MY SONGS

Amado Silvio…

Estoy buscando una palabra
En el umbral de tu misterio
Quién fuera alí baba
Quién fuera el mítico simbad
Quién fuera un poderoso sortilegio
Quién fuera encantador…

Corazón….

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Poesía

Dilatando…

El misticismo se apodera de mi.

Velas rojas,

olores que me llegan de repente,

la energía que potencia mis sentidos,

el olor de tu aliento junto al mío.

Contemplo el aura que nos cubre cuando hacemos el amor,

contemplo la vida desde debajo de tu ombligo,

vida que se centra en el destello del azul de tu mirada,

la mirada que avasalla mi todo…

Dilato cuando siento el perfume de tu boca,

dilato cual parturienta a grito de pulmón abierto,

voy en romería, adornada por la excitación y el olor espeso del asentado viento.

Dilato con la culpa del sediento deseo que no me abandona,

dilato gustosa,

dilato dando a luz a los hijos de tus besos que me abren en canal, y me rompen toda…

Poesía

El color de mis ganas…

Empalmada hasta el alma.

Basta con verlo pasar por debajo de la ventana de mis ganas para que el viento no pare de soplar,

el sudor que corre por mi frente baja hasta mi enzarzado pecho…

Me desvelo cuando no lo veo,

me tiemblan las manos y me apetece darle bofetadas, y una ampolla de desenfreno.

Mi retina se ha radicalizado,

sólo ve el color de mis ganas teñidas de negro y visos de rojo fuego,

el negro profundo de mis entrañas ante el escrutinio de su afilada lengua,

mientras de placer yo muero…

Resucito y muero…

Ahí…

Ahí…

Ahí…

Justamente ahí…

En el lugar que ya conoce,

donde las canciones se musicalizan con el roce,

ahí donde el calor es intenso,

ahí donde la tierra tiembla,

ahí donde el color de las ganas se visten con pezones de hierro,

faldones empapados con el derretido hielo,

y la espesa niebla que se cuela entre las ventanas y el techo…

Poesía

Fragorosa silente…

Tiene la virtud de los gatos,

no me entero si llega,

no me entero si se va,

siempre está.

Comer, beber y contemplar,

basta con mirarla de reojo y sale de su ruidoso espanto,

anida bajo el manto de la “discreción”,

es una fiesta de peroles y ollas viejas entre pecho y espalda,

siempre al pie de la hoguera.

Vive con la boca abierta,

comiendo de besos robados,

respirando como si se ahogara,

tocando el timbre con la mirada,

haciéndose pajas mentales,

soñando con falos empinados,

sentada bajo la ventana del patio…

Adán, no la pudo contener…

eva, se la comió entera…

guardando en su chistera una trama certera…

Fragorosa y silente,

sexual,

armoniosa,

carnal,

decadente,

absurda,

ilusionada,

paciente…

Así es la pasión cuando se siente,

nunca se queja,

pero llora,

engaña,

miente,

siempre va pelando el diente,

la pasión que por dentro revolotea,

resentida inevitable,

fragorosa,

silente… silente…

atontada y a veces una muerta viviente…

 

Poesía

Life…

Sucede mi vida entre estas cuatro paredes,

vivo con cada una de sus grietas,

ellas conocen mi divagar diario.

Esta es mi casa,

el hogar de mi vana existencia,

secreto a voces,

lágrimas y reproches,

Conmigo, vivo conmigo.

…Y con esto,

con esto que es cada vez más yo,

más realidad,

más profundo,

más vida…

Poesía

Cobardía…

Quédate y recoge despacio lo que gustes,

quédate y llena del olor floral de tu perfume la estancia,

quédate y llámame cobarde por insistir contigo,

quédate y grita mi nombre con rabia,

quédate sin rencor, yo soy incapaz de sentirlo,

Confieso que sin tí no tengo soles,

sin tí no brillan lunas,

sin tí las estrellas enmudecen y se van de largo…

sin tí no hay lluvia que alegre mi jardín.

¿De dónde saldrá la humedad de mis entrañas si te vas?

¿Quién tocará el piano de mis deseos?

¿Quién achicará el agua que inunda mis ganas?

Quédate amor mío,

quédate y deja el miedo,

quédate y afloja el ego,

quédate conmigo y no sin mí,

Porque si te vas, no dejaría de amarte.

