorreantes de saliva y semen imaginarios, que se combinan para despedir una madrugada incapaz de abrazar la somnolencia…

Me quedo conmigo,

me quedo contigo,

me quedo con lo que soy,

me quedo con lo que somos,

me quedo con todo,

me quedo con nada…

Poesía

Esmeril…

Soy un alma en pena,

doliente de necesidades cachondas,

sedienta de tus labios casi líquidos con sabor a barra de bar,

sumida en este sueño hipnótico de realidades paralelas.

Soy esclava masoquista de mis recuerdos colgados sobre tu pecho,

cabalgo despierta a la fiera en la que sólo yo sé convertir tus anhelos.

Me desconozco…

Mi desnudez es infinita,

pierdo el tipo,

esta no soy yo…
Noto cómo ha cambiado mi cuerpo desde que la distancia obligada ha detenido el reloj de las pasiones del mundo,

noto que me voy cerrando como los ojos de un crío somnoliento.

Mis dedos al borde del suicidio,

a mis falanges cansadas por las extensas jornadas pedaleando con este cuerpo inconsolable se les ha salido el ombligo,

han mamado hasta la extenuación de esta teta insaciable.
Se empañan los espejos con el calor que desprende el alma en pena de mi necesidad.
Tengo hambre,

tengo hambre de placer,

tengo hambre de mi sexo desbordándose ante la lluvia de tu lengua a mil revoluciones,

tengo hambre de tu aliento que enmudece,

tengo hambre de mí cuando deseosa me encuentro contigo,
Me paseo desnuda ante los ojos de esta nada abarrotada de silencio y de ausencias crueles,

he descargado cada rincón de mi imaginación,

he empleado mi tiempo en cosas que no sabía podía hacer,

pero…
Todo tiene la forma de tu falo,

mi vagina ha vuelto a las contracciones típicas de una ansiedad precaria, triste y tumultuosa.

Mis ganas buscan el esmeril de tu fuerza para pulimentar este hierro fiero.
Todo me sabe a deseo,

todo me sabe a tu risa, a tu pasión,

todo termina justo debajo de mi ombligo apuñalado con hielo…
Vuelve la cordura,

me despierto del sueño y me digo:

Más se perdió en la guerra, agüita fresca y… aguanta coño, un día menos…

Poesía

Delaminación…

La ruptura se hace latente, pero los bordes de la resistencia a pesar del cansancio se mantienen.

Las aberturas son cada vez más grandes, a pesar de eso hace falta oxígeno, hace falta empuje, hace falta más allá del contagio una empatía sólida, porque escasos estamos de entender lo que supone…

Pasan los días y la mutación es aún mayor, sentimientos a flor de piel, desespero y desazón. Esos amantes que días atrás habían agendado un confinamiento lascivo, desatado, y lleno de experiencias aplazadas, se han estancado; los cuerpos que antes ardían suplicando tiempo ahora no saben qué hacer con él.

Las ganas se han quedado en coitos dolorosos que recriminan sin poderse contener lo que el pasado ya tenía en sus cuentas, porque el olvido es selectivo, y los saldos en rojo también incluyen los perdones que sin convencimiento se dieron en su día, todo por matar lo que ahora tenemos como arenas en los mares, tiempo…

“Se hace lo que se puede” dicen, “se hace lo que se puede”…

Nos hemos sentado a los pies de nuestros deseos y no sabemos cómo darles la cara, se nos están saliendo de las manos las emociones que inadvertidas han ido inundádolo todo, colándose por debajo de las puertas, escurriéndose por hendiduras de las cuales no teníamos conocimiento.

La delaminación resiste casi sin cuajo, los quiebres salen a la luz, los empastes del diario acontecer han quedado aparcados en algún lugar esperando a salir, porque el olvido es más fuerte que la razón.

El olvido es capaz de enterrar a muertos vivientes… sólo cuando conviene; y regresar a lo mismo conviene más que seguir aplaudiendo a los que en esta guerra caen como moscas, o hacer otros cinco minutos de silencio por las ausencias, o tener en cuenta el dolor del otro; porque como dice el viejo dicho de mi abuela: “el muerto al hoyo, y el vivo al baile”…

El olvido borra memorias, el olvido hace bien su trabajo y sumerge en aguas de satisfacción primaria a quienes de esto no están aprendiendo nada, nada más allá del anhelo de lo de antes. Viejas costumbres a las que volverán sin pena ni gloria, como esos amantes incapaces de escucharse, que deciden seguir condimentando sus pasiones con polvos insípidos, poca sal, y resignación…

Resignación…

¿Crees que seremos diferentes después de esto?, ¿crees que la humanidad será más consciente de lo que verdaderamente importa?: Lo que es aprendizaje para unos, no lo es para otros; y no, no seremos distintos, no sumaremos en comprensión como a esta crisis se han sumado los muertos y el encierro. No lo seremos porque olvidar se nos da bien, y es mejor taparlo todo como hacen los gatos con su mierda…

Espero resistir esta delaminación colectiva, seguir fuerte para no olvidar que todos somos víctimas, que somos almas febriles en manos de una acontecer ignominioso; quiero salir para seguir sonriendo, para seguir respirando desde una orilla más sólida. Con emociones transparentes, sin callarme nada, saldré a seguir saldando las deudas pendientes con la vida y con los seres a los que he dejado de lado por “orgullo”.

