historias de fémina...

Borregos…

Hoy me he despertado con la alegría a flor de piel, los planes de volver a aquel pisito donde encontré en su momento paz, era emocionante; tengo muchas ganas de reencontrarme con ella también, me hará bien volver… La vida últimamente me está dando muchas lecciones de cómo ser mejor o peor persona… No lo sé. Está claro que volver me hacía mucha ilusión, pero de repente y en medio de mi sazonada alegría, llegaba la vuelta de aquella tuerca que se ha ensañado con mi tranquilidad, para ponerme de nuevo a los pies de los caballos. Caballos que representan  al inequitativo sistema que cada día nos jode más,  ese que no nos deja respirar, que no desea ver a más que a diez en el curubito de las viandas y las majestades, el mismo que no hace más que exprimir hasta sangrar, la teta de la vaca del pueblo. Yo creí que todo había terminado, creí que era el momento de la pacientey dulce espera… Brrrrrrr…

Cabe resaltar que la espera está siendo larga, una espera que depende de un ser que estampando su rúbrica y sello en la arrugada misiva que llevo en las manos, se queda con otro pedazo de mí, de mi esfuerzo, de mis lágrimas, de mi desespero, de mi esperanza. Me llevan como borrego al matadero. Para más inri,  acaban de decir que llega a las cuatro, apenas son las dos y el tiempo se eterniza para recordarme que soy una más de la suma interminable, de seres a expensas de hombres al servicio del mismísimo demonio…

Me cago en todo, me cago hasta en mis muertos porque míos son y con ellos me entiendo. Me cago en la puta mancha…

historias de fémina...

No todo son risas…

Intento con desespero dejar de lado toda la oscuridad que hoy habita mi alma.

Por instantes deseo instalarme eternamente a la orilla de tu iluminada existencia…

La tristeza anclada a las paredes de mis restos, busca la manera de hacer ampollas de fuego en la planta de mis arrugados pies…

No soy nada, no soy nadie ante lo inmenso de un mundo que engulle a los débiles como yo…

Mi fortaleza ha mermado…

He intentado ser fuerte en nombre de este amor que te profeso, a veces pienso en tu presencia como la salvación de mi alma…

Mis pecados han ido encontrando arrullo en la cuna de la soledad y la ignominia de un olvido hostil…

Quejumbrosa, en busca del sonido consolador de tu voz, la voz de la consciencia…

El mundo corre de prisa mientras yo me envejezco…

El dolor desgarra dentro, muy adentro, punzante y sin piedad…

Duele todo…

Duele el sol en la cara…

Duele el frío que golpeando mis afanes…

Duele la ausencia de aquellos a los que aun amo…

Duele mi eterno duelo que no para de llorar la profunda ausencia de mis  muertos…

Una y otra vez, una y otra vez…

Eterna es la distancia que al final está tan cerca…

Eterno es mi dolor y mi condena…

historias de fémina...

Enamórate de mí …

Han ido pasando los días y las noches, he ido acumulando cada recuerdo que tengo desde el día en que te conocí; Son tantos los anhelos cumplidos, los poemas escritos y mis deseos hacia tí… Siempre he creído que al enamorarme, no cabría la menor duda, que sabría distinguir la sensación de otras muchas que en el pasado confundí; Ese pasado inmaduro y a veces hostil…

No hay más que verme cuando estoy contigo, no hay más que imaginarme ya sin ti, sería un caos. Enamórate de mí… Enamórate de mí, pégate a mi cara día y noche, crece hinchado como una lapa, pegado a mi pecho inflado con la miel de tu roce, abrázame fuerte, bésame húmedo e impaciente, enséñame de lo que sabe tu experiencia, dame mas del vicio de tus  manos, agarra mi cara y acaricia mi existencia con tus ganas…

Enamórate de mí… Enamórate de mí… No me sueltes, dame abrigo y asilo perpetuo en tu regazo; Enamórate de mí… Intenso, dócil, tibio, fresco y apasionado. Enamórate de mí…

Yo, ya lo estoy locamente y… Te aseguro, que la sensaciones son inigualables, intensas e imparables…

PD: ¿Umami, como mascota, se vale un Coala?

¡Te amo

historias de fémina...

Disoluta…

Me entregué a los placeres carnales de la vida contigo.

Aun siendo carnales, te amé y te amo.

Empiezo a armar bacanales con un sólo cigarro, una copa de cualquier cosa, una pluma y tu recuerdo.

Me deshago desenfrenada de la ropa que me estorba cuando todo se calienta, haga el tiempo que haga.

De repente me encuentro encima de la cama, lamiendo mis manos desaforadamente, mientras suena drexler, macaco, Cepeda o con el “libertino” de Sabina.

