Poesía

¿ Has vuelto?

¿Has vuelto para quedarte?
¿Has vuelto para aceptarme tal y como soy?
¿Has vuelto para hacerme sentir aquellas cosas tan carnales con tintes de belleza exótica?
¿Has vuelto para amarme y para decirlo, y, hacérmelo sentir?

Quiero que sepas que te he estado esperando, con todo lo de antes, con cosas nuevas, con te quieros retrasados, ganas en rojo y deseos inflados. Ya lo sabes, sabes cuanto me gusta tu presencia, tu voz, tus hermosos ojos negros y tu roce a veces tímido y reservado con temor a no sé qué…

“No me dejes”. No me dejes tú a mí… Miss you!

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MICRONOVELA

El amo sátiro III. OFNI.

Mi amante es un OFNI…

Habían pasado casi dos meses desde que lo vi por primera vez,  JC, me diviertía, conversar con él era restarurador para mi feminidad porque me hacía sentir deseada. Sus apuntes eran fascinantes, con cada uno de ellos las carcajadas brotaban y eso para mi era una buena señal. Si una persona te hace reir es porque hay cierta química.  Se asombraba con las cosas que solia contarle acerca de mi infancia, pero creo que historias fantásticas del tercer mundo había escuchado ya unas cuantas. Pasados los dias, sentía que se estaba convirtiendo en una especie de rosa con muchas espinas.. estaba el temor de que se aburriera pronto, dejando a medias un juego al que empezaba a acostumbrarme, o que de repente encontrara a otra  mujer que fuera más atrevida y que le excitara más que yo en la cama, en fin.. yo tenía 35 años, pero era una aprendíz  con ganas de conocer los secretos ocultos de una encamada y JC, un experimentado aventurero sátiro y bien dotado. Fue buen ser humano conmigo, era cariñoso y me aceptaba tal y como era, a pesar de mis complejos. Le gustaba verme desnuda, con mis libras de más, la celulitis que se iba apoderando de mis puntos menos flacos, mis bragas de abuela ajustadas, mi cabello revolcado y muchas preguntas sin respuesta porque él sabía evadirme cuando sacaba el cuestionario… Hasta ese punto, siempre hubo una sonrisa, una respuesta amable y un tierno beso… Pero ¿en realidad le conocía?: ¿sabia a caso con quién me estaba acostando?. La respuesta es no. Sé que era ingeniero, que trabajaba en una empresa de su propiedad, era divorciado, tenía dos hijos, una nietecita de su hija mayor y que odiaba que le llamaran abuelo.  Más allá de esos detalles, de haberle visto desnudo, cenado con él cuatro veces y haber tenido relaciones sexuales  no  sabía  absolutamente nada. No era pecado reconocer que estaba saliendo con un extraño. 

Durante el dia, cada uno hacía sus cosas,  nunca faltó un saludio cordial y su presencia siempre estaba viva en mi. Es curioso,  nunca nos vimos de dia, nuestros  encuentros siempre fueron nocturnos, cada vez más tarde y con elevadas dósis de intensidad. Las conversaciones durante los dias de la semana iban cargadas de alto contenido sexual y con el repaso de cosas que terminaba contándole porque hablo hasta por los codos, eran horas, y horas al teléfono. Soy una mujer insistente, me caracterizo por la perservancia que le pongo a cada cosa que hago, no desisto hasta saber que ya he agotado el último cartucho disponible para lograr mi objetivo, siempre fiel al principio de no herír a nadie. Dias previos me asaltó la curiosidad y le dije que deseaba saber más acerca de su vida, su repuesta no fue verbal, pero la expresión de su cara fue inminente, esa voz muda que yo podía escuchar cuando decía “no quiero contarte nada de mi, no te interesa  mi vida, mas allá de esto que tenemos no me interesa que me conozcas”.   Mantener a raya su vida hacía parte del juego,  la mujer con la que se estaba acostando era yo, una aventura sin importancia, un par de polvos, conversaciones triviales y nada más, en este caso  como la mujer de turno, la chica inexperta  y decidida a entrar a  de lleno en algo que hasta ese punto no sabía si me pasaría factura. Debía mantener la compostura para entrar despacio, e ir más allá de su cama y descubrir cosas. Estaba consciente de aquello. Después de mi Pregunta, no mucitó palabra, no fue capaz de recomponerse al instante, pasó una hora antes de que pudiera volver en si…no me considero una persona invasiva, pero “preguntando se llega a Roma”, eso decía  mi abuela; Por tanto, llegué a la conclusión de que el ingeniero como le decía cariñosamente, no era un hombre enigmático, era sólo otro de aquellos hombres que ocultaba algo como todos nosotros y no quería referirse a ello para no quedar al descubierto, pero a  mi me daba igual, lo mas importante para mi era que no fuese un hombre casado, mi moral podía ser cuestionada por tener sexo con un desconocido, pero  no permitiría de manera consciente dejar que mis impulsos sexuales destruyeran algún tipo de realación, sea cual sea entre un hombre y otra mujer. Yo no soy una destructora de hogares..

Al dia siguiente a raiz de otra de nuestras conversaciones telefónicas, surgió nuevamente el interrogante, una expresión espontánea que esta vez JC, se tomó con más calma:  “JC, es que no se nada de ti, cuéntame algo… su respuesta fue sarcàstica pero directa. !Ya empezamos!. ¿a ver, qué quieres saber?. A lo que yo respondí: !Cuéntame lo que tu quieras, pero cuéntame algo!, se echó a reír, me sentí incómoda y él lo notó, hubiera preferido el silencio y la expresión de dias atrás, decidí recular, me fui por las ramas, y en esos escasos segundos descubrí que mi intención no era la de saber más de su dia a dia en concreto, lo que yo quería era saber si se acostaba con  alguna otra mujer. La sonrisa de la que despojó metió frio en mis huesos, me erizó la piel, me sentía como si me hubiesen regalado un dulce envenenado. Fueron segundos eternos en los que empezaba a cuestionarme que pasaría si no le volviese a ver, asi  que si mi insistenia en preguntar iba a perjudicar la continuidad de nuestra extraña relación, prefería no escarbar, la inocencia de los años mosos había llegado a su final, prefería tenerle cerca.. no sabía a ciencia cierta que estaba pasando conmigo en ese momento, pero… me tomaría dias  entender aquel mal chiste.  

Días después  decidió  contarme que antes de conocerme, salía con una mujer de 50 años de la cual se aburió; así fue como terminó follándose a la hija de aquella mujer, una chica de 25 años, que era buena en la cama y que hacía un mes que no se veian, !venga!. Se aburrió de ella y ahora estoy yo y punto!. No sé para qué me complicaba la vida, si al final no debía comprometer mis sentimientos, era un trato literario y debía cumpliro y punto!. Empezó a reirse de si mismo, quizá por sus estrellas doradas sexualmente hablando, por sus trofeos vanales y por lo lascivo que es el placer a su edad. Tener a la que le guste era un reto que él aprendñía a sobrellevar.   !Nena, soy un OFNI! ¿ un qué?, pregunté sin entenderlo del todo. 

¡Nena, que! Soy un OFNI, un OFNI! (objeto follador no indentificado), a estas alturas del partido el humor refresca… pero… Cuando me dijo aquello absorto entre el ahogo de sus risas, me dieron ganas de darle un bofetón, de esos que me salen de las visceras, me dieron ganas de arrebatarle la sonrisa burlona de su pálida cara. Pero con él es imposible, su sentido del humor es imparable, lo arregla todo con una sonrisa y a mi me envolvía en su juego literalmente… 

No podía con su presencia, lo veía y mis pensamientos empezaban a revolverse de manera loca. Nunca me fijé en que fuera 20 años mayor que yo, siempre le exigí de acuerdo a mis necesidades en la cama, siempre quise más de él, cuando me poseía  mis pensamientos fluían, salían cosas que no sabía tenía dentro, me ponía a mil revoluciones. Empecé tener orgasmos mientras caminaba pensando en él y no de una manera romàntica,  pensaba en él metido mi cama, a mi vera, como una posesión unica y sólo para mi.. Me gustaba cuando me trataba con familiaridad, cuando me pregunta cosas, cuando se reia de mis burradas y yo de las suyas. Deseaba disfrutarlo hasta el día en que decidiera irse. No pedía que me echra de menos, pedía que se quedara, como dice la canción, necesitaba que al estar juntos lo diera todo de si. Fue entonces cuando decidí llenar su ego, nacía de mis más sinceras ganas de seguir permitiendo que me tocara con brusquedad, que me besara como si el mundo se fuera a acabar, que me humedeciera con su saliba para meter sus dedos en mi entrepierna a la espera de que empezara a fluir, marcando el ritmo con los latidos de mi corazón excitado por su presencia, decidí  que todo sería más natural entre nosotros. Con el paso de los dias las citas eran más enriquecedoras, lo sentía  mucho más hombre, lo sentía mucho más adentro, consciente de mi y entregado. No hubo prisas pero tampoco pausas. Hubo un momentos casi tántricos en el que con sólo rozarnos ya estábamos a punto de caramelo, mi historia, mi morbo y el suyo, las horas en las que era sólo para mi. Aunque al amanecer debía compartirlo con el resto de un mundo yo desconocia. 
JC,  era suficiente, sus caricias sordas, los encuentros  cada vez más frecuentes en los que no sabíamos con qué nos ibamos a encontrar. No quería que se se fuera, quería pero…era realista. Los objetos folladores son asi… No identificados, quizá sea mejor, porque el dia que un OFNI se marcha no hay más que su sonrisa y la memoria de un cuerpo llamando a las puertas de la ausencia y no a su vida. Porque siempre son extraños que cierran su verdad conteniendo sentimientos y evadiendo compromisos…

Poesía

Humedad…

De repente vuelves a mi

Me encuentro contigo en sueños

Tus manos me recorren sin descanso

Llegando a inundar hasta mi canto

Me cuesta hablar..

Las fuerzas sólo dan para gemir

Sólo dan para pedir con los ojos abiertos como lunas…

Más, mucho más de eso que en silencio me das, y sin riesgo de sufrir por tu falta de lealtad…

No niego que me gusta tu sexo, no niego que recuerdo el sentido que le dabas a mi roce…

Ahora mi memoria te recorre cuando invades mi respirar noctámbulo, desprevenido y permisivo…

Sensaciones que duran lo que duran…

Poesía

Temores…

Cuando escribo, saco desde adentro cosas que no pienso pueda tener atesoradas. Recuerdo el día en que tus temores empezaron a asustarte, huías de mi, como si fuera un fantasma que viene a cobrarte algún pendiente

 ¿Sabes?: Lo más lindo de todo lo que hago, escribo, digo y pienso, es lo genuino de su origen, porque todo sale de lo más profundo de mi alma. Traigo a colación desde lo más sentido de mi poesía, un recuerdo de las cosas que vivimos ayer… Hermoso ayer. Infortunadamente te has ido, te has desvanecido, amándome, amándote, amándonos, pero con un orgullo de cuatro cojones y resolución absoluta…

