Poesía

Mi micromundo 126…

Y sugirió el hambre a las ganas de comer:

¡No voy a darle tiempo al tiempo!

¿Te parece si por esta vez nos ahorramos la ropa?

Poesía

Célibe

Noveno poema de la serie “queriendo a un extraño”…

Célibe,

de nuevo célibe,

porque contigo todo, lo que con nadie nunca.

Celibe desde que tus manos me dejaron de vuelta en la estación bajo la premisa de ese: ” Llámame cuando llegues”

Célibe,

ardiendo en deseo,

cunde.

Han pasado los días y sigo empotrada en esa sensación de ti,

te anhelo porque el que anhela de verdad espera paciente,

como un jardín regado a borbotones vistiendo lucecitas de colores..

Riégame como a una flor,

quiéreme como a otras cosas,

deséame como al frescor de una tarde de verano.

Estoy anclada por deseo propio a ese “Nos veremos pronto”

porque quiero darme tiempo,

porque aquí sigue oliendo a ti.

PD: Quiero que te corras en mi cara…

Poesía

Tu y yo, ambos, juntos, los dos…

Octavo poema de la serie “Queriendo a un extraño”…

La noche empezó con ese beso en la estación…

Eran pasadas las nueve, y arriba del todo estaba la excitación, sin expectativas, sin ninguna ambición.

Sólo quería tenerte, mírarte, tocarte y eso, que al final pasó,

besarte, besarte, besarte.

No hubo divagaciones, seguido de eso se descarrilaron todos los vagones.

Al son de Whitney, se movieron mis caderas, y me fui desdoblando cuando a punta de vino y sexo, bailaron arrebatadas las muy pajoleras.

Tus ojos verdes se fijaban en mi ritmo, casi loco, casi cuerdo, todo era casi un circo.

Yo, deshinibida del todo, ya con mis demonios desterrados, no pensaba en nada más que en mis incendios sofocados,

No importaba la historia, no importaba el pasado, sólo era importante vivir, amar y ser amado.

La noche era larga,

los vidrios empañados, y las ganas aún ardían como mecha en paja de verano.

Mis entrañas desbocadas, los rasguños, la risa, la charla y el inevitable llanto,

nos hicimos de verdad, más sinceros, fluidos y hermosamente humanos.

Ante tanta desnudez, la vergüenza se había fugado,

no había espacio para juzgar, no hubo críticas, no hubo reparos,

imperfectamente hermosos, desdoblados, compenetrados.

Al final de ese último polvo, nuestros cuerpos ya cansados, a dos horas de la puesta de sol se rindieron, y dulcemente, en los brazos de morfeo, descargados claudicaron…

Poesía

Sacudiendo fantasmas…

Septimo poema de la serie “Queriendo a un extraño”

Y me preguntas ¿Por qué?.

Quisiera que estuvieras debajo de mi piel,

quisiera por instantes que pudieras imaginar cuanto me gusta el sabor de tu miel,

lo mucho que me pone el roce de tus ojos con los míos,

no te imaginas la velocidad de mi andar,

no te imaginas la condensación y el constante palpitar.

Te quiero a cada instante,

te amo al poseernos,

te extraño cuando mi reserva de caricias empieza a agotarse,

la necesidad no se deja comprar por mis manos incipientes, ya no doy abasto al masturbarme.

No te imaginas de cuantos fantasmas me has librado, ni a cuantos vivos has espantado,

que ricura de boca la tuya, esa cosa deliciosa que le imprimes a mi rosa,

que delicia el dulzor en tus besos, el clamor de tus caderas al son de mi gemir…

¿No lo sabes verdad?

¡Te lo digo yo!

La humedad es constante, y el ruido en mi vagina empieza a ser intolerable…

No te imaginas, no te imaginas…

Fotografía: “Piel canela, corazón de bronce” Alan García Rodríguez, ciudad de México.

Poesía

Oralidad…

Sexto poema de la serie ” Queriendo a un extaño”…

Imaginar…

Mi sexo en tu boca,

tu boca en mi sexo,

la mesa servida,

aperitivos al tiempo,

emoción profunda,

deseo vs locura.

Contigo me atrevo a saltar desde el cielo, nada es suficiente siempre quiero más.

