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Pequeñas grandes cosas, parte de guerra IV…

Hola tú:

Hoy las fuerzas no acompañan mi día, pero quiero que sepas que sigo aquí, que seguimos aquí, aferrados a la novedad de cada día, aunque sea desde la lánguida lluvia que hoy ha vuelto. Te regalo esta canción, la he escuchado hace un momento y no he podido evitar emocionarme. Prometo volver para contarte cómo ha cambiado la vida… espero mantenerme lo suficientemente cuerda para escribirte de nuevo mañana, contarte más cosas y poder darte las gracias por hacer parte del pasado que ahora vislumbra un futuro más sólido y en el que quiero estés.

Hata mañana, te quiero, con amor,

Quinny.

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Empatía viral…

Un poema de amor que nace en las entrañas del caribe colombiano, arrullado por la empatía y el compromiso siempre latente en el temperamento de la escritora isleña, Edna Rueda Abrahams, puesto en escena por: Naidelin Yulieth, una niña de 12 años de edad de emociones desbordantes, con formación artística integral y que en su voz nos pone en contexto de una realidad emocional casi increíble…

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Pequeñas grandes cosas, parte de guerra III…

Hola tú:

Hace dos días que no te escribo, he recibido tus mensajes y me hace mucha ilusión saber que te mantienes optimista e intentando recobrar viejas costumbres que ni recordabas que tenías, lo único que te pido es que sean todas en positivo. El motivo de mi ausencia durante estas últimas horas ha sido el acopio, he estado juntando experiencias de confinamiento para no aburrirte con la misma carreta todos los días, empleando mi creatividad febril a fondo, sacando de mi alma detalles que nunca he compartido contigo para que rías y te animes un poco más.

No sé si alguna vez te he contado acerca de la pasión que siento por Chavela Vargas, hija adoptiva de México, una mujer con una experiencia de vida resiliente, llena de aventuras, aventuras que interpretaba con lo más profundo de sus entrañas, una mujer que nos ha dejado como herencia la práctica a plenitud de la palabra LIBERTAD. ¿Sabes?, Chavela era una enamorada del amor, era ante mis ojos una fémina bella, tenía una mirada profunda que alargaba los suspiros adornados con la picardía desbordada que se le escurría a mares, ayyyyyy Chavela!!!

He escogido a Chavela porque ella también vivió un confinamiento, uno aún más cruel que el nuestro, confinamiento del alma, del cuerpo, de la mente, un confinamiento triste y en el más absoluto abandono. Abandonada por sí misma, abandonada por la sociedad, abandonada y embutida en enormes barriles de tequila. Tequila para el despecho, tequila para la inspiración, tequila para el amor y tequila para su miseria. Chavela no permitía concesiones en su actuar alcohólico recalcitrante; en aquellos días tomaba y tomaba como si el mundo se fuera a acabar. Después de doce años en silencio, víctima de decisiones de un pasado aleccionador, esa mujer a la que muchos creían muerta volvió, regresó del abandono en el que los caminos de la vida la habían sumido, regresó temerosa de un mundo en el que “con pistola en mano” había reinado en días de antaño. Chavela regresaba con ganas de cantar, y sobretodo regresaba limpia de aquel viejo vicio; con una sobriedad firme, y bajo la mirada de los escépticos que la señalaban pensando que de aquella desgarrada vena capaz de hacer llorar a una tapia, no quedaba nada. Pero no! se habían equivocado, ella regresó distinta, haciendo migajas el sentimiento explícito en sus canciones, regresó habiendo amado profundamente, con su poncho de colores vestido de esperanza, ahondando en los silencios como si estuviera a punto de morir. Cada interpretación era la manifestación de experiencias propias de una mujer hecha entre hombres y en ocasiones más macha que muchos.