Por favor, no me eches en cara las cosas, no lo dices, pero lo siento. Nunca dejaré de amarte. Te escribo tembloroso y voy recitando con la voz entre cortada. Han sido días de ires y venires, del invierno al extremo calor, de la risa al llanto, del correr a prácticamente no poder ni levantarme. ¿Lo sabes verdad?. No es que ya no te desee, no es que haya otra u otro bajo cuyo techo corra a a guarecerme, no es así. Quiero que sepas, que tengo la libido constipada, el amor en meditación y los besos escondidos debajo de la cama.. Tampoco acompaña la barba que soy incapaz de cortarme por miedo a lo que empiezo a descubrir debajo de ella.. Me estoy cayendo a pedazos. Sé que caminas desnuda al salir de la ducha, con tu hermosa figura, para intentar provocarme; no lo logras y eso te frustra, se te nota cuando estás, y entras a la cama como si no calcularas la distancia, y todo tu peso se desparrama, dejando de lado la sutileza  que de ti me conquistó…Esa que nunca dejas de lado, ni que estés empapada de pies a cabeza en la noche más fría de un invierno lluvioso y con el paraguas hecho añicos. También noto tu perfume. Te colocas ese que tanto me gusta cuando vienes últimamente.. Ese… El aceitoso de las ocasiones especiales, el que te regalé hace 2 años en nuestra segunda cita. Lo noto, pero hasta hablar me cuesta.  Te confieso nuevamente que no te he dejado de querer y no lo haré nunca, tú me has hecho inmensamente feliz. Sencillamente no estoy bien. No te lo he dicho porque no me lo preguntas, y vas suponiendo cosas sólo porque no meto mis manos entre tus piernas y tampoco muerdo hace días tus diminutas orejas.
No supongas más, ven, habla conmigo, tengo todo congelado, hasta la vida misma y quizá tu roce, desde otra orilla menos profunda y más allá de lo físico, me haga volver como si nunca me hubiera ido..
Debo reconocer que me hago más viejo, 20 años menos se notan, y quizá es tu juventud la que sin querer se está convirtiendo en mi implacable derrota. Joder, cariño, quizá me equivoco, ahora lo sé… Me acabo de dar cuenta o eso creo… Me equivoco y si es asi, quiero remediarlo, quiero verte, quiero que me mires a los ojos y me digas que aún me quieres aunque cano, lánguido, viejo y temeroso… Que no es sólo por la forma en que dices que te toco, que no es la costumbre y que estoy viendo fantasmas en donde no los ha habido nunca…

Poesía

La llamada…

Habla el viento, son enormes ráfagas que tocan a mi ventana y gritan cosas que no entiendo… Gritan con fuerza, insisten y no parece que quieran irse. No tengo temor, pero la tibieza de mi lecho se ha ganado con creces mi abrazo y por más que grite el afanoso viento, no pienso atender a su inoportuna llamada. Tengo claro que sería capaz de abrirlo todo, mi casa, mi cuerpo, mi mente, mi corazón y mis deseos, si fueras tú…Mi amante de letras prófugo…

Sensaciones que duran lo que duran…

DIVAGANDO

Bello! 

…Feliz tesoro escondido en tu año nuevo; nuevo para tu ego mortal; pero antiquísimo para tu alma inmortal. (El alma no divide el tiempo; vive en un tiempo que no tiene ni días, ni años… es una absoluta continuidad.) A.J.

Prometiste decir adiós…

Poesía

Sin saber por qué..

Nunca pensé que podía hacer sentir a alguien así, sólo con escribir. Lo comparto con ustedes. Sabe a verdad..

Mujer, te juro que lo he escrito desde mis entrañas…

No sé decirlo de otro modo, por lo que pido que me disculpes o, al menos, que me apliques la atenuante de incapacidad manifiesta, pero tienes que saber que te libra el que no estés aquí, ahora, conmigo. Porque si no fuera así no te me ibas a escapar ‘viva’: Te besaría como si supiera que no volvería a ver amanecer, te comería como si tú fueras mi único alimento (porque lo eres), bebería de ti como de la fuente más vital, agarraría tu culo y te estrecharía contra mi erección, ya durísima, restregándote contra mí, restregándome contra ti, abusando de tus tetas con mis manos, mis labios y mi lengua, frontando mi sexo contra el tuyo antes de penetrarlo, penetrarlo, penetrarte, obligándote a correrte, corriéndome hasta quedarme vacío en ti. Si estuvieras aquí, te follaría como en mi puta vida lo he hecho. Pero no estás.

MICRONOVELA·Poesía

El amo sátiro II. La cita

Luego de dos semanas a la espera del tan anhelado reencuentro, de altibajos emocionales y de ocurrencias morbosas, finalmente logramos concretar una segunda cita, la ansiedad se apoderaba de  todos los rincones de mi existencia, intentaba estar tranquila pero era casi imposible. Previo a concretar la fecha todo estuvo lleno de conversaciones, conversaciones de todo tipo, insinuaciones que yo empezaba a interiorizar con el objetivo firme de  ponerlo en práctica, cosa que suponia ponerme a prueba de nuevo. Pensaba en JC, en cómo reaccionaria al verme desnuda, en qué vestido me Pondría, en cómo seria el maquillaje, el perfume, mi actitud. Lo único que tenia claro era que tipo de bragas vestiría; puesto que yo soy de las de braga entera y comodidad absoluta… pero en fin… no había escapatoria aparente, por lo menos eso pensaba yo antes de reversar en mi mente la cita más de 50 veces teniendo que auto persuadirme de que era necesario aventurarme por una vez en la vida. Como dicen por ahí. “Más se perdió en el titanic”. ¡Por Dios¡, estaba a punto de hundirme en ese mar de pensamientos moralistas que me acosaban. Recordaba las prédicas del reverendo Marcelino, y pensar en el reverendo Marcelino, y el recordatorio de el adulterio y el sexo fuera del matrimonio sólo aumentaba el estrés antes de una verdadera primera cita en mucho tiempo, asi que decidí cruzar los dedos y dejar de lado con todo respeto al reverendo. Esperé a que pasaran los dias reflexionando acerca de los complejos de la edad, si, complejos de la edad. ¿o acaso usted no se ha sentido acomplejado nunca?. Ver mi cuerpo ante el espejo no ayudaba de mucho, y eso no evitaría que al final e irremediablemete  llegara el  el gran dia.
Decidí no pensar, tomé la decisión de prepararme para esa noche, pensaba en todo, en el arreglo de mis uñas de manos y pies, que generalmene están arregladas, no tenia mucho que hacer alli, en mi cabello, pero tampoco era un problema, porque una coleta era sencillamente la opción de emergencia en caso de que no quisiera tener la choza a plenitud, digo choza cariñosamente a mi abundante cabellera rizada,  los zapatos ya  había decidido cuáles ponerme antes de tener cita alguna, lo realmente urgente era el vestido. El vestido era un dolor de cabeza, al escoger qué ponerme pienso en mi estatura, en los rollitos, en el color de la piel, en el color de la pintura de labios.. El vestido fue el momento más complicado,  pero minutos después de abrir el armario y definir cuáles serian las opciones, me decidí por un vestido azul marino, suelto como las olas del mar, una cosa con la cual me sentiría cómoda; además, sé que a JC, le gustaría, en conversación previa me habia pedido usar un vestido cómodo para esa noche, cosa que ayudó a decidirme por ese. De esta manera, a cuatro horas de la cita, seguí con mis actividades propias del dia a dia, con un manojo de nervios en la boca del estómago, con hambre y sin poder comer nada, porque sentí que si comia algo parecería un pez globo a punto de explotar. Lo único en lo que podia pensar era en la llegada de Ketty, a la que apodo para que me diera algún consejo que reforzara mi poca confianza, y desde luego que viniera acompañada de una botella de cava de esas con las que suele sorprenderme y que me gustan tanto.
Estaba de pie en la terraza de casa, mirando hacia la calle esperando verla llegar, aquel instante se volvió eterno, sabía que verla sería  la obtención de algo, un préstamo de confianza, y eso era lo que necesitaba en ese momento. Irónico pensar que una semana antes estaba deshinibida y locamete excitada en la parte trasera de un coche dejándome tocar por un extraño, despejando mis emociones repentinas y saciando tanta pasión acumulada y, que a instantes de una cita concertada con todas las de la ley, estuviese tan desarmada. Pues si, estaba como una maraca, me sonaba hasta el pelo, es la verdad, lo admito, y no me importaba; a la larga es que nunca se está del todo conforme con nada en esta vida.

Empezó a caer la tarde, minutos después veo la melena abundante de Ketty, mi amiga “la liberal” que bajaba por la calle principal, y lo unico que atiné a decir luego de un profundo respiro fue:  “joder dónde estabas, te necesito”. A lo que ella respondió con la más sincera expresion y una enorme sonrisa. Ketty, es muy grande, y lo afirmo con toda contundencia, es un ser humano con tantas virtudes, de las cuales yo hacía buen uso, porque a pesar de nuestra corta relación de amistad, sabía leerla perfectamente y ella a mi.
A su llegada subimos a la segunda planta de la casa, le dije que sentía nervios y que necesitaba algo para ahogarlos, aunque supieran nadar,  sin miramiento alguno salió corriendo en busca de las tres botellas de cava  que había traido y que esa noche ayudaron a despejar el cielo lleno de nubes miedosas. Esa noche descrubrí que esas mujere  con la que compartí la mayor parte de mi dia eran ese punto de equilibrio que me hacía el dia a dia más ameno. Pero como no hay plazo que no se cumpla… empezó a correr el tiempo, y diez minutos después de lo pevisto el hombretón de cabello blanco estaba a las puertas del “castillo” en su carruaje esperando que apareciera quien sería “su plato fuerte” esa noche. Mientras tanto mi nerviosismo se escabulló ayudado por  seis copas de aquel cava helado y unas ganas intensas de besarle. Como siempre a JC, le precede su amabilidad y exquisita educación, se bajó del coche, y saludó a las cuatro centinelas de mi corazón apostadas en la terraza con las cuales cruzó palabras y algunas risas realmente extrovertidas. Dijimos hasta luego mientras yo dejaba mis pertenencias en la parte trasera del coche preparada para pasar una noche con el hombre objeto de mis deseos . Al verlo de frente ya dentro del coche, le pedí otro beso, húmedamente correspondido, sus labios me sabían a miel, me sabían a libertad, estábamos a medio camino de una noche repleta de aventuras sexuales…

…Nunca dejé de lado la responsabilidad  que conllevaba aquella aventura que estaba a punto de consumar, nunca dejé de pensar en que habría consecuiencias y que podrían llegar a ser negativas si me involucraba demasiado, pero… ya no queria parar, mis deseos se hacían realidad, un deseo carnal que con mi venia decidió apartar todo lo racional para sumergirme en ese mar de nuevas sensaciones de la mano de un zorro plateado y desbordada pasión.
Al igual que en la  primera cita, fuimos al bar de la playa, pedimos un par de  cervezas, y sostuvimos una charla agradable con aquel camarero conocido y con el propietario del bar, hablamos de comida, de colonizadores y de hipótesis curiosas  al son de aquellas cervezas acompañadas de un plato de algo afrodisiaco que pidío JC. Despacio empezó a salir de entre mis conversaciones archivadas la materialización de su petición de ser masturbado en un bar sin ser vistos por nadie, lo pidió con tacto para que no saliera espantada, no me creyó capaz porque según él, hasta ese punto pensó que dejaría que el juego se viera contaminado por “una moral inducida”.

Metida en mi papel de la aprendiz de buena amante, desabroché su cinturón con alguna dificultad pero sin nerviosismo, empecé a soprenderme de mi misma, pero aquel hombre  me permitió tocar su miembro ardiente que empezaba a despertar, mientras la conversación seguia su curso de la manera más natural. Debo confesar que me gustó mucho, me gustó sentirme capaz de hacer y sentir, con la capacidad de asumirlo  sin ningún pinchazo de moral taladrando mi nuca. JC, lucía  cómodo, aunque a decir verdad luego de que volviera a cerrar su bragueta y a ajustar sus pantalones no hablamos de ello, pero nos mirábamos y nos tocábamos de manera cariñosa. Es que este hombretón como solía llamarle era un saco de sorpresas y de buenas sensaciones, entre ellas, esa de hacerte sentir cómoda con las situaciones. Pedimos otro par de cervezas, comimos un poco más,  levantó mi vestido, tocó mis nalgas con  afanoso placer poseido por una mirada coqueta, seductora y llena de ganas.