No mientas y reconoce la verdad,

reconoce el amor que se te nota,

PD: Quiero que te quedes, pero no moriré sin tí…

Poesía

Hambre…

Tengo dentro la espinita de tu sexo,

tengo dentro el producto de tus ganas,

tengo dentro el deseo que estremece mi libido y me hace santa,

puta,

loca,

pagana.

Tengo dentro el desaforo de los días casi eternos,

de las noches con cuenca en el espejo…

noches de no parar,

Sodoma y gomorra debajo de las mantas,

sudor,

Pasión,

Salivar,

Lluvia tibia y desenfreno.

Féminas...

Again and again…

Tantas veces amor…

Tantas veces me he sentido agobiada por el mundo,

Tantas veces amor mío…

Tantas veces me has dado de tí,

obligándome a aferrarme a la vida,

Tantas veces amor…

He bebido de los labios de la sed,

muerta de sed,

He comido de las manos del hambre,

muerta de hambre,

he soñado con fantasmas,

estando entre fantasmas…

Aferrada,

esperanzada,

Agarrada a un clavo ardiendo,

desgarrada hasta la piel,

sangrando…

Han sido tantas veces que ya dejé de contarlas,

has amamantado mis ganas,

Has sacudido el árbol de mi fruto maduro,

Has probado de la miel de mis ocasos,

He sentido tu lengua relamiendo mis pedazos,

Mientras tanto yo…

Vivo gracias a tu gracia…

Excitada y mojada,

evadiendo a mi suerte…

Dando las gracias por ser producto de la gracia,

de la gracia de un Dios.

Un Dios que me hace pensar en bendiciones,

un Dios que me mantiene a su antojo, lejos de la estúpida e inesperada desgracia…

Mientras tanto yo…

Sigo dejándome llevar al por el viento que sopla, y no sopla nada…

Gracias vida,

Gracias por tanto, y por esa nada que me embarga y que evado por instantes…

Poesía

Feromonas…

Mis ojos dan vueltas sobre tu pecho,

cada centímetro de tí, que posee mi memoria está cargado del color de tu mirada,

no puedo fingir no sentir lo que siento,

no puedo evitar exclamar con la risa,

hablar con los ojos, y correr a la velocidad del circular de mi sangre cuando cerca estás…

Eres mi jardín de rosas,

mi arroyo de agua fresca,

mis ganas a voces de lo que cargas oculto, entre pecho y espalda…

Poesía

Amar más…

Saber que al final no soy tan valiente.

Me ha podido tu silencio,

me ha podido el desafío de tus encandilados ojos,

ojos abrazados por el mutismo irónico y retador de tu verbo prominente…

Quedará el recuerdo de habernos hecho deseosos mil veces el amor…

Quedarán las sonrisas desprendidas de todo ego, de toda vergüenza, de toda farsa.

Hasta siempre y para siempre tuya, aquí, allá y cuando muera…

Poesía

Pecado…

Me ha arrancado las medias como una bestia,

Su espíritu sicalíptico se ha apoderado de la habitación.

Gime hambriento,

sumerge su cabeza y se pierde entre mi falda.

Chaperón lujurioso,

amante de besos contagiosos,

secreto a voces de mis pechos,

de mis muslos delicioso goce…

Eterno carnaval de mis amores…

Mi gato sigiloso a la sombra,

amante fiel de mi trastienda,

Mi mensajero incansable de orgasmos y amaneceres a tientas…

Poesía

Encuentro…

Se coló de repente a través del balcón de mi casa,

después de tantas charlas a distancia, urgía el contacto…

Una fantasía previa a la que le había llegado su hora…

su respiración desgarraba mi ropa,

sentía el aire tibio recorrer mi cuerpo,

sus enormes ojos, se fijaron en mis pezones resaltados a través de mi blusa,

Nos fuimos desvistiendo con ansias…

Deslizaba su lengua como una serpiente engullida adentro de mi ombligo,

las contracciones de mi vagina, empezaron a retumbar mi bajo vientre,

Mientras su aliento a tabaco, empezaba a recorrer mi cuello…

Su lengua caminaba temblorosa mi cuerpo erizado,

Yo, respiraba aceleradamente, inhalar y exhalar, no podía pensar…

Su boca empezó a comerse la mía y yo bebía de sus labios.

