historias de fémina...

Fiebre…

Puedo sentir el sudor danzando sobre mi espalda,

Combinación detestable de calor y frío,

Vestida a la medida para su enorme abrazo…

Sacudidas y espasmos nada placenteros,

Gemidos dolorosos…

Dientes aplaudiendo incesantes a la asidua pasajera…

Mantas hasta la cabeza,

Surtido de grajeas variadas sobre la mesa…

Sed, dolor en los huesos, desespero, frustración y la falta de un cuando, sin saber de certezas.

Fiebre…

Trajo consigo a sus amigas y amigos, ha defenestrado mi equilibrio, ha mandado mi sonrisa a tomar por culo en compañía de mi buen genio, y mi capacidad para estornudar sin humedecer mi entrepierna…

Fiebre…

La puñetera me tiene presa en la cárcel de mi propia piel, sin derecho a condicional o fianza previa…

Fiebre:

Mañana es viernes y tengo muchas ganas de otro tipo de abrazos, sacudidas excitantes, pastillitas de aire fresco, dormir con menos ropa, menos agua, más vino y el abrazo necesario de mi anhelado amante…

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