Empecé a sentirme en ardiente deseo, empezaba a vislumbrar el primer roce dentro de la cama, presentía la comodidad de aquel  encuentro. A punto de terminar esa segunda cerveza, me preguntó si quería salir hacia el hotel donde había reservado una habitación para pasar la noche, pero  decidí tomar otra, a lo que accedió muy relajado, esa tercera y última cerveza, era la del valor, la que terminaría ajustando cualquier tornillo flojo que quedase oculto. JC, tenía toda mi atención y la “carne adobada a punto para la plancha”. Después de esa tercera cerveza, dijimos adios, y entre risas y un gran calentón, emprendimos la ruta hacia el coche, al llegar a la esquina previa al parqueadero empecé a besarle, recibiendo una respuesta càlida, sútil, varonil, la pared sirvió de soporte, mientras me pedía que me quitara las bragas, no me negué, me las quité y se las tiré en la cara, ya no había retirada posible, no había nada que hacer, me habia quitado las bragas y se las habia restregado en la cara, luego las metí en el bolsillode su camisa mientras su rostro se iluminaba quizá con la certeza de que ya había captado toda mi atención, mientras tanto y una gran sonrisa yo no dejaba de observar su trasero e insisto;  la diferncia de edad no era un obstáculo porque nunca se notó.  Mientras tanto del otro lado del puente, una pareja de curiosos observaba con cierto sigilo, pero no me importó. Subimos al coche y de camino al hotel hubo  desbordante química. JC,  rozaba mi sexo mientras yo abría cómodamente las piernas, hasta ese punto, la elección del vestido había sido acertada. Estaba borracha de pasión y llena de todo lo que se necesita para deshinibir los temores previos, de la mano de algunos cumplidos del tipo:  “estás muy guapa”, “me gusta tu vestido”, “tuas labios me los comería todos”. Empezaba a sentirme halagada, pero dominada por un amo cuyas expresiones eran puzantes y llenas de sátiras carnales, un hombre como él, sabe cómo hacer que una mujer se sienta plena, atraída y felíz, y eso es de agradecer, auque sólo sea una aventura sin futuro. ¿por qué no vivirlo?…
…cinco minutos después llegamos a lo que sería nuestra morada, durante el inicio de la cita insistía en que esperaba que me gustara el sitio, pero estaba segura de que estaría bien, ese hombre no tenía nada de cutre y tenía mucha personalidad y arrojo. Lo digo porque era un tipo con mucha personalidad, empezando porque su colonia era una muy costosa y además  de mujer. Le pregunté por qué usar un perfume de mujer y su respuesta fue sencilla, “me gusta mucho”…Entramos al hotel, nos recibió una señora amable con una sonrisa enigmàtica, de esas personas que no me generan mucha confianza, pero el lugar me parecía familiar, agradable y limpio. Mientras subíamos las escaleras el insintía en lo bien que estaba aquel lugar, le dije que me parecía sencillo, y que no se preocupara por que  estaba cómoda, en verdad no estaba pensando en el sitio sólo pensaba en lo que pasaría después de entrar y cerrar aquella puerta, al entrar a la habitación volvió a pedir mi opinión, pero realmente no tenía mucho que decir, estaba a gusto. Un Espejo, cama matromonial, ducha, toallas, una terraza con vista a la autopista, en fin… ya no había porqué esperar más..
Cabe resaltar que reconocerme en ese espacio, a solas con un extraño, porque eso era JC, para mi y yo para él, éramos extraños con osadía y arrastrados por deseos que no se gritan a viva voz, no era lo habitual en mi, nunca lo había hecho, pero ya no era hora de mirar atrás, estaba hecho y era algo que estaba decidida a experimentar con toda la madurés que se puede tener en estos casos. Para evadirme de todo lo que pudiera quebrar el encanto me centré en la expresion de tranquilidad de JC, luego de entrar en esa habitación de hotel,  era evidente, no hubo más que decir, ya sin bragas y con muchas ganas de que me tocara en serio, todo estaba a pedir de boca. Caí sobre la cama, él empezó a desnudarse, yo me quité los zapatos y el vestido mientras balbuceaba cosas que ya ni recuerdo, se apagó la luz y nos fundimos en un beso delicioso. Empecé a sentir el calor recorriendo mi cuerpo, sus manos en mi sexo, su manera de tocarme era sútil, masculina, el olor de su perfume, su piel.

Abrió mis piernas y empezó a beber con pasión desbordada de mi, empezó a utilizar su lengua de tal manera que yo no podia coordinar mis pensamientos, manejaba mi clitoris como si ya hubiese estado alli, y empecé a fundirme en un fuego intenso de deseo, sólo queria volar que me hiciera volar, rogaba que este hombre durara para siempre. No dejó  de besar mi sexo, yo empecé a besarlo, bajé hasta su pene y lo introduje en mi boca, jugando con él, percibiendo de él la más dulce y estridente y positiva respuesta. Su cuerpo vibraba en señal de satisfacción, pero debo decir que los nervios de una primera “encamada” son universales, eso de que una, llega se arrebata y no siente nervios es ¡pura paja!, los dos estábamos nerviosos, el tiempo corria, hubo mucho juego, hasta permitir que introdujera su dedo dentro de mi ano sin percibirlo siquiera porque aquel placer no tenía límites, oscultó todos los rincones de mi existencia, probó todos los sabores y temperaturas de mis fluidos vaginales hasta que llegó el momento cumbre, empezó a penetrarme despacio, cuando digo despacio es porque iba a un ritmo que en mis pensamientos previos no tenía calculados, me daba tranquilidad, este era un hombre con  experiencia.  Mientras me penetraba hice una petición,  pedía a gritos que me dijera cosas sucias, cosa que trajo de vuelta el término “perra”, se aceleró la respiración caía el sudor empecé a perder el dominio de mis emociones y me sumergí de lleno en una sensación de placer nunca antes vivida, él se negaba a alcanzar el orgasmo porque se encontraba a gusto dentro de mi, pero nada es eterno y luego de un suspiro agudo, casi una hora de locura bajo esas sábanas blancas y de un largo camino exploratorio llegaron sus encantos acuosos a mi interior, estaba acelerada, puse mi mano y recogí el liquido tibio, lo metí a mi boca y lo besé dando más trabajo a nuestras lenguas casi resecas de tan excelso polvo… me sentia  querida. Sentí mucha sed, me levanté al baño a beber agua mientras él abria una botella de cava que había traido para amenizar la velada.
Debo confesar que mi cuerpo quería más, porque estaba disfrutando de él, no queria saber más nada del mundo sólo queria que estuviésemos a gusto el uno con el otro y que la noche fuera lo más larga posible. Fuimos desnudos hacia la terraza a fumar un cigarillo, su cara era confusa, algo pasaba por su mente, quizá pensaba que no estaba a la altura de una mujer 20 años menor que el, pero..¡que va!, estuvo bien, estuvo de acuerdo a lo no pactado, sólo fluimos, las cosas se dieron al final, no hubo libretos, sólo ganas, muchas ganas de eso y de más. La noche avanzaba mientras él me decía “vamos a follar”, esa expresión me ponía, creo que durante un momento, mientras me masturbaba con sus mano perdí el conocimiento y, que cuando volví, estaba viendo estrellas de satisfacción…
¡Que buena velada!, ¡que delicia de hombre!, ¡qué locura más loca!. Hubo mucho contacto, mucho roce, muchos besos, muchas caricias, mucho de los dos. No tengo explicación para tanto, lo único que sé es que esa noche fue genial, me encontré conmigo misma y con una sexualidad consciente, sin prejuicios y sin sentimentalismos moralistas.  A la mañana siguiente, luego de una madrugada de felaciones y de fluidos en recreo, recojimos nuestras pertenencias seguido de una refrescante ducha y salimos de regreso a nuestros respctivos domicilios, hubo miradas de agradecimiento mutuo, confidencias y relvelaciones, un buen desayuno y una despedida muy famiiar. Digo familiar porque cuando llegué a casa, estaba la corte de mujeres extrañando mi presencia a la espera de ver mi cara luego de una noche fuera de casa. Un beso Cálido, un hasta luego y mucho que pensar… este hombre me gustaba, me gustaba mucho.

DIVAGANDO

Mala persona…

Han pasado días e incluso meses, fueron horas y horas en las que ella pensaba en él, no sabía con certeza a qué se debía tan prolongada ausencia, pero tenía guardada la pregunta para su regreso. Ella sabía que volvería el hombre misterioso de sexo inquieto, volvería. Se había difuminado con el pasar de las lunas, y su indignación se fue aparcando hasta convertirse en un recuerdo de esos archivados en la carpeta de pendientes. Pero… Con su  repentina presencia y  llave propia,  abrió las puertas de su casa, corazón y vida, para escucharle decir cualquier cosa. Ella se alegraba de sentirle, de verle, de abrazarle de nuevo y decirle que le había extrañado sin obviar las preguntas reservadas ante tanta ingratitud de su parte. ‘mala persona’.
Ese hombre, ‘mala persona’, sexy, incandescente, tibio y ardiente, volvió a meterse debajo de su piel, elevando consciente su ego y haciéndola sentir “bella”. No hay palabras bonitas, no hay besos regados, no hay promesas ni peticiones absurdas de enamorados, por que no son más que amigos, apostados a orillas distintas de una calle larga en la que han aparcado sus pasiones y abierto sus deseos para darse consuelo…
Se conocen, poco pero se conocen, ella sabe que de repente volverá a salir corriendo, bajo la premisa de volver algún día como siempre. Con el sexo acelerado, una tormenta de trinos confusos y con muchas ganas de quererse a trozos, trozos dispersos en esa misma calle, de extremo a extremo llenos de tanto y de nada.
Ella: Se tú, no te castigues, piensa en lo bello que eres y no olvides que a pesar de nada hay tanto y mi casa, siempre será tu casa.
Él: “Me hago cargo. Yo la condición que pongo me la pongo a mí mismo. y es la de querer, aunque sea un poco”.
Sensaciones que duran lo que duran…

Poesía

Adeu.

Me voy de ti con la certeza de haberlo hecho de la mejor manera, tuve aciertos, desaciertos y rachas fuertes de viento, que en algún momento me hicieron reventarlo todo, pero pronto el mar volvió a su cause y me aferré a los troncos que quedaron flotando.
Me mantuve con vida a tu lado mientras pude, nadé en contra de la corriente, sobreviví, luché y sigo en ello con la fuerza de ser y no dejar de ser…

Me voy de tí sin rencores, sin rabia, sin dolor, sin nada y con mucho, porque con nada vine y con una experiencia para toda la vida me fui…

Me voy de tí queriéndote, y deseándote lo mejor. Sólo me queda brindar por el éxito en la búsqueda de tus sueños. Buen viento y buena mar marinero. Recuerda que en la inmensidad de este océano llamado vida, nunca se deja de girar…

Sensaciones que duran lo que duran…

DIVAGANDO

Fuerza expresiva

Soy como una esponja que va absorbiendo de un lado y de otro para luego soltarlo todo y refrescar el alma. Hay días en los que sólo tengo mis versos y me refugio tan profundo en ellos que atraigo cosas, muchas de las cuales desecho luego, y las que me van quedando,  las pongo en el estante de las cosas por conservar. Fuerza expresiva, ha llegado a mi estante la luz de la elocuencia, es tan fuerte y tan directa que se queda y me da cuerda. Me gusta la manera en que decirlo todo, no es más que un compromiso con uno mismo.
Me gustan las cosas que dice y, a la quinta porra me llegan los zumbidos y se van quedando sin comerlo ni beberlo. Bonito un interlocutor, cuando te dice las cosas ciertas y no las que quieres escuchar.

Bendita elocuencia la tuya, y la de todo lo que tocas…
Sensaciones que duran lo que duran…

Poesía

Juntando letras.