Me encantan tu lengua y tus manos gigantes comiendo con hambre de mi vientre danzante,

no hay nada comparable contigo entre mis piernas, mi ardor se defiende con uñas y dientes,

Mi sexo te anhela, y en la sutil distancia se masturba mientras llegas…

Ilustración: Apollonia Saintclair

Poesía

Yo sé lo que me digo…

Necesidades embutidas en el corsé de la negación, amamantadas por una súplica contradictoria y constante,

personajes adiestrados, ejerciendo en los cementerios del deseo como enterradores de pasiones reprimidas,

felaciones mentales llevadas al terreno del pecado,

Encuentros destrozados sin haberse materializado,

miradas escondidas detrás de tupidos velos de incongruencia y fiebre.

Lascivia, lujuria, fantasías y deliciosa obscenidad acumulada, hasta el punto de deshacerse entre las piernas de quien por guardar las apariencias ante la cordura del mundo, le ha dado miedo hacer uso de su locura al menos una vez en la vida..

No dejes que el tiempo te arrebate lo que por derecho propio te pertenece. ¡Ama!

Córrete al compás del gemido que nace en el vientre de la tibia lubricidad de tus lamentos,

Cómete sus ganas y dale de tu pecho a las suyas,

Cambia el frío de tu estancia por el calor de su cuerpo en celo,

Mastúrbate sin vergüenza, reconoce tu terreno y háblale al poder de tu encanto con propiedad, déjate embrujar por el susurro de ese otro que hace tiempo espera por ti…

!Ama!

Poesía

Séptimo cielo…

 

… Quinto poema de la serie “Queriendo a un extraño”

El poder del sexo, me lo da el poder del amor, amor propio, amor por el otro, amor por mis ganas de amar.

He amado cada minuto desde el instante mismo en el que te conocí, por que me gustas, porque juegas a entenderme, y yo juego a creerte, porque esto tiene la fecha de caducidad de un yogur,  pero tranquilo, a veces me los he comido caducados…

He amado tus ojos,

he amado tu boca,

he amado tu lengua,

he amado tus labios,

he amado tus pezones y la potencia de tu pecho adulto,

te he amado a ti sin reparos de ninguna clase, porque hace mucho tiempo comprendí que es más práctico, sensato y bonito, amar más, y enamorarme menos.

Te encuentro atípico, así como mi reacción al arriesgar mis ganas contigo, fuiste desafiando  los enredos que se habían instalado en el cuarto de lo olvidado con cada escapada.

Gracias porque fue un reencuentro con mi erótico yo, ese ser que habita más allá de las letras, y supiste sacar a flote.

Gracias por tanta lujuria envuelta en tan deliciosas pasiones

gracias por comerme con amor.

Tu presencia en un momento de extraña sensatez me hizo reconocerte sin siquiera vernos, fue una movida inteligente del instinto que juega a las cartas mejor que cualquiera de los dos.

Me invadió una necesidad de ti que me daba ese poder, el poder imaginarte, besarte, tenerte y masturbarme con tu voz retumbando las paredes de mi cuerpo, como si fuéramos antiguos conocidos que se extrañan.

Amante de antaño, tomé la decisión de lanzarme entre tus brazos, movida por la extrema sensación de alegría que fluía a través de mis venas, cada vez que te asomabas a la puerta de mi mundo.

Nunca fuiste, has sido ni serás sólo carne para mí, eres vida, alegría, erotismo, pasión, fuego, emoción, y el renacer de mis carnes.

Amante de mis ganas, eres también risa, llanto, habilidosa conquista y orgullo,
eres un hombre sensible, fuerte y entregado, eres viento, arena mar, encanto, engaño y desengaño.

Eres día y noche, eres ausencia, eres placer, y sin ser mío,  me fui apropiando de ti, grabado en la memoria de mis emociones, e inspirando el recuerdo.

Mío porque te has quedado debajo de mis uñas, de mi piel y de mis párpados, eres sal, azúcar, zumo y caldo.

Eres tan mío como ajeno, mío en paladar de los sabores, con la extraordinaria sensación de haber arriesgado y haber ganado.

Levité, vi cómo se desprendía mi cuerpo cargado a la cuenta de lo que me diste, y me sigues dando en ausencia. al séptimo cielo, allí fui contigo y allí me gustaría volver…

Contigo, pero sobretodo, conmigo.