Como puedes darte cuenta Chavela me apasiona, la siento tan profundo que en momentos como hoy, escucharla supone lágrimas en mis ojos; lágrimas que traen consigo recuerdos de la infancia, días no tan lejanos en libertad, y sin miedo; días en los que la única preocupación era la de juguetear, comer y dormir. Pero te hablo de ella como ejemplo en este tiempo de profunda reflexión, porque estoy segura de que volveremos vestidos de fuego, regando semillas de empatía, cantando a Chavela, entonando la canción de la alegría, amando mucho más, purificados del ego que nos teníamos tan creído, guardando los detalles que antes veíamos sin valor, curtidos por la certeza de ninguna cosa, habiendo tirado lo que de nada nos sirve, abrazando con más fuerza. Seremos mujeres y hombres aún más resistentes, mujeres y hombres vivos, porque como dijo ella calzada en los zapatos de su berraca feminidad: “Es una bendición del cosmos haber nacido mujer, mi canto está dedicado a todas las mujeres del mundo, porque cuando eres de verdad te impones, cuesta mucho, pero al final te impones” . y yo le sumo a este cierto pensar:

Es una bendición ser parte de esta especie, porque con defectos y virtudes somos esto, somos los portadores del virus, somos los que en aislamiento mantenemos la esperanza, somos los que nos aplaudimos porque abrazarnos no podemos, somos lágrima, somos frustración, somos mentira, somos verdad, somos lo que somos y lo importante de todo es que: “a pesar de lo que somos, podemos aspirar a ser mejores” y como te he dicho antes: espero mantenerme lo suficientemente cuerda para escribirte mañana, para contarte más cosas y poder darte las gracias por hacer parte del pasado que ahora vislumbra un futuro más sólido y en el que quiero estés.

Hata mañana, te quiero. Con amor,

Quinny.

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Pequeñas grandes cosas, parte de guerra II…

Hola tú:

Buenos días, está lloviendo y no sopla el viento, me da la impresión de que la lluvia está triste, cae lánguida y con cierta desazón, no sé, quizá mi estado de ánimo haya impregnado todo lo que me rodea y por eso no veo más allá de mi…

Cabe resaltar que durante los últimos días había estado motivada, rompiendo la monotonía implícita en estas circunstancias, metida de cabeza en mi cocina, armada de guantes y tapabocas, escribiendo, evitando tocarme la cara y manteniéndome lejos de objetos de mi deseo para no hacer sufrir a estas ganas de aire que: “están más hambrientas que el perro de un ciego”…

Ayer fue un día extraño, tengo el cuerpo disgustado y la fortaleza de la cocinera se ha ido al garete. La noche no ha ido mejor, ha sido un odioso dormir, despertarme cada hora pensando en lo que pasa lejos de aquí. El virus ha llegado a la isla donde nací, las oraciones que de tantos huracanes nos han salvado en esta ocasión no han funcionado, los ancianos están asustados y qué decirte de mi familia… creo que nunca había rezado tanto, nunca había estado tan furiosa con Dios, ya sabes que entre él y yo siempre ha habido roces por las cosas que no comprendo, le he hablado mal, y no me ha respondido, creo que me ha quitado el misticismo que me caracteriza y que a tí tanto te gusta; en este caso: ¿qué hace una bruja sin su escoba?, pues eso… esperar a que el todo poderoso de los que como yo seguimos creyendo, use su poder para desviar al innombrable al infierno, ya es justo, ya hemos aprendido la lección…

Las noticias de hoy no ayudan, los muertos superan las dos mil almas en este país, te lo digo porque sé que has decidido no ver la tele, lo peor es que el mayor porcentaje de fallecidos son abuelos, nuestros viejos siguen poniendo el pecho; en situaciones específicas están decidiendo entre los más jóvenes y ellos, porque no hay material suficiente, se nos quiere hacer entender por las malas que ya han vivido lo justo, joder, dan la vida para que otros sigamos respirando. Nuestros abuelos son esa primera barrera entre nosotros y el innombrable, ayer hacía un comentario y lo reitero: !Ojalá después de esto seamos conscientes de lo que han hecho los abuelos por nosotros! !ojalá les demos la silla en el metro¡ !ojalá les demos la mano para cruzar la calle! ¿ojalà les regalemos una sonrisa y comprendamos lo que valen! .