Espontánea y casi cuerda, así se define la mujer que descubre desde su interior la razón para escribir versos de pasión al viento, aunque no sople…
Y… de nuevo él, con otra cara, con otro cuerpo, con sensaciones más profundas  que aparecen vestidas con una jerga distinta y casi a la medida de sus peticiones…

Le pide que recite versos de los que endulzan su hombría, haciendo explotar sus sentidos… Ella, se motiva  al escuchar atentamente cómo masturba su conciencia, iluminado por todo lo lascivo que sale de su boca, mientras  jadea en busca de la absolución de su condena inmediata…
Ella, erguida y decidida, se incorpora de la cama en dónde reposan sus afanes, se sienta a la mesa de descargos casi desnuda y declara ante una hoja en blanco para poder ser exculpada por desear a un extraño, un extraño que le dice cosas que al parecer  sabe que ella quiere escuchar..
Ha deseado a un hombre con el que apenas ha cruzado palabra, más allá de lo inteligente y profundas que hayan podido ser.  Su gusto por lo intelectual, le hace pensar que calcula muy bien cómo, cuándo y por qué  se lo dice, se siente aludida, perfecta y decidida, pero siente que todo es una trampa del encomiable destino…
No se corta ni un pelo, porque ella es asi. Es tan ella que no puede evitar explotar en la cara de quien sea tal y como es, derrochando el color de sus razones, eso es lo suyo. Ella, no conoce la verguenza, hace mucho la dejó enterrada debajo de la necesidad de la que fue presa en el pasado, dice la verdad y no oculta alegría, llanto o pereza. A ella, le gusta algo de él, lo intuye fuerte, atractivo e idóneo para invitarlo a una copa y desbocar a su manada presa de estrictos comparendos desprendidos de la “moralidad” de sus ideas…
Le gusta, Le gusta en cuanto dice algo inteligente que pueda  motivar lo que lleva atrapado dentro. En su presencia, todo fluye extrañamente…
Sus peticiones encaminadas a motivar a su mejor amigo, le garantizan consentimiento, plenitud  e intimidad con él mismo, y a ella, le gusta tenerle atento para en contraprestación de sus nutridos versos, poder escuchar cómo con  su mano se deshace de las erecciones que ella le provoca con el frescor de un par de letras juntas…

Él, se derrite como un polo en un verano de 40 grados a la sombra de un frondoso  de hojas verdes. Se esconde en la intimidad de sus aposentos para no ser intuído y así, de la mano de una extraña, poder dar a luz a sus eróticas y viscosas ideas…

DIVAGANDO

Penitencia…

Penitencia!!!!!

Eres mi vasito de agua fresca, mi dulce limón amargo, mi miel de abejas con pan tostao…
Eres un dulce envenenado, pero yo, la loca del baile desea morir al menos una vez entre tus brazos. Si, así sea una vez, porque soy como un gato negro colgando en silencio de tu tejado y con todas las vidas intactas…
Quiero que me beses como sé que lo harás, como si no hubiera mañana, como atados a la eternidad…
Quiero Que me metas mano, que me digas cosas indecentes, que me des palmadas en el culo y que te corras hasta quedar chupao…
Te estoy deseando!
Por Dios!
Tengo ganas de salir corriendo, mi cuerpo hierve y ardo en un intenso calor!!!!
Ésto parece una penitencia, absurda y asquerosa, pero al final penitencia…
Veeeennnnnnnnn!!!!!!
Sensaciones que duran lo que duran…
Voooooooooyyyyy!!!!

Féminas...·MICRONOVELA

El amo sátiro I. Fémina.

Por: Quinny Martínez Hernández

No pienso escribir una diatriba intelectual con relación al sexo después de los 35 años, cosa que para muchas mujeres como yo, supone un reto; un reto  alimentado por esas conversaciones con amigas y conocidas, pero sobre todo con mi Coustner, es casi una hermana, mi heroína en temas de amplitud existencial. Ella, es de esas cosas de la vida que no tienes a tiempo completo pero que anhelas y cuando lo tienes descargas todo hasta la saciedad. Las mujeres con las que me relaciono, coinciden en que  a esta edad se suele disfrutar mucho del sexo, y que ese disfrute  conlleva a dejar de pensar mucho en el hombre como un ser sensible, y humano. Yo, opino lo mismo, es lo que siento y lo que pienso; por tanto debo confesar que por momentos sólo deseo que aparezca un hombre sexualmente apetecible de mi entero gusto y que provea a mi cuerpo el más delicioso placer, dejándole explorar cada centimetro de mi, y quizá… con la posibilidad de acostumbrarme a ser querida…  El reto es aún más grande cuando por decisión propia durante mucho tiempo se ha tomado la determinación de no entrar en contacto con ningún hombre para no tener frustraciones porque como mujer siempre entra a jugar el sentimentalismo y el corazón, torpedeando posibilidades varias e hipótesis de lo que si y de lo que no. En mi caso, me evado escribiendo poesia erótica para desperdigar emociones encerrándome en mi misma buscando en los  libros una respuesta que aliente mi decisión tomada con férrea determinación, y, abonada por los vestigios decrépitos de un matrimonio fallido, y dos relaciones esporádicas..  en fin… En otras ocasiones disfruto en la cocina preparando cosas extrañas  o sencillamente hago lo que hacemos todas las mujeres cuando nos coge la malparidés existencial, volver a pensar  como nos enseñaron en casa..que algún dia llegará quien de verdad te merezca.. caido del cielo. Pero si somos suficientemente sinceras, debemos confesar que para nuestra curiosodad tambien cuentan las entradas esporádicas al chat. Claro está, entradas que niegas para no parecer una mujer desesperada ante los ojos de quienes te ven como una mujer de hierro, por aguantar los incontables días que se tornaron en años sin sexo.

 Lo anteriormente dicho, me lleva a contarles una historia deliciosa de unos encuentros maravillosamente divertidos y joviales a los que que me atreví dejando de lado todo lo que me habían enseñado en casa de pequeña, lo viví sin tapujos y con el miedo camuflado en la exitacion que van generando las emociones. Una historia que empezó un sábado por la tarde en un chat. Esa tarde buscaba una opción de conversacion mientras revisaba algunos asuntos mucho más administrativos y familiares. Buscaba de plano una opción de conversa sin careo con el sexo opuesto, una opción que no descartaba un posible pero remoto encuentro del tercer tipo… (asi llamo yo a eso de las citas a ciegas). Durante varios minutos estuve descartando a quienes de plano sólo querian saber que talla de sostén utilizaba, o de qué color eran mis bragas. Claro, debo decir que quizá mi pseudónimo no era de esos tan atractivos, pero como siempre, prefiero las cosas como yo: claras y sin rodeos; Por eso al emtrar al chat, empecé por instinto a descartar a quien no sentia que iba a dejarme nada que contar depués… En medio de ese dilema llega el saludo de un ingeniero, digo ingeniero porque ese era su pseudónimo. Un hombre al que aparentemente la experiencia en esto del chat le precedia, porque en realidad era muy ágil con sus respuestas, pero… en medio de mi experiencia como aprendiz en lo  erótico; ojo, como  aprendiz de escritora, porque del dicho al hecho hay mucho trecho… Este hombre empezó a hacer fluir de mi el gusto por una conversación deliciosa…  sumergida de lleno en sus carcajadas me vi casi obligada por mi instinto animal del cotilleo, a dejarle luego de una hora de conversacion mi número telefónico, aclaro, él no me lo pidió, no se si era su intención hacerlo, pero hasta este punto de la historia, no lo supe, no se lo pregunté nunca. Dar mi número telefónico es una cosa a la que no estoy acostumbrada, porque para mi el chat, es como ir a las vegas..lo que sucede en el chat, se queda en el chat..  ya mi tiempo se acababa y yo debia dedicarme a otros deberes mucho mas interesantes para quienes consideran que el estar alli sentada iba a dejarme a mi y a quienes comerian conmigo sin la cena de esa noche. Debía ir al supermercado que estaba a punto de cerrar. Para mi sorpresa este hombre me pide una cita  para tomar algo, me sorprendí, porque estábamos en pueblos distintos, y conducir 45 minutos par ver a un extraño, me resulta muy no se… Morboso!!!. En fin… 4 horas después estaba esperando al susodicho hombre de 55 años, temeroso de una mujer de 35, porque segun él, le gustaban mucho más maduras…  pero a pesar de todo lo que conlleva la cita con un extraño, alli estaba yo, con los labios pintados de rojo y un sin número de temores embutidos en tres copas previas de cava en compañia de Ketty, amiga  liberal y acólita de todas mis ocurrencias, quien en ese momento se alegraba por mi y me instaba a dejar de lado los complejos, a vivir mucho más: “ Ya estás grande, eres una adulta, tienes llaves de casa, divértete y pásala bien”. Ya saben ustedes qué pasa cuando la adrenalina está muy arriba, el morbo asechando y la oportunidad tocando a tu puerta. Bueno… 5 minutos depués del consejo de Ketty, un coche blanco se acercó a la puerta de casa, un coche moderno, del cual  deciende con un cigarrillo en la mano un hombre maduro, muy atractivo y visiblemente nervioso al que saludo como si fuéramos amigos de atrás, con tres besos previo a un Hola Jose!!!!. ¿Cómo te saludo, con uno, dos, o tres besos?. Su respuesta fue tímida pero rápida. Tres!, a lo que respondí con uno en cada mejilla y el ultimo de ellos en los labios, para después ser guiada por él hacia adentro del coche, donde se encontraron dos rostros totalmente embelesados por haberrnos imaginado de colores, olores y sabores diferentes… Luego de una conversación jocosa para definir a dónde iríamos y en qué lugar aparcar, terminamos en un bar sencillo pero bonito, atendido por un conocido al que no pensaba encontrarme alli, pero que gentilmente nos atendió, uniéndose a mi desparpajo de cava y cerveza. Desparpajo que me deshinibió por completo, llevándome a estar a gusto con JC, el hombre del chat. Ese hombre con el que los minutos se hacían mucho más intensos, provocador, de labios pequeños, buen besador y muy abierto a mi conversación.

 JC, es divorciado, es padre de dos hijos, de profesión ingeniero industrial,  con una vida muy acomodada y sobre todo muy serio, lo de serio lo digo por su manera ágil y honesta de decir las cosas. Luego de tres cervezas anexas a mi ingesta previa de cava… salimos del bar en busca del aparcamiento en dónde habíamos dejado el coche, un poco extraviados por la similitud entre las callejuelas y los locales vecinos. Luego de encontrarlo hubo un tontéo mutuamente correspondido, a la vista de unos cuantos transeuntes que miraban quizá pensanado en “el viejo morboso”, y la “mulata busca vida”. Pero en fin… todo siguió su curso. Unos metros más adelante después de volver a aparcar en una zona un poco más “intima”, por decirlo de alguna manera, porque es claro que un parking en zona común tiene de todo menos intimidad, sabiendo que durante el fin de semana el tráfico específico en esa zona turística de la ciudad es fluido.

Con el silencio del motor llegaron dos besos, tres besos, cuatro besos… y, un roce mucho más intenso, que ameritaba por cuestiones de comodidad el paso hacia los asientos de pasajero, ya saben ustedes que maniobrar una bragueta con la palanca de cambios en medio, el timón y el clàxon por delante no es precisamente cómodo. La avalancha de cosas que pasaban por mi cabeza empezaban a disiparse, cuando este hombretón, puso  sus manos debajo de mi blusa buscando mis tetas para acceder a mis pezones y empezar a amamantarse cuál ternerito huérfano, cosa que a mi no me desagradó, porque a esa altura lo único que se interponía entre mi decisión liberada de tener sexo con un desconocido en la parte trasera de un coche era una compresa. !Si!, una compresa que daba fé de que estaba en esos dias en los que fluye todo de color vida, y las calenturas son mucho más fáciles de contagiar. Entre el roce, los besos, unos azotes sútiles en mi trasero y la fuerza de sus manos apretando mi espalda, empecé a perder la noción de la prudencia para entregarme de lleno al avistamiento de su miembro que emergía de entre sus pantalones y que él ya tenia en pocisión de guarda de palacio presidencial. !Venga! Más empalmado que el asta de la bandera inglesa. NO puedo definir qué sentí en ese momento, pero lo que sentí fue extraño y con la intensidad de las emociones que hacían de mi sexo un volcán en erupción atado por una compresa, era como un perro feróz con los dientes atrapados por un bosál avistando a su mimado enemigo: El gato…

Cabe reslatar, que en ningún momento me sentí cohibida, por este motivo, mis impulsos un poco tímidos pero muy conscientes llevaron mi mano a acariciarlo, lo que diré a continuación quizá no suene tan exquisito, pero es el pene más pulcro que he visto en toda mi experiencia con el sexo. Un miembro promedio, de un grosor muy responsable con visos se sémen que decidí no desaprovechar, pasándo mi dedo por su enrojecida cabeza, y llevándolo a mi boca para luego fundirlo en un beso lascivo, carnal y extremadamente pasional con su donante. JC, se notaba muy complacido, empezaba un juego de tira y afloja en el que yo no cedia fácilemte a sus deseos. Siguío aumentado la temperatura de nuestros cuerpos. De repente su petición fue concreta. “Chúpamelo”… desde luego, mi rebeldía Salió a flote poniéndonos aún más excitados, con un NO!, una negativa consciente. Es evidente que yo quería estar alli, había probado su semén, su pene era hermoso, olia bien y estaba impoluto; pero… no estaba dispuesta a chuparlo, no en ese momento. En un segundo de descuido de mi parte, mientras no recuerdo bien que acaparaba mi atención, JC, sacó una cervilleta de su bolsillo para mantener a raya la lava de su sexo empalmado, mientras yo empecé a masturbarle sin reserva ninguna, pasaron dos o tres minutos, y la explosion se dió. Allí estaba mi mano amparada por una cervilleta de color negro recibiendo los jugos de una osada aventurilla.