Las ganas de ese encuentro ya eran mías…

Mis manos jugaban con su falo erecto,

sus dedos se humedecían con los jugos de mis entrañas,

Sentía el vértigo como si estuviera subiendo en un ascensor descontrolado,

sin techo,

el infinito sumergido en la distancia de un placer sin fin…

Sin más preámbulos estaba dentro de mi,

Me hacía poderosa,

Escalaba las montañas de mi agigantada rosa,

nos estábamos comiendo con hambre,

Mojando el pan,

Bebiendo el vino de los cántaros jugosos, en la viña de aquel apasionado encuentro…

Empezaba a sentir la explosión de nuestras ganas…

Al unísono,

él,

yo,

Dos orgasmos,

el deseo hecho carne,

el vapor en las ventanas…

Las sábanas mojadas,

El beso de después…

Su rostro,

mis manos sobre su pecho…

El sutil encanto a su aire

Enorme encanto…

historias de fémina...

Make-up…

Acabo de pintarle los labios a mi alma,

me he perfumado el corazón y ahora me visto de piel…

Humecto su esencia con crema de almendras,

la acaricio suavemente,

deslizo las manos por entre mis pechos mientras me miro al espejo.

La piel que habito se hace grande, a veces a mil, otras veces despacio y sin ruido,

La piel que habito es mi casa,

También es la de él,

Entra fuerte, se viene arriba,

enciende todas las luces,

Calienta el invierno,

se pasea emocionado por entre sus jardines,

recoge el fruto de la siembra del día,

Cocina,

Hace llover…

saborea luego sus jugosas viandas y se recorre rincón a rincón la estancia.

Rato después, se sienta en el enorme sofá, mirando hacia el cielo lleno de luna,

respira profundo y sonríe gustoso como si estuviera sólo…

Pero…

Detrás de ese gesto… Se encuentra mi piel…

historias de fémina...

Casi un soneto…

Tu desnudez es tan tierna, pálida, dulce, varonil, excitante y libidinosa.

Las líneas que definen la edad en tu piel, son como el camino hacia el molino de Gormaz.

Cada casita una historia, cada huerto una alegría, tragedia, melancolía, resistencia, añoranza, resiliencia y en lo alto, la interminable belleza.

Tu sonrisa es mi alegría,

Tus abrazos mi aliciente,

Tus labios mi ruta, mi mecha, mi desenfreno, mi emoliente.

Tu desnudez es tan tierna como una rosa en eterno febrero,

una taza de té con miel en invierno,

un arcoiris después de la tormenta,

refugio,

orgasmo,

abril,

mi Sicilia en verano,

el aliciente de mi piel,

amparo,

desenfreno,

mi llegada a puerto, mi descanso, mi sol en primavera,

mi atardecer sonriente…

historias de fémina...

Fiebre…

Puedo sentir el sudor danzando sobre mi espalda,

Combinación detestable de calor y frío,

Vestida a la medida para su enorme abrazo…

Sacudidas y espasmos nada placenteros,

Gemidos dolorosos…

Dientes aplaudiendo incesantes a la asidua pasajera…

Mantas hasta la cabeza,

Surtido de grajeas variadas sobre la mesa…

Sed, dolor en los huesos, desespero, frustración y la falta de un cuando, sin saber de certezas.

Fiebre…

Trajo consigo a sus amigas y amigos, ha defenestrado mi equilibrio, ha mandado mi sonrisa a tomar por culo en compañía de mi buen genio, y mi capacidad para estornudar sin humedecer mi entrepierna…

Fiebre…

La puñetera me tiene presa en la cárcel de mi propia piel, sin derecho a condicional o fianza previa…

Fiebre:

Mañana es viernes y tengo muchas ganas de otro tipo de abrazos, sacudidas excitantes, pastillitas de aire fresco, dormir con menos ropa, menos agua, más vino y el abrazo necesario de mi anhelado amante…

historias de fémina...