Ya no hay espacios en las funerarias de Madrid, las han cerrado, y para más inri a los que son enterrados los estamos despidiendo como a animales, en soledad, sin nadie que les llore. El rito de la muerte ha cambiado, la concepción de la despedida de este mundo se traduce en el dolor de una doble ausencia, mucho dolor, demasiado dolor. Yo sigo creyendo en que todo esto nos va a dejar lecciones eternas, que seremos más humanos, más empáticos, más solidarios, más abiertos, conscientes de que el dinero no lo es todo, pero que después de esto a muchos les hará falta.

Gracias por tus mensajes de ayer, cae como agüita de mayo saberte ahí, y como te he dicho antes: espero mantenerme lo suficientemente cuerda para escribirte mañana, para contarte más cosas y poder darte las gracias por hacer parte del pasado que ahora vislumbra un futuro más sólido y en el que quiero estés.

Hata mañana, te quiero. Con amor,

Quinny.

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Pequeñas grandes cosas, parte de guerra I…

Hola tú:

Espero tengas un buen día, dentro de lo que cabe me alegro por tener la posibilidad de escribirte, aunque no nos veamos; si te confieso la verdad, he tenido tantos días para pensar, que me he dado cuenta de lo poco que nos conocemos, hemos dedicado tanto tiempo a cosas tan superfluas que lo verdaderamente importante se nos escurría a gritos por entre los dedos y nos hemos negado a escuchar. Quiero que sepas que llevo dos horas sentada al pie de la ventana del salón que da a la calle, esperando ver una sombra reflejada en el andén, he corrido las cortinas para que entre la luz, y para qué si ese alguien pasa, pueda verme y yo a su vez sonreirle y dedicarle un gesto amable de esos que tanto me gustan a mí, ya sabes que soy efusiva y que una sonrisa me da la vida.

Querid@ tú, el tiempo pasa tan lento que por instantes me siento anonadada, las paredes y yo parecemos una sóla cosa, a pesar del negro de mi piel ya no hay distingos, tenemos tanta confianza que me han pedido a madrazos que les dé una manito de pintura, que el vestido que llevan está hecho polvo, que están aburridas de vestir del mismo color; no entiendo cómo no me dí cuenta antes de lo sucias que están, les he prometido hacerlo cualquier día de esta semana, les hice saber que para mí ellas son importantes, que las valoro por darme cobijo y guarecerme de un exterior que hoy ejerce de nuestro enemigo sin comerlo ni beberlo. No sé adónde nos lleve esta situación. A mis casi 41 años no pensé ver el mundo girando en torno a un enemigo como este, un enemigo sin maldad, sin sentimientos, carente de cualquier tipo de emoción, y que por el contrario, a nosotros nos está enseñando a valorar lo verdaderamente importante: el abrazo de un amigo, el beso tierno de un amante, las sonrisas de los que nos rodean, la mancha en la pared, el comer en unidad, terminar de leer ese libro que dejamos a medias, el saludo del vecino, la receta familiar que se negaba a darte el punto, un abrazo, una caricia, la familia, los amigos…

Espero esto nos cambie para bien, espero poder mantenerme cuerda durante este encierro, lo suficientemente cuerda para mantener viva esta pasión que a pesar de todo en el fondo no me abandona, tengo hambre de besos y caricias, tengo ganas de miradas estridentes y de roce… espero mantenerme lo suficientemente cuerda para escribirte de nuevo mañana, contarte más cosas y poder darte las gracias por hacer parte del pasado que ahora vislumbra un futuro más sólido y en el que quiero estés.

Hata mañana, te quiero. Con amor,

Quinny.

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Reflexiones cachondas II…

“Terapia anti-vírica para días de encierro forzoso”

“No sólo de pan vive el hombre“….