Fotografía: Carlos Simas.

Poesía

Manjares…

…Cuarto poema de la serie “Queriendo a un extraño”…

Abro mi boca, saboreo despacio la dulzura que emana la miel de tu sexo dispuesto y retador,

saboreo despacio el jugo de ti, que se envuelve en el dulzor de mi acuoso salivar,

Abro los ojos y miro directo a los tuyos, plenos e incorregibles, fluyendo a mares.

Despacio acaricias mi cabello, nos perdermos luego en la lujuria de ese beso que nos va engullendo

Vuelvo a ti,

cada vez con más fuerza,

con más deseo,

con más hambre,

Mi lengua jugueteando dolenta, y tú, mirándome descontrolado y absorto.

No hay momento más sutil, más certero, más dulce, ni más embrujador que ese,

el momento en el que sumergido en la miel de mis caricias, te retuerces incontenible queriendo darme la estacada.

Te conviertes en esclavo de mi roce que calienta aún más tu sangre, y potencia la mía…

Ese momento de gloria en el que mis manos y mi boca, empiezan a quitar las capas caramelizadas de tu erguida existencia.

Virilidad suculenta, lascivo manjar que se adhiere a mis dedos, para ser marinados con el gusto de mi enorme boca,

sensaciones que hacen de nuestras ganas, un garoso animalito…

Cautiva de tanto esplendor y firmeza, voy meciéndome al son del gemido que sale de lo profundo de tu vientre,

cual ternerito hambriento, mamando de ti, sin quer más que eso,

invadida por el sabor de una miel, que es cada vez más pura, más dulce, me escurro.

Finalmente, me siento a la mesa de tus deseos, para terminar chupándome los dedos y lamiéndolo todo,

porque no hay cosa más rica, que mojar el pan de mis ganas, en el dulce rebañar de tu exquisito caldo, como guinda de un pastel de pascua…

Poesía

La insaciable María…

…Tercer poema de la serie “Queriendo a un extraño”…

Viajas sin tabú, por el mundo del placer,

he tenido el gusto de abordar contigo en primera clase,

al pie de los caballos, y de tus enormes manos,

con total aceptación, en uso de todas mis facultades, y arrullada por lo profundo de tu voz.

Abierta y dispuesta a trasegar por los caminos de una aventura que pinta exquisita, y yo, deseosa.

Anhelo repetir con todas sus arandelas, para así volver a disfrutar del roce de mi piel, con las enormes gotas de sudor que enaman de la tuya…

El claro oscuro que combina tus ojos y los míos,

la transfiguración de tu rostro en consonancia con mi inagotable deseo de ti.

Esa expresión que me pone en total erección, que me acelera y me desquicia…

Me gusta tu cara de placer exacerbado que inunda el ambiente,

haciéndolo hostil, y deliciosamente apetecible,

es tan fuerte tu presencia, que sólo queda arañarlo todo, bendecir, maldecir y pedir, hasta ahogarme en el placer que le profeso a tus caricias…

Me declaro fan número uno de ti,

repitente, y deseosa de tus besos.

Amante de tu charla pausada,

tu mirada maliciosa,

tu temperamento jugador,

y tu falta de miedo.

Fantástico, optimista, amoroso, tierno y reservado…

Quiero volver a abordar el vuelo de las escobas, que adornan la pared de tu moderada superstición…

Protagonista de la escena imaginaria, en la que me gustaría ser…

La insaciable María…

Poesía

Toma,toma,toma…

…Segundo poema de la serie “Queriendo a un extraño”

Pedir y recibir…

Avasallamiento directo y profundo.

Empotrada contra la pared de mis instantes contigo,

sumergida de pies a cabeza,

embelesada y dispuesta,

imaginando tu cara a mis espaldas,

imaginando cómo muerdes tus labios mientras posees en sumisión mi ardiente existencia,

silente, gimiendo entre dientes,

lacónico, fuerte,

saboreando el agua de tu propia boca, sinónimo del gusto que le sacas a mi sexo abrazador…

Tus manos recorriendo milimétricamente cada espacio de mí, cada segundo de nuestras horas a solas…

Tu boca, tu bendita boca que santifico y maldigo,

El vaivén del delicioso chasquido, que produce el contacto de tu lengua con mi yo más íntimo y salvaje…

Te imaginé…

Te desee,

Te tuve,

nos tuvimos.