Pasaron algunos minutos, JC, salió del coche a desaguar al muñeco, para posteriormente furmarnos entre los dos un cigarro que me supo a !libertad!, sin miramientos, sin complejos, sin nada más que una compresa interponiéndose entre nosotros, pero que no logró apresar las ganas. Media hora después estabamos ante la puerta de mi casa. Nos despedimos con un beso cálido en la boca, posterior a mi petición un poco maternal: “Envíame un mensaje cuando llegues a casa, por favor”. Mensaje que no vi hasta el dia siguiente porque mi móbil como yo, llegamos muertos a casa, y, de lo extasiada que estaba el cuerpo sólo pedia la verticalidad de mi cama.

 al dia siguiente me levanto como todas las mañanas dispuesta  a realizar las tareas rutinarias para empezar la labor que por estos días desempeño como la “niñera” de Ketty, cosa a la que me puedo dedicar sin ningún reparo puesto que mi actividad de base se encuentra en excedencia. No me correspondía por ser domingo, pero paso más tiempo con ellas que con mi soledad y, eso me agrada. Dos horas después me metí de cabeza en la cocina para preparar algo apetitoso, tenía mucha hambre, pero a pesar de ello, no podía evitar pensar en la noche anterior con JC. Todos los sentimientos, algunos encontrados llamados por la voz de un no se qué y otros muy pasionales aplaudiéndome por haber sido plena y feliz. ¡si!, fui feliz, la experiencia me agradó. Pero como mujer me cuesta dejar de lado el sentimentalismo y al bendito corazón. La campanilla del subconsiente empezó a hacerse presente, cuestionando el por qué no había recibido ningún mensaje como señal de satisfacción posterior por parte de JC,  luego llega la racionalidad y le di espera. Seguí con mis actividades más activa que nunca, claro está, con un poco de resaca, porque  casi nunca consumo licor, una cerveza, o un vino tinto de vez en cuando.

La tarde transcurría con  tranquilidad, procuré no dar detalle alguno de mi encuentro, sencillamente porque lo consideraba algo muy mío, esperaba una respuesta de la contraparte, necesitaba sus impresiones en frío.. mientras eso pasaba, conversaba con las niñas con respecto a juegos y postres; de repente… vibró mi móvil,  El mensaje llegó:

JC:  ¡Buenas tardes, cómo estás!.

 Leí en mi pantalla, mi corazón empezó a latir a millón, y mis emociones se abarrotaron

YO: Muy bien, y tu…

JC: Me agradó mucho lo que ha pasado entre nosotros anoche, eres muy caliente, besas delicioso y tu cuerpo me encanta!

Hasta ese punto, ya empezaban mis temores porque no me considero una mujer  atractiva.. cosas mias, cosas que no logro superar. Pero tengo claro  que este hombre no es ciego y sabe lo que hay en el envoltorio. No es que yo desmerite mi empaque, pero los años pasan y con el transcurrir de ellos se van perdiendo los encantos de la fluorecente firmeza… Y ¡si!, su opinión para mi era necesaria, importante, crucial. Las primeras impresiones son decisivas y les doy mucha importancia. La  conversación se fue extendiendo mientras llegaba la noche,  mi movil gritaba por exceso de fuego, la bateria se agotaba con rapidéz, eso me generaba estrés, porque estaba tan centrada en todo lo que JC, me decia que no queria perderme nada, nada es nada!!. El punto algidó llegó, cuando me explicaba la definición de morbo, cuando se refieren a la palabra morbo, desde mi perspectiva Latina y un poco puritana por cuestiones de crianza, se refieren específicamente a una actitud enfermiza y mal sana, a navegar en las profundidades de una moral carnal y muy vanal, desde luego, si me voy a las definiciones de la Real academia de la lengua, no ayuda a mis intereses. Textualmente define al morbo como: Una enfermedad, un interés malsano por personas o cosas, atracción por acontecimientos desagradables… y mi pregunta era ¿entonces qué hago con este dilema?. Pues nada, me sumergí en las profundidades del contexto de este hombre adulto y me dejé llevar, claro está que la frase que más llamó mi atención fue aquella en la que me decia: “ NO debemos dejarnos llevar por una moral inducida”. A decir verdad, sentí que era una frase rebuscada. Para mi, los juegos de psicología inversa son patéticos, y si lograba convencerme de algo hasta ese punto, lo había sabido camuflar, pero… esa frase activó todos mis sentidos. Reconozco que me seducía el hecho de estar con un hombre como él, pero también está claro que la decision es sólo mia, y que ya me he encontrado ante discursos “profundos” de la relación del ser con su sexualidad, y no era eso lo que me atraía de ningún hombre. Dejé de lado las ráfagas de moral y conciencia y seguí el curso de la conversación sin pestañear siquiera, estaba tan absorta que si me estuviera comiendo una serpiente me hubiese dejado tragar. Los minutos siguieron sumando frases candentes que iban directo a mi entrepierna, dejándome experimentar después de algún rato humedad y deseo intenso por JC, no pude dejar de expresárselo, y, allí vinieron sus propuestas  con una frase de cajón que suelen usar los hombres maduros  cuando quieren disimular su interés intentando despertar el tuyo. “ Eres muy joven, no tienes morbo”.! Saltó mi yo interno..! Pero de que vas!. Puede que no tenga tu experiencia, pero a ver, todos tenemos nuestra mica de morbo!. Debo reconocer que cuando empezó a enumerar las cosas que le gustaría que hiciera con él, me quedé de una sola pieza. Juzguen ustedes, qué cara pones a los 35 años, con una experiencia práctica moderada en las lides de las artes amatorias, cuando has estado casada con un hombre casi 20 años mayor que tú, cuyos polvos eran excelsos para hace 12 años atrás, pero de emocionantes nada, y si a eso le sumamos que las experiencias posteriores al divorcio han sido pocas o casi nulas!!..

•        Quiero que seas capáz de sacar mi pene en un sitio púbico y me  masturbes sin que nadie se de cuenta

•        Quiero que vayamos a una disco, seduscas a otro hombre. No tienes que mostrarle las bragas no hay necesidad, estaré observando, apareceré de repente, como si no supiese nada y se acaba el juego…lo mismo con una mujer.

•        Quiero que hagamos un trio, tu, otro hombre y yo

•        Quiero que vayamos a un sitio liberal, en el que podamos ser observados mientras tenemos sexo.. pero… si no quieres no pasa nada. No es imprescindible para mi!

•        Quiero que tengamos sexo en la playa al tiempo que otra pareja

•        Quiero poder tocarte delicadamente mientras estamos en sitios publicos.. eso me pone..

•        Quiero poder hacerte mia… quiero que seas mi PERRA

!Imagínense mi expresión! luego de leer la palabra !perra!. Claro que entiendo la diferencia sexualmente hablando entre perra y puta, y preferí dejarla alli, porque si me iba a Wikipedia, seguro petaría y quizá saldría mi “moral” a flote.  Me sentía jugando a la saga del Candy Crush, a la que le tengo mis respetos porque el nivel 5 es mi verdugo. Yo, que no habia pasado de una felación, que había superado el misionero con creces, yo, que agradecía los movimientos matadores de mi cadera y, que era adicta a las penetraciones prolongadas, yo que amo los besos húmedos y la química intensa, yo, que habia huido del sexo anal por que me resultaba morboso en su más cruda definicion, yo, que no me considero promiscua y destesto el condón porque me da piquiña, !!si!! Yo, estaba con los ojos desorbitados , la ansiedad a punto de ser controlada por una valeriana y el deseo desmesurado a punta de campanazos de mi incontrolable clítoris que palpitaba como si el mundo se fuera a acabar.. -mi respuesta fue contundente-. JC, yo nunca he hecho nada de eso. Su respuesta sarcática fue:  “Y el coño queda entre las piernas y con el se folla!”. Que odioso!!, para él eso era reforzar su teoria de qué soy una niñata, y que por eso prefiere a la cincuentonas. Pero !NO! salió en defensa mi herencia africana, esa en la que las mujeres llevamos en la sangre el fuego y la arrechera y que no se compra por goticas,  todo esto al final era sólo un juego al que debía atreverme y allí estaba yo, con mi respuesta apechugada y con exigencias a cambio: !Listo!. Haré todo eso que me pides contigo, porque me gustas, porque te deseo, pero con una sola condición. -¿qué condición?- preguntó afanosamente. Necesito escribir mi segunda historia erótica, debo salir de la poesía y deseo que mi segundo libro sea el relato de mi experiencia contigo. !me parece bien!. !de acuerdo!. !serás mi perra!, hasta este punto ya empezaba a familiarizarme más con la palabra perra, la tomaba como la titulación, el PHD de las versadas en la cama, al menos esa era la definicón que le daba JC. Desde ese momento, empezamos a trazar lineamientos implícitos en toda esta aventura. Yo era su perra, y él mi muñeco, mi hombretón, mi cosa… en fin…lo que me apeteciera en el momento de la conversación. No dejo de pensar en lo que siento cada vez que cruzamos palabras, suele decirme que tengo el listón demasiado alto con relación a él, y, que debía tener en cuenta que  tiene una edad adulta, a lo que yo siempre le respondo con una evasiva, porque considero y por experiencia vivida que todo está en la mente, que una buena estimulación es como el caldo base para una deliciosa sopa. Queria estar con él de verdad, queria que me conociera, queria darle de beber de mi, queria beber de él, queria besarle intensamente, sacudirme con su roce, y que el se empalmara con los mios. No niego que ardá en el almizcle de mis pensamientos eróticos que durante los primeros 10 dias posteriores a a nuestro encuentro, eran lo único que poseía mi universo. Cada vez que le hablaba, cada vez que nos dirijiamos la palabra o escuchaba su voz, salía mi yo exultante a relucir. Aunque cuando se apagaba su presencia volvían las malditas reflexiones “moralistas!

INVITADO

Living in paradise…

Konan y sus historias de mar…

Un hombre grande, con muchos amigos, gentil, romántico, bohemio y enamorado de su sirena rebelde. Dos locos cuerdos que hacen del amor una cosa bonita y que apetece. Él, un inmigrante en tierras cálidas, que hizo de la resiliencia el arma fundamental para dar a conocer el paraíso que le ha adoptado como un negro más. Un pedazo de tierra, ubicado en el mar Atlántico, a 700 kilómetros al noreste de una Colombia, que renace de la guerra, lejos de todo y de nada. Así es la San  Andrés Isla, que Miguel, mejor conocido como Konan, por su melena seductora y ese rubio que el sol ha ido bronceando con los años, nos invita a conocer desde adentro, desde lo más profundo de ese mar de siete colores, navegar y  sumergirse en sus profundidades es una de sus pasiones, y por eso se ha dedicado a guiar  profesionalmente  a  quienes con curiosidad  no quieren perderse de la magia que ofrece el océano, ese que hace del isleño y de su lengua mágica, algo delicioso de ver para nunca olvidar. San Andrés Isla, el caballito de mar de 27 kilómetros cuadrados, con magia y arenas cristalinas.