Quiero seguir respirando para ser mejor persona conmigo y con los demás. Para que mis pasiones vayan más allá de lo físico, para que se enquisten multiplicándose en el deseo genuino de seguir existiendo…

Poesía

Charcos…

Marchas casi silentes de aguas espesas y perfumadas que se desbordan ansiosas,

almas que buscan incesantes las huellas de viejos charcos,

exponiéndose con el único afán de decantar sus ganas.

Caen arrastrándose con un cansancio casi contagioso,

expectantes…

Capaces de hacer propuestas suculentas,

ofrecimientos cargados con detalles nunca vistos que traspasan la barrera de lo “indecente”.

Ofertas vestidas de fina seda y lencería de primera…

imágenes que escuecen…

Fotogramas envueltos en arriesgados polvos víricos que hasta el mayor de los sedientos prefiere desairar.

El desespero se acentúa, al amor propio se le acaban las ideas,

se acumulan los días con horas cada vez más largas…

deseos que crepitan como fuego,

sonidos que mutan,

pozos profundos de donde huyen aguas despavoridas a causa del calor insoportable que de allí se desprende.

!Hoy no ha habido suerte!

al final de otra luna, la resignación difumina las ganas a la espera de un mañana que apetece a charcos…

Poesía

Tasty…

Mete los dedos y siente el poder de la sutil fiereza.

Mete los dedos despacio, una y otra vez…

concentra tu energía en el jadeo que de ti asoma.

Ponte en pie,

siente cómo sopla cálido el viento,

cada vez más fuerte,

cada vez más los dos…

Sé valiente,

aguanta la embestida de miradas que se cruzan.

A esta torre de babel le crujen los cimientos.

Deja de lado los prejuicios de la edad, nadie está demasiado viejo para amar,

Desnúdate, esto es consensuado,

quiero ver la postura de tu masculinidad,

quiero tocar mientras lames lo que queda entre tus dedos.

Yo también quiero probar…

Apalancarme a tus caderas, elevar mi aprendizaje.

acostúmbrate a escuchar abiertamente lo que desea una mujer, entiende que en el juego somos dos…

Dos en cuerpo y aveces en alma, dos en deseo, dos en pasión, dos que buscan cosas diferentes pero en lasciva conjunción.

Abrázate a mi talante porque quiero hacerte mío.

y de paso… hacerme políglota de la carne a partir de los sabores de tu aguerrida figura…

Poesía

“Cumulonimbos…”

Me elevo.

Me separo de esta carne y de estos huesos y me elevo,

empiezo a dejarme llevar,

siento cómo me besa tu aliento,

y me elevo.

La humedad del agua que brota de mí, sostiene con el abrazo de sus manos resueltas la excitación de esta lujuriosa existencia,

lo veo todo, desde aquí arriba todo es distinto, es querer, es poder,

me veo en la distancia retorcida con la libido en extasis,

tiemblo,

siento el calor desde la punta de los dedos recorriendo mis piernas y fijándose en mi bajo vientre, contracciones que atraviesan mi sentir,

contracciones que se desprenden de mi voz y de mi aliento con fuerza.

Agua,

todo está hecho de agua,

agua tibia,

agua que avasalla,

agua que embelesa,

agua que atrapa,

agua que seduce la carne, el corazón y el alma.

Nado en contra de la corriente, voy en la búsqueda de mi yo más lascivo a través de estos gemidos, y de las cosas que me dices cuando te erizas.

Me elevo,

el calor sube y yo subo con el,

un orgasmo no ha sido suficiente,

yo puedo más,

puedo y quiero más,

necesito más…

Rayos y centellas se han gestado debajo de esta carne trémula.

Mientras tanto tú, constante, creativo, punzante, atrevido, sudas y te contienes,

te contienes a la espera de la coral acuosa, que desciende luminosa de esta enorme nube de placer que está a punto de brotar.

Sublime !estallar!

Me elevo aún más,

empiezo a tocar el cielo.

Respiro inmersa en este aire que huele al vaho que desprenden nuestros cuerpos,

y allí estamos,

tu y yo, de cara a la lluvia que emerge desde lo más íntimo,

de cara a la nube de profundo placer que hemos creado después de la sequía atachada al Monzón de estos cuerpos, y que ya va de salida,

rompiendolo todo, inundando estos campos sedientos de lo que solo saben los que han surcado la necesidad, y la abundancia con añoranza…

Me rompo,

me corro,

descanso,

y sin darme cuenta me quedo dormida,

sin musitar palabra,

en medio de este enorme charco lleno de cosas…

Poesía

Perder el tiempo…

Ojalá nos abrace fuerte hasta rompernos los huesos,

ojalá nos mate de risa,

ojalá nos devuelva la rabia,

ojalá nos desnude y nos haga el amor en callejones y en transitadas esquinas,

ojalá su fetiche sea robarse mis bragas,

ojalá a paso lento.