Maldito olvido…

Platos vacíos que se niegan a quedar en el olvido,

se niegan a ser sumergidos en la espuma que borrará para siempre, la huella de aquellos manjares compartidos con amor, y que parecen vestirse de olvido…

El tayin de turno con todo el cariño del mundo,

la conquista del amor en la red…

Copas vacías aún húmedas, peleando por no resecarse y quedar en en ese maldito olvido…

Tenedores, cucharas, servilletas de papel, una mesa descompuesta, las sillas trajinadas y aquel sofá naranja aún en la memoria…

Recuerdos luchando por no dejar en ese olvido los sueños allí concebidos…

Sonrisas, carcajadas, lágrimas, llanto, días, noches, amaneceres en duelo y atardeceres a la espera del frescor, para hacer el cigarro en el balcón…

Imágenes luchando por no quedar en ese maldito olvido…

Un querer que se mantiene a pesar de que el orgullo se sostiene,

intentar una llamada, acercarme y resarcir la deuda pendiente,

la deuda que supuso como prioridad la urgencia,

revolcando las buenas intenciones, la verdad, el entendimiento y la honra…

Recuerdos divinos, el sabor de aquellos platos marinados con el vino que se resiste a secarse del todo, para no quedar en el maldito olvido…

A pesar de todo, a pesar de nada, de la nada que de repente se vuelve un remolino de infamia que se torna en tu contra,

La contra que es una indiferencia amarga y dolorosa que se rehusa a sostenerse por si sola…

El amor verdadero, el querer y la amistad, son aún más consistentes.

No hay espuma que deshaga lo que anida un corazón humano…

Lucho a diario contra el maldito olvido, contra el mismo que parece querer apropiarse del todo de nosotras dos…

Poesía

UMAMI!

UMAMI y en altas, asi eres tú.

Han pasado 365 días desde el instante mismo en el que te vi desde aquel balcón.

Te acercaste sorpresivamente y todos los besos que te había prometido se fundieron en uno solo, espontáneo y directo…

Había pasado mucho tiempo y yo necesitaba de alguien como tú…

Me encantaron tus ojos, me enamoraron al instante, son como dos niños adormilados, arrullados por una inmensa paz interior.

Honesto, discreto, de sonrisa encantada, labios pequeños, manos gigantes, pasiones encendidas, amoroso, cálido, infantil, gigante, adulto, anciano, quinceañero, castellano, frío, caliente y circunspecto….

Asi eres tú para mí…

Te amo con locura cuerda, y el tiempo es mi mejor aliado. Estar contigo me hace mejor persona, me completa, me engrandece, me ilusiona…

Te amo con las manos, los ojos, la boca, el corazón y el alma.

Muchas gracias por el consuelo, por los regaños, por el amor, las dulces noches de pasión y por tu inmensa paciencia…

DIVAGANDO

Belleza oculta…

Perdemos el tiempo confiando en lo que deslumbra a nuestros ojos…

Buscamos la belleza en lugares comunes,

olvidamos la búsqueda de lo profundo, dejar de ver para observar con delicadeza…

dejar de mirar el color del oro, para acariciar las frías piedras que soportan nuestro trasegar, ellas son más que algo “muerto”…

Perdemos el tiempo en espacios vacíos…

Mirar de adentro hacia afuera, nos obliga a comprender que hay más que lo bonito de unos ojos pintados…

Poesía

Piel…

Las manos de tus labios acariciando las mías,

el olor de tu aliento empañando los espejos de mis ganas…

Se eriza la piel que habito, e irresistible ante tu mirada me derrito.

No sé cuánto más pueda durar el hechizo angelical, de tu vida sobre la mía,

no sé hasta cuando podremos sostener la habilidad de hablarnos con la mirada misma…

Hacernos el amor en la distancia y desearnos a pesar de cualquier circunstancia,

de maneras diferentes, sin reparos con la perfección de lo imperfecto, con el alma, con los sesos…

Siento el constante palpitar de tu calor entre mi pecho,

vibran mis sentidos cuando estás al asecho, me quedo quieta y a tus encantos, sutilmente inquieta espero…

Piel, pieles que se endulzan como la tuya y la mía, impacientes, ardientes, deseosas, y extremadamente calientes…

Poesía

Florecitas…

Duermes profundamente mientras el descarado insomnio me arrulla, agudiza mis sentidos y acentúa mi enojo; enojo que mantengo a raya paseando por tu cuerpo, contando tus lunares bajo la luz de la diminuta luz blanca, que se posa sobre la mesita a mis espaldas.

De repente… empiezo a ver el sol colándose por la ventana, anunciando que una vez más, me quedé dormida ante el tacto de las florecitas rojas sembradas sobre tu suave piel…

Poesía

Posesión…

Quiero…

Quiero que mueras por mis besos,

quiero que mueras de ganas de  mi.