Pero no sería justo terminar esta diatriba, sin antes reafirmar que hay casos muy especiales en los que detrás de un gran hombre, hay una gran mujer, la otra parte de ese par. Su sirena, su fiel acompañante y socia, la que hace de sus diferencias una romántica historia de amor, y que habiéndose sumado a la aventura del melenudo, ya no la baja nadie. La coustner, una mujer que lleva consigo la magia de hacer lo que permiten las libertades de un amor sereno, lo que le da la gana…

Invito a todos ustedes a disfrutar de las profundidades de ese mar que me dió de comer, a través del lente de Konan, cuya barbaridad se traduce en amor… Gracias por recordarme que en casa, siempre me espera ese hermoso mar, gracias por aliviar las ausencias en la distancia.

Sensaciones que duran lo que duran…

MY SONGS

Ángel caído.

Llega el frío ganándole terreno a nuestras emociones e inundándonos de una dulce melancolía, esa que nos hace lo que somos hoy… Alguien decía que si es amor no duele… ¿ Lo has sentido cuando pega tan hondo y deseas que llegue aún más profundo?. Hay dolores, sensaciones, reflejos y pataletas. Yo soy un poco de todo…

Poesía

Anhelos…

Tengo el corazón latiendo en la entrepierna de mis emociones, tengo unas ganas locas de conocerte, de saber dónde estás y si has nacido… Sé que en alguna parte del universo te resguarda el aleteo de una mariposa, ese aleteo minúsculo y sutil, que hará posible nuestro encuentro y la materialización de todos nuestros deseos. Deseos que anhelo y con la certeza incierta de que se harán realidad, amor de mi vida… Lo digo porque nada es perfecto y a veces lo efímero tiende a posicionarse de la silla vacía no precisamente dispuesta para ello…

Te tengo guardado el amor de mi vida, canciones, poemas, versos cortos, días llenos de luz y noches intensas…

Tengo una mesa para los dos, en el mejor restaurante del mundo, ese de luces rojas y estrellitas, ubicado debajo del ombligo de mi ciudad, desde el cual podremos ver la inmensa montaña florida que nos espera para inundarnos del riego constante de su perfumada escencia…

Amor de mi vida, mi anhelo, mi deseo, mi poema, mi constante latido… Seguiré aquí, esperando paciente el arribo del tren de tu pasión, lujuria, alegrías, tristezas, llanto y amor…

Sensaciones que duran lo que duran…

DIVAGANDO

Follarte…

Aún me queda el inmenso deseo de ser tuya, de saber qué tanta fuerza tienes y a dónde me lleva tu virilidad. Quiero sentirme entre tus brazos, comerte todo y que me llegues hasta el cuello. Quiero me comas los muslos, desgarres mi espalda y me muerdas tierno los labios, los mismos que escurren las babas por ti…

Ya no quiero fantasías, no quiero soñarte, ni masturbarme, tampoco quiero conformarme con pensarte. Lo que quiero ahora y lo que de verdad me haría feliz, sería  poder cumplir el deseo de follarte y ver qué cara pones…
Sensaciones que duran lo que duran…

Poesía

Reflejos de mi..

La mujer en el espejo desea primeras veces a sus caso 40,  besos apasionados, repetidos, fuertes intensos y jugosos.
La mujer en el espejo, con los labios pintados de rojo y de mirada triste, quiere cosas y, muchas de ellas no sabe que son..
La mujer en el espejo, se tiñe de una alegría casi fingida, saldrá a la luz de la luna otoñal, debajo de mucha ropa y dispuesta a encontrar como dice el viejo dicho ” La dicha que no se le ha perdido”…
La mujer en el espejo tiene dueño, él no lo sabe, pero ella sigue soñando con él…

Sensaciones que duran lo que duran…

DIVAGANDO

Ruido

Ruido…

Guardo el silencio que te prometí hace más de muchos días y, menos de muchos meses.. En caso de que regreses, tengo acuñadas las puertas y ventanas de ésta que sigue siendo tú casa, con platos, vasos, cucharas y cuánta olla  tengo en  la cocina de mis emociones por si vuelves algún día. Si vuelves, quiero escuchar ruido, quiero escucharte entrar, quiero que se enciendan las luces y se disparen todas las alarmas de mi existencia.

No comprendo ¿por qué desprenderme de algo que quiero, de algo que anhelo sin siquiera intentarlo?; intentarlo no me hace más ni menos valiente, sólo me hace humana y capaz de reconocer cómo me siento con respecto a lo nuestro… Y si no vuelves, estaré bien, no creo muera por amor, aún no, tengo mucho por dar y recibir y tú también…
Sensaciones que duran lo que duran…

DIVAGANDO

Dilemas…

… Contengo todo y de repente no me quedo con nada. Presa de tí, libertad…

Me has enseñado a decir lo que siento, pienso y quiero a pesar de los demás.
Voy caminando, pisando las hendijas de mis emociones haciendo fuerza para entrar lo más profundo posible en ellas para no equivocarme…
Libertad, me siento presa de ti, sabiendo que me has dejado siempre a mi bola,  escogiendo los colores, el largo y el ancho del vestido que me quiero poner…
Libertad de mis amores, cada vez que me siento a hablar contigo me dices lo mismo: “Vive, vive como quieras, donde quieras y con quien quieras,” y, luego te cuestiono…
¿ Por qué a él?, Y tú, tan pancha me contestas: “Querida tú, así soy yo, y de eso se trata. Yo no sólo te dejo a tus anchas, tampoco me meto en el charco de lágrimas que armas cada vez que lo anhelas, extrañas, deseas o maldices. Yo, soy justamente eso, libertad. Y libertad también significa no dejar de insistir en lo que se quiere…”

Y yo, sin cortarme un pelo le digo lo justo: Por eso, presa de ti…
Sensaciones que duran lo que duran…

DIVAGANDO

Poco a poco lo positivo..

Desde el frío exterior de mis entrañas, desde el ombligo de mis emociones, desde el meridiano 82 de mi generoso atlántico, desde el caribe bañado en los siete colores de mi mar, desde las fronteras invisibles que separan lo que es, de lo que queremos ver, desde mi ostracismo selectivo, desde mi delicioso exilio, tengo la inmensa necesidad de invitarte a soñar. Si, a ti, tú que me lees, tú, que sufres como yo las ausencias y te diviertes con lo bonito de la vida.

Tú, mi estimado conocido, no dejes de soñar. Sueña fuerte aunque la tormenta cruja y se lo lleve todo, sueña fuerte porque soñar te mantiene alerta como el miedo mismo. No dejes de soñar porque te hace pisar tierra, sueña de verdad, sueña con eso que tanto deseas, porque el universo conspirador sabrá dártelo a su tiempo aunque sea sólo por un ratito. Y, cuando te llegue, cómetelo a mordiscos y disfruta de su sabor..
Recuerda que sólo nos queda lo vivido y, nada es malo, sólo diferente lo uno de lo otro…
Felicitud porque después de la tormenta, la paz reflexiva encanta e ilumina!!

DIVAGANDO

Otro paréntesis en mi manifiesto de amor. (…)

…Estaba pensando en mí, en lo que soy y, en cómo he llegado hasta aquí. Pensaba en mis orígenes y en la sensibilidad que me habita. Quizá es cosa de locos, pero a veces tiendo a pensar que soy un sin sentido ambulante con una inmensa sonrisa. La Resiliencia me ayuda a superarme, a ver más allá de mis narices, a sentir que puedo con cualquier cosa y que tengo una espalda de hierro que no se tuerce por que está fabricada a prueba de todo. Pero… De repente llega ese algo, ese alguien que intenta hacerte ver una parte de ti que no eres capaz de ver, preguntas y repreguntas a quien de verdad te conoce y tampoco te dan la respuesta que encaje con las aseveraciones de esa circunstancia, porque es todo lo opuesto y en éste caso la culpa se supone es toooooda miiiaaaaa…

Me he sentido confusa, perdida y hasta casi rogando por amor, el mismísimo que hoy me llevó a resucitar algunas de mis habilidades casi ocultas, para recuperar no sólo en mi memoria, si no, físicamente esas conversaciones pasadas… Joder!!!, bendita tecnología, benditos esfuerzos de la curiosidad por descubrirme y llegar a entender de una vez por todas, que en este caos en el que estoy inmersa hay un par de jugadores, una de ellas soy yo y, me enfrento a un jugador experto al que felicito, por qué:
Lograr que yo me sienta miserable, triste, patán tirana y casi querer volverme una bruta a posta, ha sido magistral. He revisado milimétricamente a cuatro ojos, todas las letras de lo que he dicho y, soy culpable de una sola cosa con muchos componentes: Soy culpable de tener un generador de caracteres nato, veloz y capaz de decir lo que siente y piensa sin el afán de herir;  Pero infortunadamente me he llegado a sentir como un ser que sólo piensa en él mismo y que no sabe querer, un ser incapaz de sentir empatía..

Aplaudo la destreza de quienes como éste jugador, supieron no sólo meterse en mi cabeza, si no en lo más profundo de mi corazón; porque gracias a él, me he dado cuenta de que no soy perfecta, me he dado cuenta de que soy fuerte y tengo un carácter de talla mayor, me he dado cuenta de que no es cierto que no sé jugar.

Sencillamente juego de manera diferente y no se me agotan las palabras, no se me agotan porque tengo un léxico que amo y no es postizo y porque soy una mujer cojonuda y con palabra de gallero, de esas que aúnque le corten la lengua y se desplome al gallo, cumple, porque quiero ver verdad y no mentiras, ni triquiñuelas hasta absurdas…
Soy yo, llena de aciertos, desaciertos, e incapaz de sentirme mejor ni superior a ninguna persona la, que hoy calla, calla sabiendo que somos humanos, pero sinceramente creo que no vuelvo a jugar así…
PD: Me cago en el amor y sigo amando!!!.

DIVAGANDO

Un paréntesis en mi manifiesto de amor. (…)

…. Hoy he entendido después de tanto sentir, de tantas risas y, de tanto llanto, que el amor y la tristeza son inmunes al agua, a la nieve, al calor y al frío. Son como una manta térmica que evade por defecto todo, para someterte a un delicioso o en su defecto amargo letargo.

Hoy he descubierto que he sido egoísta, egocéntrica y a veces borde, pero también he descubierto que eso hace parte de lo imperfecta que soy y, que lo único perfecto aquí es nada, nada de nada. Todos tenemos astillas clavadas que ante el mal caminar nos hace cagarnos hasta en nuestros propios muertos…

No soy ni seré de esas mujeres ideales, de dulce entrar por los ojos, tampoco soy exhuberante. De lo único que me puedo jactar, es de la gota de inteligencia que se me ha dado, a la que a veces condeno porque considero que es mi mayor enemiga y de lo que tengo para dar; pero como dice la extrovertida Isabela: ” Los hombres las prefieren brutas… Estoy por creérmelo.

No me estoy quejando o, si, me estoy quejando porque no encuentro la manera de que tú me entiendas. Que entiendas que te quiero, que te amo, que me haces falta. Que no soy una letrada estirada y que no es necesario que andes con el diccionario debajo del brazo, Porque el significado de lo que soy, es mucho más sencillo que cualquiera de las palabras que encuentres allí…
Hoy doy paso a la segunda etapa de este duelo y asumo que será la última, porque no estoy para tanto negro cerrado, ni para maquillaje anti ojeras, ni peinados que lo único que hacen brillar es el pelo. Ya no quiero más de tus ausencias, porque si dejo de esperarte ya no serán ausencias y si evito amarte se irá encerrando el sentimiento en la oscura cueva de lo que pudo y no fue..
Estoy triste, pero buen viento y buena mar a la tristeza, a esa que llevo días botando a patadas y que irónicamente dice que no se va, hasta que no regrese el gozo con tu nombre… Yo no sé si echarle agua caliente o, dejarla aquí e intentar ignorarla…

DIVAGANDO

Desconocidos.