Te tengo en el aliento a pesar de los días..

Te tengo aquí, anidando en mi pecho tibio, y siempre dispuesto para ti y tus más ardientes deseos…

Toma, toma, toma…

Fotografía: Apolonia Apollonia Saintclair de la serie INK IS MY BLOOD.

Poesía

Sin conocernos…

Dedicado a Umami.

No sé con certeza tu nombre, tu apellido o el color de tus carnes…

No sé si eres tú, él, ellos o quiza nadie…

No sé como hueles, tampoco si sueñas cuando duermes…

Lo único seguro, es que este sentimiento carnal  lleva la absorta nada que de ti conozco, a convertirse por instantes en un todo expectante, fantasioso, punzante…

Lleva el nombre con el que te he bautizado…

Lleva en el pecho tatuado las pocas palabras, y el montón de letras que de tí me han quedado…

Lleva consigo los suspiros, las ansias, y el fuego en la piel que es casi asfixiante…

Lleva la erección constante que anida una vulva en orfandad, y con las ganas físicas de lo que tú, sin siquiera saberlo me das…

Poesía

Amores perros…

Materializando fantasías

Hay amores que van de tambo en tambo, habiendo perdido la vergüenza, y viviendo con la misma intensidad calor y frío.

Hay amores como el tuyo, judio y errante, amores que no están perdidos, pero sin rumbo fijo.

Amores que se dejan llevar por la brújula del deseo,

amores que ganan,

amores que pierden,

amores que mueren,

amores que lo recogen todo con creces.

Hay amores perros…

Amores que te ponen a cuatro patas, insistentes, ardientes, libres, y cachondos en demasía…

amores instintivos, seductores, persistentes.

Amores que deseas, y al final no importa que se te peguen las pulgas.

Amores que pican tanto, que hasta que no te pican picando, no le llega el agua al llanto…

Amores que ladran y muerden delicioso…

Fotografía: Katherin Longhurst – Pinterest

Poesía

Gotitas…

Hello stranger…

La humedad no para de llover,

pasan las horas y sigo con esa sensación metida debajo de la piel, e irremediablemente me mantengo en estado de excitación voluntaria,

me siento casi flotando.

La humedad no para de llover, es tan constante como la copiosa nieve del norte que ha decidido coincidir contigo,

juntas bailan al compás de estas carnales emociones, que poco a poco, van tomando forma para convertirse en una pasión punzante.

La humedad no para de llover, y tú taladras no sólo mi cabeza, ha sido tan intensa tu estancia, que ha forjado una grieta que recorre mi pecho,

La humedad no para de llover, sigue el camino por en medio de mi ombligo para quedarse allí, allí en donde la humedad no para de llover…

La humedad no para de llover, pero inevitablemente piensa por momentos en un femenino subido,

cuestionándose, avasallando mis sensaciones, y preguntado una y otra vez: ¿Quién es?

Comprendo desde mi perspectiva, que aún con el avance de los tiempos mujeres directas y con elevado sentido de la pasión, no debieran ser vistas con temor,

pero también encajo, que ser extraños abona el terreno de la desconfianza, yo sigo a mi instinto, ¿Sigues tú los tuyos?, ¿ Ha parado de llover la humedad en tí?.

La humedad no para de llover, y mientras escribo esto, los latidos de mi corazón se van posando donde les da la gana,

Justo ahora, mis ganas se sumergen casi a ojos cerrados sobre tus ojos que imagino profundos y tristes,

La humedad no para de llover, y la ambigüedad que nos rodea, forma un tsunami, y a pesar del frío, me tienen sudando…

La humedad no para de llover, y me temo que no escampará, hasta que tu voz y tus sentidos, se centren físicamente ante los olores que fluyen de mi humanidad cuando apareces…

La humedad no para de llover, y aún no me has dicho a qué hora me lees, si ese temprano es al cantar del gallinero, o talvez, a un cuarto menos del ayer…

Good bye stranger…

Poesía

Incesto…

He escrito cosas,

he escrito tantas cosas desde aquella noche, pero ninguna llegaba a donde quería.