No se me olvida que me encontraste en unas rebajas de enero y lo barato suele salir caro, mucho más, después del manoseo previo de tantos deseosos en tan llamativa ganga.

Resultona, e inteligente; aun siendo así, no me di cuenta y se me coló un amor delincuente.

Un amor de esos que matan, de los que te rebanan el cuello dejándote muda y adportas de un infinito silente.

Me lo estoy pensando porque tengo nueve días para enterrarlo y llorarlo.

Disoluta he sido contigo, que gustándote tan poco, te enamoraste de mi mente.

Al parecer tú, el eremita de paso lento y sexo fuerte; se emborrachó la tarde de mi escencia explosiva, me hizo muchas veces el amor como si por mí muriera, y después del chile picante y la cerveza, despertó con una resaca puta, sin respuestas, y con pocas ganas metidas en un contenedor de marca Umami.

Disoluta y estridente soy yo.

Ostra, y víctima de mi propio invento, de decir te quiero, de amarte, de extrañarte, de querer besarte, de mi poesía regalarte, de contarte mi verdad y de volver a amarte.

Eso… Eso que le dije en una discertación a mi amigo, que había encontrado al amor de mi vida y que ese amor también era feliz conmigo.

Hay que joderse…

Me abrí en canal a la espera de lluvias de agua viva y, literalmente anoche cayó, cayó una tormenta.

La casa camping de LoPau, hacer el amor sin serlo,

el discurso del mártir con gusto,

la canción de los buenos tiempos,

un par de piezas al desnudo que sólo gusta un poquito,

un desayuno con churros,

el tren hacia tu casa,

el mensaje pendenciero,

mi te amo que aun brota, y las plañideras a mi amiga/hija/hermana y, un hasta siempre de mi dolor dolido.

A ver si algún día nos vemos…

Disoluta, resignada, incapaz ahora de ir más allá del encierro.

Me duele todo, me duele hasta el pelo.

Sólo tengo ganas de volver al lado oscuro, recibir órdenes, y de que todo !me importe un reverendo culo¡.

Como dice mi madre, estoy cogiendo carretera.

Gracias Umami FEM, por la lluvia de ayer…

historias de fémina...

El rito mañanero…

Después de los buenos dias, lo que más me gusta, es besarte la espalda, que te gires despacio, comernos a picos, sentir tu aliento, mírarte a los ojos y decirte te quiero…

Con FEM, todos los amaneceres son bonitos, no puedo decir lo contrario, pecaría si asi fuera; Hace mucho no experimentaba la sensación de ser besada en las mañanas, besada anhelando serlo; tener otro cuerpo pegadito y tibio que me recuerde con el roce que soy mujer y que eso me gusta, me  gusta muchísimo, y esa bonita sensación, se la debo a mi “dulcito e coco…”

Mi hombre es de esos a los que les gusta besar, mirar a los ojos, de los que te llevan de la mano, cocinan rico y son afiliados  con claúsula de renovación automática, al polvito mañanero…

Mi hombre es de los que te lo comen todo, te recorren con paciencia, conocen cada centímetro de tu cuerpo y follan como los dioses… Nunca he estado con un dios, pero esa humedad constante en la que vivo, aún estando a kilómetros de tí…

Mi hombre es de manos grandes, hermosos ojos que me recuerdan el mar en donde nací, largas piernas y un apetito sexual exquisito que se deshace en mi boca…

Mi hombre no es solo mío, también es tuyo, y tuyo… 

El ritual de las mañanas con FEM, se sazona con buen roce, de ese que se te escurre por las manos mientras rebañas tus  dedos, para no perderte de nada; Es como un toque de ajo negro y aceite, sobre una tostada calentita, es como agüita fresca con sed, como pan duro con hambre, ¡mi hombre me encanta!

Las mañanas con FEM,  saben a café calentito, como ingrediente básico para acuñar la felicidad que  te queda en el cuerpo…

Mi hombre es noble, de carácter afable, sencillo, poliamoroso, constante, de un si o un no, contundentes, generoso, currante, delicado y paciente…

Mi hombre no es perfecto, pero sí correcto, temeroso del amor porque dice no conocerlo…

Mi hombre es maduro, con alma de niño, ilusionado, encantador, entrañable y  ¡guapo!

Ese hombre me ha conquistado a punta de besos jugosos y ahora…

Ahora me tiene embelesada y con adicción al rito mañanero… No sé cuánto me dure ésto, pero pienso comérmelo a trozos, racionado y despacito, como le gusta a él…

Felíz cumpleaños cariño mío, gracias por tanto, gracias por darle alegría a mi mundo, por haber aparcado aquí, en donde se te ama y respeta profundamente.