Escribo a partir de la imagen de esa enorme caja de madera vacía, y que ante mis ojos se posa detrás de un cristal que rechina de limpio. La caja de repente se torna mujer, una mujer de ojos negros profundos, totalmente desnuda y con las piernas abiertas de par en par, hambrienta de ganas. Cierro los ojos e imagino su voz, esa mirada y ese cuerpo que van más allá del susurro rompen la aparente tranquilidad de mi cuerpo en cuarentena, e irrumpen traviesas en mis pensamientos. De repente me encuentro recostada en mi cama, acariciando mi vulva que empieza a humedecerse producto de un roce que se va calentando de a poco; empiezo a sentir la revolución de mis latidos y se me calienta la cara, lo noto. Masturbarme empieza a gustarme más, esa enorme caja hecha mujer se ha convertido en el reflejo fiel de un subconsciente anegado y discreto, que por estos días se mantiene distante del pensamiento sucesivo de deseos carnales no materializados, pero ahora empieza a florecer. No me detengo y voy más allá… abro el cajón a mi izquierda y saco abruptamente a mi compañero de revoluciones obscenas para que me provea de esa alegría que consciente y hasta este punto empieza a hacerme falta…

Media hora después todo se ha consumado, la necesidad desaparece detrás de tres de orgasmos casi celestiales en compañía de la caja libidinosa, aquello no era más que mi necesidad de liberar la presión sexual vírica que me acompaña desde hace días…

El deseo no cesa, y la necesidad debe suplirse como a bien podamos, porque en situaciones extremas, las soluciones inesperadas son las mejores…

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“Malquerida”…

Comparto con todos ustedes la nueva canción de Natalia Lafourcade, un llamado a los corazones sensibles.

Desde aquí mi compromiso sigue intacto, porque como mujer reivindico mi derecho a ejercer libertades que considero necesarias, porque yo he sido un “Malquerida“, lo digo abiertamente y me enorgullece saber, que un padre maltratador no minó mis ganas de vivir, a pesar del dolor, a pesar de esos instantes en los que bajo el yugo del verdugo sentí morir.

Gracias a mi madre por enseñarme lo que significan el coraje y la dignidad; porque a pesar de las desgracias ha hecho de mis hermanos y de mi, seres humanos sensibles, empáticos, agradecidos y amorosos. Porque a mis casi 41 años tengo claro: que el amor es gratis, que la pobreza no es un pecado, que si se sueña y se lucha todo es posible. Desde erotismoenguardia, mi blog, al que mimo y atiendo como a un niño chico, todos mis poemas y sentimientos van orientados a que las mujeres seamos labradoras de nuestro futuro, desde lo más íntimo y personal; afuera hay un universo inmenso de cosas que ante nuestros ojos, a veces se nos escurre entre las manos.

Hago un llamado a los hombres que me leen, para pedirles que si en algún momento tienen ganas de “malquerer” a una mujer, sean valientes y den un paso al costado. No usen la fuerza bruta en nuestra contra, usen esa fuerza para entablar un diálogo responsable y aprendan a aceptar un ¡NO! como respuesta. Mujeres, no mal quieran a los hombres, porque cuando un hombre vale la pena, hay que quererlo mucho, pero hay que quererlo bien, como amante o como amigo. Querámonos bien, querámonos mejor…

Valoremos lo que tenemos en casa y sembremos en el jardín de nuestros afectos: alegría, resiliencia, respeto, amor y dignidad. No se nos olvide que también hay que podar, deshacerse de las malas hierbas mantiene intacta la salud de nuestros corazones.

Fotografía: #lostitosCarmenyToni

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Vulvas revolucionadas…

Vulvas famélicas,

vulvas curiosas,

vulvas garosas,

vulvas tímidas,

vulvas miedosas,

vulvas de anaxarco, que ni sintiendo se lo creen.

vulvas viciosas…

Todas a una, en busca de la prueba definitiva, de la chispa que nos lleve al gran fuego, a esa cosa diferente…

Hogueras en solitario,

dedos arrinconados,

sonrisas picaronas, mujeronas con ganas de azúcar para tanto limón.

Amantes con reducción de jornada y con recelo, preguntándose cosas…

Hojas de reclamaciones en blanco, esferos sin estrenar.