Dejando de lado las prisas,

ojalá el amor…

Ojalá un amor de verdad,

ojalá las olas de lo divino rompiendo sobre las rocas de nuestra humanidad,

ojalá aprendamos de una vez por todas que el yoismo es egoísmo, que es una grave enfermedad, mata, carcome, huele mal,

ojalá sea pronto, porque el mundo se está ahogado en medio de la gratuidad honesta de amores desperdiciados, de besos no dados, de pasiones a oscuras y de corazones armados con pajitas de café,

encendamos las hogueras y destapemos el vino !ya!

Hagamos el amor,

tengamos sexo, echémonos un kiki, un casquete, un polvo, un polvete, metámosle mano al hielo, calentemos las hogueras y deshagamos los nudos de la frialdad que nos amarra…

Poesía

Féminas…

Soles y lunas llenos de gracia, pariendo, amamantando con nuestros pechos al mundo,

construyendo pilares indestructibles de inconmensurable amor,

recreando a diario la rutina,

rompiendo esquemas,

 partiendo al mundo en dos.

Entre nosotras nos queremos,

nos amamos,

nos odiamos.

Entre nosotras conversamos de paseos de cama, aventuras y desventuras,

de la insatisfacción de la piel, de ese querer y no poder,

por miedo, por vergüenza, por conformistas.

Entre nosotras lo humano y lo divino,

entre nosotras somos capaces de resucitar a muertos ya enterrados.

La fuerza que habita el corazón de una mujer es comparable con nada.

Mujeres valientes enfrentadas por momentos al gigante masculino,

rompiendo barreras e intentando alcanzar la utópica igualdad.

Entre nosotras vamos tirando de carros y carretas,

Entre nosotras los distingos, de lo zorras y casquivanas que somos, mientras a ellos sonriendo se les hace la ola. “Viejos zorros, cazadores e indomables seductores” …

Entre nosotras oraciones al cielo para no ser alcanzadas por la indolente quimera,

entre nosotras somos capaces de advertir a la tormenta que la muerte es poco cuando a lo que ama acecha.

Por eso a pesar de la vida misma, cualquier indiscreción, lloro o desacierto, queda estrictamente entre nosotras.

Por más mujeres libres, independientes y con autonomía para hacer la vida que nos haga felices.

Poesía

Make up by Quinny Martínez

Gobblers / Masticadores

I just painted my soul’s lips,

I have scented my heart and now I get within my skin, moisturizing his essence with almond cream, I caress her gently,

I slide my hands between my breasts while looking at myself in the mirror.

The skin I inhabit becoming large, some days fast and furiously, some others slowly and without noise,

The skin I inhabit is my home, it is also his, he became strong, tight and full of lust, taking constant care of my desires,

When he is here I turn on all the lights, making a great blessing of my existence,

Happiness is warming the winter, and he, he walks excitedly through my gardens, gathering the fruits of the sowing of the day,

Cooking spicy, making a rainbow with an uncolored straw,

Juicy savors, tasty hands, running around, searching for places inside of me like an orphan calf.

Afterwards, he…

Ver la entrada original 37 palabras más

Poesía

Clitoriano y vaginal.

Esto es como un tsunami,

una explosión que combina calor y frío.

Más clitoriano que nunca,

en la cima de un todo luminoso,

en donde el umbral del placer no tiene límites,

Sí, el placer femenino no tiene límites.

Siempre hay más, y si se quiere ese más hay que pedirlo. Él no tiene por qué saberlo.

Te invito a recorrer sus iluminados parajes,

esa cosa que cabalga nuestro cuerpo de pies a cabeza,

absorta y entregada como un animal a su presa,

esa soy yo,

esa eres tú,

mujer,

seducida por tanto y a veces incompleta.

Siento sus manos recorriéndome,

su lengua estremeciendo mi clítoris, besando mi alma,

su miembro taladrando luego mis entrañas como si no hubiera un mañana.

Escrutinio vaginal acuoso, seductor, profundo y viril.

Intuyo su presencia, abogo por la ilusión y la esperanza de un encuentro que ensalce estas ganas.

Más de ese placer que tengo el derecho a darme, instruyendo su deseo,

enseñándole el camino hacia la fuente de mis espasmos erotizados,

Son mis manos, mi boca, y mi imaginación las mejores aliadas para él.

Mi cuerpo mío,

mi alma mía,

Lasciva y punzante teoría de pasiones compartidas contigo, y contigo también…

Sensación de gemidos intensos que salen de lo más profundo de la carne.

Un juego a dos, o a cuatro manos…

Un mapa impreso en los susurros de la feminidad consciente y excitada de lo que se desea, y sólo se dice a puerta cerrada…