Quiero que me sueñes cuando sueñas,

quiero que despiertes y me busques, que me digas que soy tu dueña.

Quiero que me digas que me quieres mirándome a los ojos,

quiero tus ganas, tus antojos, tus manos, tus besos y tu arrojo.

Quiero casarme con tus ganas a perpetuidad, quiero el olor constante de las cosas que  me das,

quiero tenerte mío, besarte mío, tener licencia para que me duelas y para que tus besos puedan curarme…

Quiero ser la mujer de tu rabia y de tu risa,

quiero la imperfección y la armonía de tu presencia.

Quiero la libertad de nuestros días,  largas noches de calor y frío, excitación y más de nuestros placeres.

Quiero que esto sea eterno, lo más eterno posible…

Quiero escribirte notas en colores, cantarte viejas canciones, que por mi mueras, morirme por ti,

quiero  que me busques como un niño hambriento a los pezones de su madre…

Te quiero aquí, libre, pero conmigo…

Féminas...

Cráter…

Abro las piernas y espero a que llegues inadvertido… Espero tan fuerte que empiezo a escurrirme copiosamente; tengo un cráter enorme en mi bajo vientre, como si la yugular de  mi entrepierna estuviera sufriendo un ataque despiadado por parte de su peor enemigo…

Deseo tanto verte entrar por esa puerta que tiemblo, es como si el otro lado viniera en mi búsqueda, pero hace calor, el sudor se apodera de mí, estoy atascada en un enorme charco de ganas y desespero libidinoso. Me gusta sentirme asi, sentir que a pesar del paso de los años, no pierdo las ganas de tu roce…

Me masturbo despacio, imagino tu lengua jugueteando tibia con el punto exacto de mis ganas y tiemblo de desbordado placer…

Me gustas, me gusta tenerte, y en tu ausencia imaginarte, me gusta esperarte así, desnuda, dispuesta, húmeda, insaciable y en la postura correcta para ser embestida por tu enorme y rígida existencia…

 

 

Poesía

Somos…

Motas de polvo que danzan en el aire…

Besos regados, manos frías en busca del abrigo del otro…

Ojos bien abiertos en busca del amor, escapando de lo incierto, llorando despedidas, cargados de pasión y desconcierto…

Cuerpos que bailan sin música, alegrando lo que queda de esperanza en los corazones inquietos…

Motas de polvo, pasando inadvertidas, como un amor ignorante ante el anhelo de lo que no conoce, rozando el deseo del otro, amando en silencio y sin reproches…

Somos como motas de polvo, que se escapan al vaivén del caprichoso viento…

Poesía

Suspensión…

Me he quedado colgada entre la vida y la muerte…

Me he quedado esperando que sanen las heridas de mi alma…

He buscado en callejuelas perdidas el olor de tu recuerdo…

Rasguño la madera en la que estoy enterrada, sangran mis manos, sangra mi alma…

Me he quedado colgada entre tu vida y la mía, comiéndome el coco día y noche, oliendo desde lejos la pena…

Manchando mis pasos con el recuerdo de la voz de tu mirada ausente, de tu tintinear complaciente, de tu vida haciendo posible la mia…

Me he quedado como el polvo… vagando y divagando entre la vida y la muerte, en suspensión, con el piloto encendido, aquí, pero en realidad allá…

Féminas...

Certezas…

Han pasado los días y la ausencia consciente sigue doliendo, duele más que ayer…

Ella… ella lo es todo para la armonía de mi existencia, pero… ha sacudido tan fuerte el árbol de mis lealtades, que lo he podado, me he alejado aún sabiendo que nunca le he traicionado, nunca le he mentido, nunca le he fallado…

Certezas que no tengo, certezas que me abalanzan contra la pared de una realidad incierta, apestada de normas y leyes inventadas por los más listos…

No tengo certeza de nada, sólo de mi inmenso amor por ella y de mi desazón sin su desubicada presencia…

Poesía

Hope…

He despertado y ya no estabas, no he sido consciente de tu beso de despedida y me ha hecho falta la recomendación de la mañana…

Me ha sabido a poco este amanecer frío y gris, he visto hielo en las aceras y al parecer los pájaros que ayer quedaban, se han fugado al trópico…

Sigo teniendo la sensación de que tantas hojas caídas, son el reflejo de algo que va a destiempo, quizá el mismo tiempo empieza a hacer lo que al final lo hemos llevado a hacer…