 

historias de fémina...

Copulando…

Dedicado a Umami.

Materializando fantasías

Copulando…

A todas horas, uno encima del otro, con esa necesidad mal entendida por los otros, copulando en libertad; Son como perros en celo, oliéndose y comiéndose a trozos. Todo lo solucionan en la cama o dónde mejor se acomode la incontinencia de su sexo. Él, fuerte y entendido de las artes amatorias; Ella, poeta en constante movimiento, de aquí para allá, de allá para acá, viviendo intensamente, amante de un buen desayuno, posterior a una erección bien atendida, para ella no hay mejor hora, es su pan de cada día, pasión, es la tinta roja con la que reescriben a diario sus amaneceres. Sonríen, hablan de ello y descubren poco a poco, cómo poderse complacer. Se desviven el uno por el otro, prefieren lo infinito del amor… El sudor se lava pero la sangre mancha y ellos están impregnados de ella…

Son dos enamorados de su sexo siempre dispuesto.. Materializándose en posesión de los momentos en que todo son roces, besos, abrazos y el más excelso goce. No importa el calor o el frío, se aman sin medirlo, conscientes de que ni ellos mismos saben cuánto durará el para siempre, que a diario se recitan. La pausa llega con ella, tres días al mes en los que él la contempla al dormir, mientras crece en su existir el cómo vivirla, el cómo tocarla, el cómo hacerla gemir y suplicar felicidad…

Una felicidad que emanan dos cuerpos al unísono, que prefieren hacer el amor y no la guerra…

historias de fémina...

El David de Quinny…

Lo repito con pasión constante…

Mis ojos se deleitan al verte desnudo, y apreciando con lascivia tu perfecta delgadez…

Mi piel morena que contrasta con la blancura que posees, adornada con tus “veinte mil lunares”, está encantada…

Tu olor…

Mis ojos se deleitan, apreciando con lascivia tu perfecta delgadez…

Es como tener un David, a medida y siempre tibio…

El David de Quinny…

historias de fémina...

Sutilezas…

Umami.

El colage de las ideas que recorren mi cabeza está de fiesta.

Están de fiesta porque le encantan tus detalles…

Le encanta el contraste de tu cuerpo con el mío, mucho más cuando de pasión, me haces temblar del frío…

Mis ideas se masturban evocando la avalancha de besos que vienen de tu dulce boca…

Me estoy enrollando contigo; Me estoy adobando en el sabor de tus especias con el punto de sal justo, donde me gusta…

Se me deshace la boca solo con el olor de tus encantos, envuelta entre tus cálidos abrazos de infarto…

El pan está tibio, la mesa servida y yo, y yo aquí en medio, esperando para volver a sumergirme de pies a cabeza en tu delicioso guiso…

Tus sutilezas me matan, son de un gusto infinito, marinado con el vino que te encanta…

La manera en que me oscultas con tus manos y tu boca, tus manías, tu manera pausada de comer que me divierte y me provoca…

Por eso y por todo, cada día me enamoro más de tus sutilezas, de tus reflexiones francas, justas, a veces difusas y convexas…

historias de fémina...

Muda…

Me he quedado sin palabras al escucharte decir eso…

Se me encogió el corazón y tuve ganas de salir corriendo…

Muda, así sigo, a pesar de las palabras, los gemidos, el sudor, las risas y las ganas, muda…

Muda, porque no lo esperaba…

Muda, porque eres silente y reservado…

Muda, porque me alegra saber que no sólo el tiempo determina el cariño…

Muda, porque para ti, las acciones y el querer suman y se van convirtiendo en amor y yo no lo sabía…

PD: No es un muro, en ese instante, como en otros, quizá sólo era miedo…

historias de fémina...

El de camisa a rayas…

Dedicado a Umami FEM

 

El de camisa a rayas es hijo, es hermano, es amigo, es padre, es mi amante…

El de camisa a rayas se hace grande, su cabello gris, me encanta, su sonrisa se adelanta, me desarma, me llega hondo, su sinceridad me delata…

El de camisa a rayas es mas fuerte que hace años, atrevido encantador, sensible y macho…

El de camisa a rayas guisa como abuela, folla como los dioses y baila, de por Dios, baila!.