Señoras y señores, la revolución lujuriosa de la mujer tiene aliados cada vez más frenteros, más públicos, y de muy buena reputación, comprobada…

Creaciones orientadas a satisfacer la demanda sin rechistar,

compañeros de cama o de sofá, que hasta debajo del agua hacen realidad ese único deseo que por momentos nos condena:

!ORGASMOS!

Orgasmos a tutiplén,

explosiones desconocidas, picos de placer indescriptibles que han desplazado a pensamientos promiscuos al rincón del regañado…

Artilugios a bajo precio,

cómplices que se posan el el sitio justo, a la hora exacta, y con ese efecto que aliviana el trajinar de la monotonía.

Orgasmos express que reemplazan la inutilidad de “supermanes” y “superdivas” en la cama.

Por amor a nuestros cuerpos, comprendamos de una vez:

El sexo es de humanos, es un juego de liberación necesaria, un juego de complicidad y empatía.

No más temor ante el placer, sucumbir o morir en el intento,

No más vergüenza en la adultez,

porque todo lo que se sienta y se viva bajo el roce tibio de una adecuada intimidad, está permitido.

Larga vida a la satisfacción y a la adorable succión de sus caricias,

larga vida a los amantes que juegan al amor y no se cortan ni un pelo,

invitemos a la señorita creatividad a nuestros aposentos,

desvirguemos la mojigateria,

es hora de deshacernos de tanto orgasmo pasmado…

Bienvenido sea el deseo,

bienvenida sea la concupiscencia.

Bienvenido el succionador…

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Restauración…

Y llegó la hora de la verdad,

ahora sí…

En lo alto de mi humanidad,

con humildad, con cariño, con sueños e ilusiones míos y de quienes me aman,

con cosas por compartir.

Mas negra que nunca, erotizada, pasional, ardiente, elocuente, fuerte, mujer.

Ahora soy yo la que vuela.

La vida es sólo una, pero te da muchas oportunidades de renacer.

Porque sólo se hace un buen uso del ego después de sentir en carne viva el destierro,

después de haber saboreado paciente, toda la mierda que me han mandado comer…

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Rococó…

Huele que hostiga…

Demasiado ostentoso para mi gusto,

soy más de tierra y menos de aire

Prefiero la plata al oro,

el brillo de las almas reflejado en miradas profundas y el olor natural de la piel.

El lujo no incomoda, pero la exageración y la opulencia a veces matan la pasión.

Todo por ir con cuidado y no desinflar el colchón de agua…

PD: Mi querida “pan de azúcar“, hay que tener cuidado con lo que se desea, no todo lo que brilla es oro…

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824 Purple and gold by Quinny — Gobblers / Masticadores

This week perhaps things wouldn’t work out fine, but I would never have imagined your loss, and instead of facing my everyday dilemmas, today, yesterday, and since I knew you were gone, tears never stop coming. I open my phone and there you are; turn on the radio, and there you are; sit in front […]

824 Purple and gold by Quinny — Gobblers / Masticadores
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Erotismo en Guardia: 4 Poemas de Quinny Martínez

Paso a pasito.

Alborismos

Erotismo en Guardia: 4 Poemas de Quinny Martínez

El cuerpo y la memoria sirven a la poeta colombiana para crear alegorías desde los sentidos y el fragor de la intimidad. Quinny Martínez ha elevado un templo al erotismo y hoy nos regala una muestra de su obra poética.

Osadía

Amárrate a mis manos y deja que mis dedos acaricien tu pelo…

Acuéstate en la cama de mis deseos para abrigarte con la manta de mis labios…

Bajemos de prisa la escalera del tiempo y ganemos segundos a su vera…

Armémonos de valor para no pensar en mañana, dejemos que sean nuestros gemidos los que amenicen el baile de nuestras arrebatadas ganas…

Hagamos el amor como jovenzuelos, ahora que hay fuerzas, ahora que podemos…

Aire

Esta noche ella se va a sentar a la mesa de sus ganas y comerá lo que le antoja, será libre, será ella, será feliz…

Esta…

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