La vida es cada vez más excitante, va despacio pero noto cambios, noto amor en sus gestos y en la manera en que me besa, su sonrisa cada vez es más ligera…

Me ha sabido a poco este frío amanecer, pero como ha vuelto la esperanza, sé que al llegar a casa, me acogerá un cálido abrazo y me besará con sus enormes y suaves manos…

Poesía

Aire…

Esta noche ella se va a sentar a la mesa de sus ganas y comerá lo que le antoja, será libre, será ella, será feliz…

Esta noche se irá de marcha, y  comerá ese postre que ha esquivado siempre…

Esta noche la mujer de ojos grandes y tacones que tocan al cielo,  bajará a tierra, comerá hamburguesas, lamerá sus dedos y reirá a carcajadas…

Esta noche ella está abierta a un polvo de verdad, sin facturas ni plus que cobrar…

Esta noche va camino de la gloria con un hombre real, no lleva corbata, no paga con tarjetas de crédito, ni quedan cheques por cobrar…

Esta noche quiere libertad, chupitos de hierbabuena y libertad; nada reservado, nada de caviar…

Poesía

Osadía…

Amárrate a mis manos y deja que mis dedos acaricien tu pelo…

Acuéstate en la cama de mis deseos para abrigarte con la manta de mis labios…

Bajemos de prisa la escalera del tiempo y ganemos segundos a su vera…

Armémonos de valor para no pensar en mañana, dejemos que sean nuestros gemidos los que amenicen el baile de nuestras arrebatadas ganas…

Hagamos el amor como jovenzuelos, ahora que hay fuerzas, ahora que podemos…

 

 

 

historias de fémina...

Con – Sentido

Comparto con ustedes el relato con el que participé en la antología ¿Quieres ver mis lunares?. Escrita  por 20 mujeres y publicada en Guadalajara, México, por la editorial BisconVerso. La antología fue lanzada en junio de 2017, durante la pasada feria del libro de la misma ciudad. Gracias a todos por el tiempo que se toman para leerme, todo mi cariño

Hace un par de días, luego de haberme divertido tanto con JC, en aquel pub swinger, con el cuerpo un tanto cansado, atareada y llena de cosas por hacer de cara a una nueva semana, tuve un encuentro descarado, maravilloso e inesperado.

Marcel Martí, es un hombre mayor, como me gustan a mi, tiene al igual que JC, 55 años, delgado, de baja estatura, comercial curtido, de una empresa de productos alimenticios, siempre bien vestido y con paso ágil, curioso y poco atractivo, o al menos ese atractivo nunca lo había notado hasta esa noche. Recibí su llamada a eso de las cuatro de la tarde de aquel domingo, no tenía muchas cosas claras en mente  y acepté su invitación para salir después de tanto tiempo, para conversar como habitualmente, pero ese habitualmente dejó de serlo dos horas después de nuestro encuentro,  cuando estando sentados en el salón de su casa se quitó los espejuelos y me miró fijamente a los ojos, no había notado lo perfecto de su dentadura, quedé asombrada, quizá por eso mismo. Nunca lo había visto más que como una buena compañía a la hora de un café.  Nunca le había detallado con minucia. Lo más curioso, es lo psicorígido que sé que es, y eso suele distanciar emociones. Su casa es el reflejo de su personalidad, en cada detalle perfectamente colocado, las copas en el biffé, los muebles, las cortinas, todo de un color amarillo muy claro y apacible. El ambiente me dejó de una sola pieza. Por instantes tuve ganas de desordenarlo todo. Entré al baño y al salir, volví a la comodidad del sofá, donde me esperaba, en ese momento lo supe, sabía que algo estaba a punto de suceder, tenía el deseo encendido, podía verlo en sus ojos casi ámbar, esos ojos me miraban con ternura loca, me sentí profundamente invadida. Marcel, me observaba de manera distinta. “Eres muy guapa me dijo”. Lo que no sabía Marcel, era que no me creía ese tipo de cumplidos, no suelo creerlos porque a la hora de conseguir lo que quieres, si de verdad lo deseas, dices cualquier cosa a cambio; además,  nunca me lo había dicho, estoy totalmente convencida de que hasta ese día no me había visto de aquella manera, de la manera en el que en ese preciso instante me estaban observando sus ojos, no lo juzgo, a  mi me pasó igual.