Me desconcertaba tanta pasión.

No sabía cómo hilar las palabras, no sabía cómo empezar.

Te he soñado erecto y dentro de mi,

taladrando mis entrañas con tu verga empinada, mientras intentaba correr el velo de mis ojos para descubrir quién eras…

Te he soñado y pude ver tus manos claramente escurriendo mis tetas,

sentí tu lengua acariciando mi vagina, y succionando mis jugos con desespero.

Me asustó tu rostro,

me asusté al tenerte y no reconocerte,

me asusté cuando fui consciente

me asusté, pero no luché.

Me dejé llevar por eso que empezaba a emerger de entre mi sueño para hacerse real…

No quería desprenderme de tu espalda, estaba absorta, cachonda y extasiada.

Me drogaste con los hongos de la cena, para darte el placer de poseerme,

veneno perfecto para hacer de mí, tu sumisa y complaciente presa.

Te quise a mares en aquella “dulce” pesadilla,

te quise ardiente, a pesar del miedo,

deseosa y sin pena.

Me he quedado entre pecho y espalda con tus besos,

tu olor y tus huellas convertidas en chupetones enrojecidos, tatuados en mi cuello, en mis piernas, en mi espalda y en mi ardiente pecho.

Me he despertado exaltada entre contracciones, entre sábanas empapadas, sudor e incertidumbre.

Un sueño extraño, lascivo, perverso, y contigo que eres casi mi hermano.

Me ha quedado la sensación de una culpa incestuosa…

Ilustracion: Chiara Bautista

MICRONOLATO

Has vuelto…

No pudo contener la sorpresa de su retorno. Se lo ha dicho todo, le ha expresado el amor que por el siente, le ha dicho de nuevo, y con todos estos años de camino que le extraña, y que lo que siente es perpétuo. Ella es su pared en blanco, cada vez que regresa, ella quitará los cuadros, pintará de nuevo, y tapará los viejos huecos para que clave lo que le de la gana, también le escribe notas de amor, notas que al partir siempre se lleva en los bolsillos, las guarda para no olvidar el camino de regreso.

Cariño mío:

No hay que temer a la soledad, no temas volver a empezar, no temas conocerte. Estaré siempre aquí, para llamar al pasado tierno hacia un presente adulto, consciente y apasionado, como en nuestro último encuentro, cálido y desenfrenado, lo llevo tatuado en mi.

¡Te amo y te amaré siempre!

Poesía

Inmensidad…

Umami FEM…

Mirar al horizonte y respirar hondo…

Decir te quiero, te amo o te extraño…

Todo es inmenso, intenso e impredecible…

Cada gota de sudor, cada lágrima, cada hasta luego o un adiós converso…

Todo es inmenso, intenso e impredecible…

Lo son el abrazo de un niño, la llamada de un amigo, el te quiero de un amante cómplice, un orgasmo deseado, una caricia cálida y morir, morir también es inmenso…

Inmensa es la vida que se halla en medio de tanta inmensidad…

Inmensas mis ganas de besarte cuando de repente te vas…

Inmenso es mi deseo de tu sexo…

Inmenso eso que a cambio de un beso me das…

Inmensa tu sonrisa con carcajada a cuesta…

Inmensa la dicha que siento en el alma por haberte encontrado…

Inmensidad cuando dentro de mi estás, comiéndonos de ganas, siendo uno, siendo todo, siendo nada, siendo inmensos…

DIVAGANDO

Desconocidos…

Sensaciones que duran lo que duran…

Ella resuelta se ha enganchado a sus ausencias como una lapa,

añorando sus garabatos, y deseándole más de la cuenta,

más de lo que acostumbraría con cualquier desconocido…

piensa en la utopía, y procura no hacer caso a sus instintos primitivos.

Ella sólo desea vivir el ahora, aunque el desconocimiento vaya más allá de la curiosidad, y se convierta por instantes en grima…

una grima cobarde y tendenciosa…

No tiene espectativas, porque tenerlas sería egoísta,

todo fluye, a veces con fuerza y en ocasiones ni se siente…

pensarle, anhelarle, quererle, amarle, soñarle…

Más deseo, haberse encontrado entre un mar de letras complejas.