Sensaciones que duran lo que duran…

Ella, resuelta se ha enganchado a sus ausencias como una lapa, añorando y deseándole más de la cuenta, más de lo que acostumbra con cualquier cosa…
En ocasiones piensa en lo que tienen como algo utópico,  pero procura no hacer caso a sus instintos primitivos, para vivir el ahora, aunque el desconocimiento le cause curiosidad y en ocasiones hasta grima, una grima cobarde y tendenciosa…
No tiene espectativas, porque tenerlas sería egoísta, todo fluye a veces con más fuerza y en otras ocasiones casi ni se siente…  Es su humilde pensar, guardando la esperanza, la humilde esperanza…
Anhelarle, pensarle quererle, amarle, soñarle…
Volver a empezar; haberse encontrado sin siquiera esperarse. Es claro, ella no le esperaba…

Buscarle al despertar y al anochecer sin certeza ninguna, bajo el amparo de toda la confianza que puede tener, depositada en eso… En eso que tiene con un hombre extraño al que quiere con locura y en pleno uso de sus facultades y desconocimiento casi absoluto…
Así es el amor, capaz de afianzar desde la más absoluta ignorancia, un cariño a plenitud.

Poesía

Malparidéz cósmica.

Sensaciones que duran lo que duran…

Hoy me duele todo. Me duele el pecho que anida mi corazón y mi alma. Me duele el orgullo y la inteligencia, me duele el instinto, y hasta el pelo. Me duele todo…
Hoy me importa todo y me importa un carajo nada. Eso de la ilusión y el amor han ido perdiendo fuerza y hoy, justamente hoy, se han venido al suelo. Todo se arrastra detrás de algo que cada vez está más lejos. Lo irónico es que estoy preparada para todo, pero aún sabiendo, aún sientiendo, aún con la más absoluta certeza, me siento sepultada bajo un inmenso peso de rocas, arena, viento y fuego. Debajo de tan absurdo sentimiento de culpa por saberlo todo y fungir de ingnorante…
Sinceramente creo que hoy, la que escribe, sueña y divaga se ha cansado de todo y de nada…
Quisiera por un instante dejar de ser sentimiento para ser sólo nada, nada de nada, y sin conciencia poder mandar todo a la mismísima mierda!!.

DIVAGANDO

Divagando…

Sensaciones que duran lo que duran…

Aquí estaré… Puteando o sin putear, hay algo inexplicable que te une a ciertas personas. Dejas de lado el orgullo para seguir a la vera de quien a veces sólo quiere y tiene ganas de sentirse triste y derrotado. Yo seguiré aquí, cumpliendo mi palabra, estando a tu lado sin estarlo, haciendo que tu orgullo de macho herido se siga inflamando con el fuego de una rabia sin sentido porque mis palabras son demasiado “estudiadas”, o simplemente porque yo no te quiero ni una mierda, Porque me quiero demasiado. Vaya… Es la primera persona que no me dice que cuido más a los demás que a mi misma..

No voy a insistir más, el amor, y mucho más éste tipo de amor, es tan elástico como el infinito, y cuando se quiere, no se deja de querer, cuando se ama, no se deja de amar, sencillamente se hace de manera diferente. No sé, quizá soy yo la causante de penas que nisiquiera sé de qué color son. Pero, no importa, porque éste es el precio de querer a alguien con verdad. Y tengo todo el derecho a decir lo que siento y lo que pienso, tengo derecho a ejercer el pataleo, tengo derecho a querer sentirme más amada, y éste bache no puede ser culpa de un viaje que duró una semana. Vuelve, vuelve pronto, di algo, y saca de tí la verdad que te hace ese ser hermoso que de repente se difuminó. Love you.

Poesía

Y no…

Sensaciones que duran lo que duran…

Hace un par de días he abierto los cajones de momentos pasados y nada lejanos. Cada vez que encuentro recuerdos que pensaba inexistentes, los abro de pies a cabeza a ver si hay alguna letra que no quepa, a ver si  hay algo fuera de lugar, y no..
Hace un par de días también reciclo poemas, esos que he escrito para ti, reviso a ver si por cosas de la vida hay algo que no me suene, algo que no me duela, algo que no sienta, y no…
Hace días me hago la misma pregunta una y otra vez: ¿ Te amo?. Me hago la pregunta en distintos momentos del día, porque me da curiosidad saber si puedo llegar a pensar diferente, y no, porque te amo.
Hace días releo todas las cartas de amor compactas en estas letras que a veces riman y  otras tantas más bien se arriman, para ver si te encuentro, para saber si debo mandarte al carajo de una sola vez y dejar de pensar en lo difícil que es todo esto, de hacerme comprender, de comprenderte y que nos comprendamos, y no…
Hace un par de días que no me dices ni mú, me ignoras, tus dedos tiemblan, tu dolor, tu orgullo, tus ganas de mandarme a la mierda, tu amor, tu querer, tú no se qué. Es que no lo entiendo, lo intento, intento saber qué es lo que nos pasa, intento descubrir si es que a caso hablo en Ruso, chino, japonés y hasta kinki, y no…
Lo estoy reciclando todo, me reciclo hasta yo, que contigo me he puesto sobre una balanza gigante para apartar el endeble cartón de nuestros cubos de amor, repletos de cosas innecesarias y así quedarme por ahora con todo lo de plástico que sin chistar aguanta el agua, el frío, y hasta se deja arrastrar por la corriente como estoy haciendo yo, dejándome arrastrar por la corriente y esperando desde el momento en que te fuiste encabronado, puteando y suponiendo, a que sean las ocho pasadas de la noche, a ver con qué canción me topo, para poder descifrar entre letras y acordes si estás o si de pronto ya te has ido para siempre, y no…
No lo logro, no lo consigo, lo he reciclado todo, lo he desarmado y me ha tomado tiempo volverlo a armar, he llorado, he reído, he cantado, me he consolado con la colección de canciones de las ocho, esperando a saber con certeza si ésto está valiendo la pena, y llego a la misma conclusión:  Te quiero conmigo, quiero estar contigo..
Por otro lado, quisiera cerrar los ojos, no pensarte, no reciclar ni mierda y mandarlo todo al carajo, y no…
Tela, telita tela esto del amor y sus cosillas…

MICRONOVELA

Com – Postura. Capítulo III.

Bailando…

La música en la habitación era estridente, Lucia, se movía sensualmente ante aquel ordenador, mientras veía como se masturbaba su amo. La habitación totalmente ambientada con un juego de luces intenso, desvelaba el carácter erótico del rojo y el negro de la decoración que, contrastada con la desnudez de una mujer diferente a la que todos conocían, la iluminaban, atrapada por el encanto y el colocón sexual que la poseía…

Las manos de Lucía, paseaban de arriba abajo, acariciando sus tetas, masturbando su sexo alebrestado que se derramaba por entre sus piernas. Sus labios pintados de rojo intenso, la hacían aún más llamativa y provocativa. No era una mujer propiamente delgada, era perfecta a la hora de exteriorizar todo el fuego de su pasión con esos movimientos delicados. 

Lucía, no se cortaba un pelo, estaba sintiendo, estaba llena de confianza y de ganas. El hombre del otro lado, su único espectador, el único hombre en su vida, no aguantó más, y ante una mujer eróticamente provocativa, sugestiva y sensual, se veía mermado, no podía contenerse más…

“Ven conmigo amor, ven conmigo, dame de tí,” la voz le llegó al vientre y se derramó ante una Lucía,  que hacía que su respiración fuera una carrera acelerada por llegar al tan anhelado clímax…

DIVAGANDO

Me apetece..

Me apetece.

Hace frío, cala los huesos y el cansancio se suma para hacerme sentir más miserable..
Me apetece amor, palabras bonitas, historias nuevas y que cuentes conmigo…

Me apetece más que ésto, me apetece que me digas que me quieres, que acortemos  la distancia porque te siento tan lejos…

Me apetece que me dediques canciones, a mi nombre, de tu puño letra, cómo las credenciales de los 90’s, esas que circulaban entre sollozos en las épocas de pupitre​ con regla.

Me apetece sentirte de vez en cuando, estás tan lejos últimamente, hay tanta distancia en medio de tanta distancia…

Hace mucho no te siento,  dejo claro que soy yo, y esto es sólo lo que a mi me apetece.

Sensaciones que duran lo que duran…

MICRONOVELA

Com – Postura. Capítulo II

Desnúdate…

Lucía estaba lista, eran el día y la hora de siempre… Responde con voz ansiosa: -Hola mi amo, Pensé  que  no llegaría a tiempo para empezar con nuestra cita habitual, estaba todo muy congestionado, y el frío hizo que los clientes salieran mucho más tarde por el pan… Desde aquel ordenador, se escuchaba la voz  de un hombre, una voz  con mucho carácter, penetrante y fuerte: Lucía, debes tener en cuenta que nosotros, nuestra cita, nuestros deseos y nuestro amor, son lo más importante, y están por encima de cualquier cosa.. -Lo sé, responde Lucía-.  Mi amo, prometo serte fiel y seguir deseando el momento en el que  muestres tu rostro, yo estaré siempre aquí. ¿Cuáles son tus deseos para hoy?. Pídeme lo que quieras, como siempre, soy tuya y solamente tuya, mi cuerpo te está llamando, háblame, dime:  ¿Qué quiere mi amo hoy?. Sin titubear, el hombre  al que Lucía recurrentemente se dirige cómo ” mi amo”,  responde:

Abre el cajón de las sorpresas, suéltate el pelo, píntate los labios de rojo, desnúdate entera y baila para mí…

MICRONOVELA

Com – Postura. Capítulo I.

Frío…

Es noviembre, todo está gélido. Lucía, se apresura en llegar a la estación central para no perder el autobús de las 21: 45. En casa la espera su madre para cenar, y va con retraso, hoy la pastelería estuvo muy concurrida, no entiende el motivo, pero justo hoy, todo se ha dilatado en el tiempo. Pero no es sólo la cena con su madre la que hace de su afán un calvario, debe llegar lo más pronto posible, para no perder la cita con su amado, un hombre al  que conoció hace meses en una página de citas, y con el cual se habla sin falta, cada jueves a las 23:00…

DIVAGANDO

A quien interese…

He crecido y me he vuelto mujer, aunque a veces quisiera volver, ya no visto con ropa ajustada de manera recurrente, porque tengo el culo grande y sugestivo, y me cohiben algunas miradas. Mis medidas lejos de ser “perfectas”, son perfectas… Algunos kilos de más y lo valiente de aprender a diario a quererme tal y como soy. Hago lo que me da la gana, y con quién me da la gana, aunque no con la frecuencia de mis ganas. Voy quitando telarañas a mi paso, así se oxigena el ambiente y de camino aprendo a usar mis manos.  Infortunadamente no es cuestión de selectividad, es cuestión de química, y hay más física que de eso… Por eso me da pereza abrir las piernas… No hay mucho de lo mínimo que yo quiero que se tenga…

He crecido, me vuelto mujer, decepciones, entusiasmo, ruido, silencio y amores encriptados en palabras que no logro descifrar muy bien, pero que amo porque los instantes que me regalan son tan deliciosos como efímeros… Me gustan los hombres guapos por dentro y que digan la verdad, busco a uno que me encuentre porque no soy buena en el buscar…

Quiero faenas largas de no salir ni a comer, para restablecer mi vínculo con el tan anhelado placer..

Lo quiero todo para mí, entero y dispuesto siempre, quiero enseñarle y que me enseñe… A estas alturas debo ser egoísta, no quiero amores compartidos ni malotes machistas… Ya no tengo edad para eso…

Poesía

Divina dulzura.