Marcel, estaba lleno de deseo y la culpa era del rojo de mis “labios enteros como una fresa al tiempo”; eso dijo él. La expresión se resume en que tenía unos labios carnosos y atractivos, que él deseaba  besar apasionadamente.

Resistimos una hora al frente de la televisión viendo un programa sin mayor importancia, mientras acariciaba tiernamente mi espalda; me había servido una copa de vino blanco,  que se volvieron dos y tres… empezamos a besarnos, la verdad es que no me sentía del todo cómoda con ese primer acercamiento, pero no aparté su boca de la mía en ningún momento. Al segundo beso algo pasó, su hechizo surtió efecto y empecé a verle con otros ojos, con  ojos de deseo, es como cuando tienes hambre y debes escoger entre un delicioso plato de pasta  y una lechuga. Mi voluntad estaba siendo quebrantada por un hombre al que nunca me había imaginado besando de aquella manera, al que ni en mis más remotas fantasías encontraría atractivo. Bien dice el dicho: “No escupas para arriba que la saliva de puede caer en la cara”… debo confesar, que cuando menos lo imaginaba, estábamos totalmente desnudos, besándonos y acariciándonos delicadamente. Su cortejo era tan sutil como brusco, pasó inadvertido hasta que me tocó. Sus besos entre tímidos y grotescos, el olor de su deseo, sus delicadas manos sobre mi  y el ambiente casi flotante en el que nos encontrábamos, nos llevaron a un coito explosivo. Sus embestidas eran constantes y punzantes, sabía cuando penetrarme con fuerza y cuando bajar las revoluciones de su motor en llamas. A medida que pasaban los minutos me sentí más atraída por su delicioso sexo, no olvidaré nunca que al momento de bajarme las bragas, tocó delicadamente mi vulva para luego sin reparo alguno, enterrar su cabeza entre mis piernas desprovisto de todo complejo, haciendo que su lengua jugara con todo lo que yo podía darle. La sensación de gozo era tanta, que lo quería pegado del todo conmigo,  deseaba que no hubiese espacio ni para la más mínima partícula de aire. Su movimiento de cadera acoplado al mio era casi un bolero. Me atrevo a decir que había sido el  mejor sexo que había tenido hasta ese momento de mi vida. Marcel me estaba atravesando con fuerza y dulzura; estábamos disfrutando del sexo con todo nuestro ser y eso se notaba cuando me besaba, sentía cómo su boca se derramaba en la mía…

Me gustó, me gustaba, quería más, mucho más, quería que su diminuta existencia de pene fornido  entrara en mi, estaba siendo mio, lo estaba devorando con mi calor, lo estaba guisando a fuego lento, en los jugos de mi libido anegada. Lo más exótico de esa tarde, fue el momento en el que empezó a cantar como pudo el poema 20 de Neruda, para mí, los poemas de Neruda representan la perfección de la imperfección del ser. “Me gusta cuando callas porque estas como ausente…..” no existía la más remota posibilidad de reprimir mis orgasmos, todo se nubló y empecé a verlo en cámara lenta, empecé a volar, me transporté allí donde se va cuando se es poseído de aquella manera, allí donde habitan las necesidades ocultas de una mujer en absoluta excitación,  estaba  pidiendo más, pidiéndolo todo a Marcel. Entre sus gemidos y los míos todo era calor, deseo y vaho…

Ese día fui otra, no era la misma mujer reprimida de hace un año. El mundo del sexo y los encuentros espontáneos con JC y Marcel, me habían hecho sentir consciente de mi y de lo que deseo a la hora de entregarme, como dos hermosos lunares. Ese hombre me había despertado con la deliciosa sensación de aquellos besos, de lo inesperado y explosivo de la experiencia. Al terminar todo fueron risas incontenibles, fui feliz. Lo más irónico de todo esto, es que cuando llegué a casa y revisé  mi taquilla de correo, había algo a mi a nombre, era la reciente obra de Coelho, “Adulterio”.