Buscarle al despertar y al anochecer, sin certeza ninguna, bajo el amparo de un todo que se convierte en nada…

Un hombre extraño en su cabeza, en pleno uso de sus facultades, y sumida en un desconocimiento casi absoluto…

Así es el amor, capaz de afianzar desde la más absoluta ignorancia, un cariño a plenitud.

Porque siempre es mejor amar más y enamorarse menos, por eso hoy me he vuelto a enamorar, amando…

Poesía

Mi amor es mío…

“A diario me enamoro”

Hoy me he vuelto a enamorar, he sentido esa deliciosa infatuación que se mete debajo de la ropa y se acomoda donde menos lo esperas.

Porque infatuarse también es amar…

Promiscuas emociones, han pasado inadvertidas por encima de mí, a pesar de que mi cuerpo está empeñado.

Sí, mi cuerpo es como el viejo piano de mi abuela, afina inmenso sólo con el tacto de la constancia.

He sentido revolotear inquietas mariposas en mi vientre,

afanosas han celebrado la presencia de ese amor, con ellas lo celebro,

porque mis lealtades no son incompatibles con el sentir, sentir que no me atrevería a castrar.

Dejo pulular lo que de mí sale valiente, para enaltecer el deseo que fluye y no cesa…

Hoy me he vuelto a enamorar, de sus puntos y comas, de su sonrisa y de sus bromas…

Me han seducido sus historias.

Le he hecho el amor a un extraño, él no lo sabe.

Me he masturbado imaginando su cara, poniendo color a su voz, me he retorcido saboreando mis ganas y deshaciéndome despacio…

He dado a luz a otra pasión que ahora adopta el viento,

Pasión que aspiro invada a algún otro cuerpo hambriento.

Me he dado cuenta de que sólo es necesario respirar, y la salida del día para girarme en busca del sol, como los girasoles a la vida que les da color.

Hoy le he besado infinidad de veces, aúnque él no lo sepa,y yo nunca llegue en carne propia a tenerle…

Poesía

Mi eremita…

Mi sexo ha encontrado su verso favorito…

Ama tus recitales con sabor a virgo…

Le encanta lo profundo de tus letras,

la cadencia de la lectura que acentúas con inciso resaltado y bien puntuado.

A mi sexo también le gusta tu verdad, los gestos que hacen tus palabras cuando se excitan llenándose con tu gracia.

Mi sexo te declara su poeta estrella, un erudito, su eremita favorito.

Mi sexo te hace dueño de sus ganas, se derrite ansioso y se bate como el dulce de un delicioso chocolate ante las flamas…

Mi sexo empieza a darte bombo y fama.

Fama de poeta enternecido insaciable, amoroso, sutil y de voraces ganas,

ganas que se salen por los poros de tus letras, que con sólo leerlas, encandilan, avasallando cuerpo, mente y alma.

Ganas sentadas ante sus tibias aguas, y que sobre ese inmenso lino azul con paciencia, tus enormes manos hilvanan…

Mi sexo quiere tu obra entera, a blanco y negro, en gris o en color violeta…

Umami FEM

MICRONOLATO

Quimera…

Ante los ojos de su caracterizada presencia, todo era ordinario, viejo y polvoriento, estaba aburrida de tener que ensuciarse las manos, consideraba que lo suyo eran los palacetes a los que tenía acceso por cosas del oficio, el dinero fácil, la manicura , las cremas humectantes y los perfumes más costosos adquiridos en las boutiques del centro de la ciudad.  Nada tenían que ver aquel local de encuentros desaforados, los vestidos elegantes, la ópera y los manjares previos, con los aposentos de su amante de turno. Ella había alimentado su ego de una sórdida apariencia y de desmedida ilusión, ilusión que aquel hombre había aliñado a su justa medida en busca de diversión. El universo no se queda con nada, días antes le había echado en cara a la vida lo que pensó quedaría atrás con aquel macho ostentoso, guapo y viril. Pero en ese instante se dio cuenta de que todo era una farsa, simuladores de encorsetada burguesía, sórdidos e inconformes, adictos a lo que nunca tendrían por derecho propio. Mentirosos compulsivos incapaces de asumir la vida con los pies sobre la tierra…