historias de fémina...

Maldito olvido…

Platos vacíos que se niegan a quedar en el olvido,

se niegan a ser sumergidos en la espuma que borrará para siempre, la huella de aquellos manjares compartidos con amor, y que parecen vestirse de olvido…

El tayin de turno con todo el cariño del mundo,

la conquista del amor en la red…

Copas vacías aún húmedas, peleando por no resecarse y quedar en en ese maldito olvido…

Tenedores, cucharas, servilletas de papel, una mesa descompuesta, las sillas trajinadas y aquel sofá naranja aún en la memoria…

Recuerdos luchando por no dejar en ese olvido los sueños allí concebidos…

Sonrisas, carcajadas, lágrimas, llanto, días, noches, amaneceres en duelo y atardeceres a la espera del frescor, para hacer el cigarro en el balcón…

Imágenes luchando por no quedar en ese maldito olvido…

Un querer que se mantiene a pesar de que el orgullo se sostiene,

intentar una llamada, acercarme y resarcir la deuda pendiente,

la deuda que supuso como prioridad la urgencia,

revolcando las buenas intenciones, la verdad, el entendimiento y la honra…

Recuerdos divinos, el sabor de aquellos platos marinados con el vino que se resiste a secarse del todo, para no quedar en el maldito olvido…

A pesar de todo, a pesar de nada, de la nada que de repente se vuelve un remolino de infamia que se torna en tu contra,

La contra que es una indiferencia amarga y dolorosa que se rehusa a sostenerse por si sola…

El amor verdadero, el querer y la amistad, son aún más consistentes.

No hay espuma que deshaga lo que anida un corazón humano…

Lucho a diario contra el maldito olvido, contra el mismo que parece querer apropiarse del todo de nosotras dos…

4 comentarios sobre “Maldito olvido…

  1. A mí también me gusta conservar cosas materiales que formaron parte de momentos de esos que no querés olvidar…pero como describe tu poema, hay cosas que el olvido devora…fue entonces que cuando añoro aquello que ya ni mi memoria puede traer con precisión, miro las palmas de mis manos y me digo, ustedes estuvieron en ese momento, llevando la cena al paladar, levantando la copa que brindó, tomando su mano, acariciando su piel…

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s