A la mañana siguiente, aún tenía entre mis entrañas una sensación de plenitud y de libertad, que sólo podía desearle. Ese hombre había desvirgado mi deseo solapado de ser amada delicadamente, de ser poseída por quien no esperas. Me había escrito un mensaje: “ Anoche me sentí hombre contigo, nunca lo había hecho así. Gracias, Marcel”. Nada pudo enturbiar la paz que sentí esa noche, mi cuerpo empezó a tener un  nuevo sentido, a desear con ganas. Los días siguientes, nada podía quitar el olor de su boca de mi rostro, estaba absorta por tan delicioso manjar servido a tiempo y con hambre. Quizá haya pecado, quizá había profanado mi cuerpo, había cedido sin planearlo a mi deseo, estaba desatada, con ganas de más,  absorta y por primera vez en 35 años, sexualmente satisfecha, consciente y realizada…

historias de fémina...

Tus ojos…

Si pudiera anidar debajo de tus párpados eternamente, moriría en santa paz…

Moriría sabiendo que me bañaría en tus lágrimas, que vería a través de tus ojos y que nuestro amor es para siempre, un para siempre que seguiría latiendo aún después de la fría muerte…

Si tan sólo pudiera colgarme de tu pelo para oler eternamente a un día soleado y que me roces con tu mano, sentir el orgasmo eterno de tu canto…

Si tan sólo pudiera parecerme a la paz de tu risa…

El amor que por ti siento se parece a tus ojos, verde coral, a veces azul como el mar, tranquilo, tibio, profundo, en ocasiones frío, estando sin estar…

Tus ojos, amo esos ojos que van esquivando al amor para no sentir lo que se siente…

Si tan sólo pudiera…

Si tan sólo…

Si tan…

Si…

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Reminiscencia…

Volver a la nada…

Volver a lo que no sé…

Volver a lo menos problemático, al olor de las mañanas a la orilla de  la calle, tomada de la mano de  mi abuelo, yendo hacia alguna parte…

Volver al inicio de aquello que no sé si preciso…

Volver a la virginidad de las emociones que no conocía, empezar de cero, a la nada que sólo es nada en medio de un todo tan absurdo…

Sentarme a la mesa de la carencia de tribulaciones, dejar de ser esclava de mi cuerpo…

Olvidar las sensaciones que me inclinan a extrañar las cosas a las que me he acostumbrado…

Sé lo difícil que suena esto, entiendo que es dejar de lado todas las cosas que me llevan a ti, dejar de vivirte, dejar de sentirte, dejar de existir en este doloroso plano…

Evadirme de la ausencia de mi yo menos terrenal…

No es nada personal amor mío…

No es nada en contra de lo que hasta hoy tengo contigo, no es la carencia de tu sexo, tampoco la falta de tu calor ni de tus besos, no vayas por ahí…

Sólo es tristeza, la ignorante tristeza que me abraza y que me da el valor de verbalizar tan crueles sentimientos hacia mí…

historias de fémina...

Tetillas de monja…

Querido LoPau:

Te escribo esta misiva con dulce tristeza. Intuyo que cuando a tus manos llegue el regalo, ya aquellas tetas, estarán escurridas como las de la vieja gitana de ojos verdes, que me enseñó a maldecir. Ya no me atrevo a mirar al rincón en donde generosamente me las ha dejado el Umami, con una nota al pie resaltada y en altas que reza:

AQUÍ TE DEJO LA BOLSA Y LAS COSAS QUE TE TIENES QUE LLEVAR. NO SE TE OLVIDE LA MANTEQUILLA

Afortunadamente es invierno, los comestibles se mantienen y la mantequilla está intacta…

PD: Me preocupa que al final, les lleguen tetillas de monja muerta y lagartos momificados…

Féminas...

¿Existo y luego qué?

Nada es lo que parece,

no hay motivos para confiar.

Nada es lo que parece,

tampoco para desconfiar…

Somos como la arena,

vamos arrullados por las olas,

sentados, hasta que nos arrastra a su antojo y nos manda a rascar los dedos de algún ilusionado…

Nada es lo que parece,

No hay motivos para nada,

somos como motas de polvo,

Llevados por el viento hacia ninguna parte.

No hay motivos para nada,

no hay razón para nada,

para nada que no sea estar.

Estar aquí,

estar allá,

habitando la piel que nos protege,

sintiendo,

queriendo,

amando más y enamorándonos menos…

Como granos de arena,

como motas en el viento,

Mividos,

divagando con o sin sentido.

Con las bragas mojadas,

con la entrepierna erecta,

o quizá con las pasiones muertas,

con las ganas agitadas…

Nada es lo que parece.

¿Adictos a la vida?

¿Ilusionados del amor?

¿ávidos de sexo?

Nada es lo que parece…