El de  camisa a rayas, debiera ser amante de todas, apetece compartirlo; en un simposio luego entre mujeres debatirlo, hacer conjeturas casi científicas,  preservar su existencia, para que no se extinga, para seguir queriéndole, para besarle, hacerle el amor y desearle…

El de  camisa a rayas, a mi no me cree del todo, pero… Me observa, me toca, me come toa, me piensa, me mima, me caña, me pone a prueba y como un buen vino me entona… Y canto…

El de  camisa a rayas, no entiende por instantes que le ame sin contrato, que para mi no es un coche, un edificio, un garabato;  yo de títulos en propiedad y más en cosas del amor, paso…

El de camisa a rayas, me tiene comiendo de su canto, bebiendo de sus labios, sudando, sollozando…

El de  camisa a rayas, piensa que puedo marcharme, dice no saber lo que busca, que nunca se ha enamorado…

El de camisa a rayas, me ha devuelto a mis tiempos en cota:  Botas, arneses, zapatillas, muros, montañas, guantes, gafas protectoras, ropa elástica, agua fresca, y encanto…

Estoy escalando un muro cada vez más alto, más complejo, irónicamente cerca pero lejano…

Entieda usted, que no escalo para enamorarlo; lo hago para saber a qué saben de cerca sus ojos cascados…

Señor de camisa rayada, vuele lejos, sea de otras, viva, sienta, ame, quiera, abra el alma, respire hondo, llore, muera, resucite y cuando le apetezca, vuelva, aquí se le espera…

Y… señor de camisa a rayas, aúnque me pregunte ¿Por qué?, Y diga que nada ha hecho…

Gracias!

Fotografía: Umami FEM

historias de fémina...

Dentro de mi…

 

Dedicado a Umami FEM

Cuando me penetras con tu enorme falo, pierdo  la conciencia…

Cuando me penetras con tu enorme falo, no sé dónde estoy, no soy de este mundo, vuelo, levito, floto, fuera de mi alma me poso, me voy…

Hacer el amor contigo, sentirte dentro de mi, darme toda, darnos todo, vivir…

Cuando estás dentro de mi… Vuelvo a mis raíces, vuelvo al amor, vuelvo a sentir…

Cuando estás dentro de mí…

También muero…

historias de fémina...

Lo justo…

Dedicado a Unami FEM

Amar se resume en lo que cada individuo asume como tal…

Amar es hacer lo que nos nace; como follarnos apasionadamente sin ganas de parar…

Amar es darte los buenos días, comerte entero, desearte, desearte, desear…

Amar es llenarte de besos ansiosos…

Amar es cuando dices te quiero y siento en tu silencio luego esa complicidad, tímida, sigilosa, llena de verdad…

Amar es intentar escalar tu muro cada vez mas alto…

Amar es volver a desearnos…

Amar son todas tus caricias, tus mimos, tu forma de bailar, tu desafinado canto y tu masculino andar…

Amar son tus abrazos y estar en medio de tus largos brazos…

Amar es tu cuerpo desnudo después de hacer el amor…

Amar es verte como un niño hambriento mamando de mi enorme pecho…

Amar son todas esas cosas que asumo de aquella manera, sin pedirte nada a cambio, sin expectativas, sin préstamos y sin embargos…

¿ Sabes por qué lo asumo así?

Porque te amo sin reservas, amo a quien mi alma toca, porque sé que tú me quieres lo justo para lo que tenemos, y para mí, eso es suficiente…

Enamorándonos menos y amándonos mas…

historias de fémina...

Tu lengua entre mi boca…

Dedicado a Unami FEM

Materializando fantasías

¿Casualidad o causalidad?

Juego a las escondidillas con tu boca que oculta el dulce de tu salivar…

Tu lengua, se me va escapando pícara en medio de una previa que con certeza, se vuelve carne en sus jugos; al fuego conveniente de las ganas que cada vez son mas… Con ese toque a tinto, al que sabe tu boca…

Tu lengua juega con mis ganas, deleita mi vulva y se posa tierna sobre mi ombligo…

Tu lengua me sabe a miel; cuando conmigo se queda soltarme cuesta, me ensaño, me gusta, me invade, me eleva…

Tu lengua entre mi boca es efervecencencia que se me sale por los poros, se cuela entre mi sangre, hierve, duele rico, se pone cachonda, sacude, muerde y tiembla…

Tu lengua entre mi boca sabe al cielo que no he tocado, al aire que no he respirado, al amor que no he tenido, a los  polvos que en la distancia evocamos, que con tanta pasión y sed nos hemos echado…

Tu lengua es mi vicio…

Tu lengua entre mi boca es como esa cosa que tienes tú… Esa de coleccionar pendejaditas que llenan de orgullo y no tienen precio…

Tu lengua entre mi boca me pone a caldo; saladito, particular, eróticamente diciente y que tanto te gusta…

Tu lengua entre mi boca es un buen presagio; es hacer el amor, es tu gemir y mi infinito llanto…