Te he conocido y la muerte ha salido espantada en busca de otra casa que habitar; Ahora le ha dejado la habitación a la impaciencia a la que le urge un encuentro contigo y con tus besos extraviados. Aquí todo está poseido por la arrebatada ansiedad que no hace más que joderle la vida a la bien acomodada abstinencia. Impaciencia ha traido consigo una canasta tupida con algodones de colores pastel para embadurnarte los labios y recoger en ella los besos que has ido dejando por ahí… Los quiere todos para  mi… y yo también he cultivado el egoismo que me dice que conmigo tendrás sufienciente.

Cabe resaltar que impaciencia a diario me dice que me hará un regalo. Un regalo que envuelto en seda y perfumado,  podré llevarme a la boca para asi encontrar consuelo inmerso en tus gemidos de felicidad, mi te quiero en potencia, mi divina dulzura…

PD: !Te comeré con todo y patatas¡

 

Poesía

Dulce inquisición..

Has entrado y te has sentado a mirarme fijamente a la cara. Me has dicho tres veces te quiero, y lo encajo como puedo porque querer es un desafío…

Te confieso tantas cosas, tantas cosas de las cuáles estoy tan feliz.. Una de ellas es que estés aquí, la otra tiene que ver con el brillo de tus ojos, y… finalmente en este resumen… Tu falo…

Voy a tientas, gateando, a oscuras en medio de tanta luz para no despeñarme al correr si me ciega tu reflejo…

Me he masturbado pensando en ti, se me han quemado los dedos y he empapado mis manos en tu nombre…

Respiro profundo…Cuento hasta diez, y miro fijamente al horizonte…

Válgame Dios, si eres pecado y por sentir ésto, se puede ser castigado… Torquemada y su hoguera se quedan en pañales.

 Soy fuego contenido ambulante…

 

Poesía

Cuando ya no te desee…

Mi cuerpo tiene memoria…

Cuando ya no te desee se habrán marchitado todas las flores de nuestro jardín, aquellas flores que juntos sembramos habrán perdido del todo su color. Los días dejarán de ser grises, quizá… Cuando ya no te desee. Mis pechos erguidos habrán sucumbido ante la despedida de tu recuerdo y volverán a la timidez producto de tu engaño… Mis ojos ya no albergarán la esperanza de aquellos días en los que esperaba fuera viernes para verte y deshacerme entre tus tupidas manos. Mi sexo volverá a la languidez de días y noches, de verano intenso, de querer y no querer por miedo, del compararte con tantos otros a los que no miro a los ojos…

Cuando ya no te desee, tendré que volver a empezar, intentaré con otras manos, con otro cuerpo, con otra boca, tal vez no tan dulce como el veneno de la tuya…

Cuando ya no te desee, habré muerto y vuelto a nacer en este cuerpo con memoria eterna de lo que un orgasmo prolongado y deseado, puede llegar a hacer si te acostumbras y de repente entre balas se aleja…

Ésto ha sido una guerra, intentamos una tregua y todo se fue al garete. Yo no cedo, tú no cedes. No hay más que hablar. Ni sexo, ni perdón ni leches… Sólo espero con paciencia desquitarme, para brindar con vino tinto, cigarrillo y nueces, ese día…cuando ya no te desee…

Poesía

Contracciones de mi vagina…

Se hacen más frecuentes, el calor del verano agita las hojas del árbol de mi virilidad femenenina, recordándome que soy de carne y hueso y que es imposible dejar de sentir estas cosas. Son tan inoportunas que se aparecen de madrugada despues de que logro conciliar el poco sueño que poseo, mi cuota de somnolencia es mínima, suelo decir que llegué tarde a la repartición de esta facultad, y que me ha tocado conformarme con lo que tengo y hacer con ello lo mejor que puedo.

Las contracciones de mi vagina me recuerdan a ti, aquellos tiempos en los que éramos capaces de recorrer kilómetros y kilómetros de vía para darnos un beso, y luego hacer el amor, revolcarnos en deseo y decirnos unas cuantas cosas vulgares que en ese momento no estaban fuera de contexto. Hoy les he hablado alto y claro, les he pedido desarapecer, les he pedido que no me recuerden que tengo una deuda pendiente con ellas, si, con las contracciones de mi vagina… Las mismas a las que les prometí sexo loco, y pasión desbordada por largo tiempo desde el  dia en que te conocí…

MY SONGS·Poesía

“No te enamores de mi..”

Resiliencia

Rasgo mis vestiduras pensando… ¿En qué estaba pensando cuando contigo me acosté?. No eras mi tipo ni yo el tuyo por lo que pasado el tiempo conversamos.
Estabas desgastado, eras incapaz de sonreír.. pero… Yo te tomé entre mis brazos y tú a mí entre los tuyos, y sin siquiera conocernos hicimos el amor… Para mi fue más que sexo…
Después de tanto tiempo inerte, mi cuerpo resucitó. Sentí que sentía, sentí que podía quererte, sentí gratitud, amor, querer…
Sentí tantas cosas, pero nada era malo. No me previne, dijiste que confiabas en mi y yo así lo entendí.
Las citas esporádicas se volvieron frecuentes, al cabo del tiempo todo era diferente. Era como ser tu mujer sin serlo, no era nada, sólo la chica habitual que ya dejaba de esconderse.
La gente nos miraba, tú mayor, yo menor, tu blanco, yo negra, tú flaco yo rellena…Eran tantas las contradicciones, pero a pesar de ello no nos detuvimos a pensarlo…
Empezamos a vivir, cada vez más cerca el uno del otro. Las llamadas, los te quiero, te deseo, te extraño, quiero verte y mucho más deshicieron la distancia entre los dos…
Descubrí tu narcisismo, tus ganas de tenerme cerca pero a distancia moderada de tus emociones más profundas.” No te enamores de mí”.
Y yo, tosuda y rebelde, me creí capaz de manejarlo… Joder! ¿Pero cómo no hacerlo?, si cada vez que me besabas yo lo deseaba, cada vez que me abrazabas me sentía en la gloria.
Aprendiste a tocarme, a buscarme, a poseerme cómo tú sólo sabes. Me hiciste tuya, y cuando me di cuenta ya era tarde.
Estaba tan prendada de ti. Yo me hacía aguas a veces solo con verte, quería comerte todo, todo…
Ya empezaba a sentir que dolía, dolía al no poder verte, dolía al no poder poseerte, dolía no estar al tiempo al que había acostumbrado a mi cuerpo. Pero…” No te enamores de mí”.
De repente, empezaste a presentarme como tuya, y mucho después, al haberme acostumbrado, cambiaste. Cambiaste, lo noté, querías controlarlo todo, y yo jugaba con tu ego, te elevaba, y cuando me incordiabas, eras capaz de tirarte abajo con el más tierno y profundo gesto implícito en un NO directo como respuesta a tus agravios.. Tú me buscabas y al rato me hacías reír, pedías perdón por tus ataques, hablábamos y volvíamos con locura a hacer el amor…
Pero llegó el día, ese maldito día en que buscando una maldad inexistente en mi, te convertiste en ella.
En verdad nunca creíste que te amaba, que te amo y que te amaré siempre. Tu orgullo, mi desconfianza y toda esta mierda, acabaron conmigo y no sé cómo reponerme…
Sé que tú, mi narciso desvalido, sigues sin mí, sin mis besos, sin mi calor y sin mi sexo, mientras yo me ahogo en el llanto silencioso de mi estupidez… “No te enamores de mí”.
Lo digo a boca llena: Nadie te amará como yo, nadie te hará temblar como yo, ninguna otra mujer con todos mis respetos sabrá dónde tocarte, como penetrarte. Ninguna otra mujer te mirará a los ojos sin importar lo que digas Para decirte… Te amo.. Ninguna otra conocerá tus gemidos como yo, ni hará que te muerdas los labios como lo hacía yo…
!Lo sé!, Necesito superarte, a tí, a tu forma de tocarme, de besarme de poseerme, de mirarme. Estoy dispuesta a morir en el intento… aún sabiendo que no lo lograré…
” No te enamores de mí”… Yo no debí enamorarme de ti…Pero tú no debiste poseerme.
By: The deepest side of Me.
Poesía

NIDEHAK…

PEDAZOS DE ELLA…

 

 La mujer oculta detrás de estas letras, la que gracias a usted se ha despojado de tantos suspiros, la que gracias a usted volvió a llorar de alegría, la que gracias a usted se ha humedecido; Le manda a decir que muchas gracias, y que perdone lo sincero de su poesía…

Se ha despojado de tanto en la vida, ha amado con intensidad y casi a sangre deseando ser amada de la misma manera. Es como todos: Imperfecta, frágil, dura, risa, llanto, alegrias y tristezas. Admite sus faltas con facilidad, reconoce la belleza en su intelecto y sabe leer a leguas el sentimiento… Un secreto… ¡Tiene complejo de fea!

La última vez, cuando todo acabó, su vida se  fue al traste, había amado con tal fuerza que se quedó sin nada que pudiera respaldarle. Archivó en un viejo cajón la tinta y el papel… Poco a poco fueron pasando los dias y su creatividad afligida deseaba irse para nunca regresar. Se quedó callada, no hacía falta que hablara, habitar en ella dolía tanto que prefería negar su existencia. Era como si hubiera pasado un siglo…

Lágrimas, deseos anidando en la desesperanza y un dolor punzante que sólo deseaba morir. Morir para siempre era lo único que en verdad  deseaba. La mente de aquel cuerpo que se había desahogado tantas veces amando y entregándose hasta la última gota de su entrincado deseo, ya no quería respirar…

De repente, casi mil dias después.. Se levantó una mañana y decidío sacudir un poco el polvo, tropezándose con aquel pasado oculto detrás de tanta tristeza. Se miró al espejo, volvió a llorar como a diario, e intentó escribir algunas letras. El intento fue fallido, tuvo que dejar de hacerlo. Volvió a sentir ese ahogo que por momentos le quitaba lo que le quedaba de vida. Era un ser inerte, con todo a su alrededor muerto, silente… No era capaz de mirarse al espejo.

Sus labios dejaron de pintarse de rojo, su sonrisa perfumada se tornó en una rancia expresión obligatoria para ocultar la amargura que se la estaba comiendo a pedacitos…Se apagaron sus grandes ojos negros, en ellos ya no habitaba la luz. De vez en cuando desahogaba su ira y la necesidad de tacto con su querida Tú, ella siempre ha estado alli, con el hombro dispuesto a escuchar lo que a bien quisiera contarle… Y para encenderle una velita y darle esperanza…

…Mil  dias…Mil dias…  Eso tuvo que soportar su cuerpo encerrado bajo la nube negra del desamor y la inconciencia. Los olores de aquel hombre empezaban a difuminarse, y las ventanas cerradas empezaron a abrirse… Volvía a soñar con besos tibios, algunas madrugadas el deseo se apoderaba de ella sacudiéndole,  y recordándole que dentro de aquellas carnes vivia un ser que siente y cuyo amor es infinito, inteligente y con tanta pasíon por derramar… Apelando de nuevo a querida Tú…

Una mañana cualquiera, aquella mujer volvió a escribir, volvió a comprometerse con ella misma, cada amanecer se decía entre murmullos Quiero vivir, necesito de tus fuerza universo bendito, necesito salir y tomar aire”. ¿cuántas veces lo rezaba?, no lo sé, pero el haber amado de aquella manera, había dejado en coma sus sentidos, y el despertar estaba siendo cruel y por momentos demasiado doloroso…Necesitaba ayuda, y ese auxilio sólo podía salir de ella misma.

El sabio tiempo acude a su hora, y, con el paso de los dias, fue encontrando alivio, fueron llegando las letras y con ellas el desahogo y el conformismo, pero en esa situación. cualquier cosa era buena. Cada día era un reto, cada día una vena más a flote, sangre corriendo por alli, para no perder la carrera. La vida estaba volviendo a la vida… Qué ironía…

las cosas cambiaron, y escribir se volvió un hábito. Apelaba a los fantasmas que la habitan para que salieran de paseo y la dejaran saciar su hambre de roce en intimidad con las letras que poco a poco se fueron haciendo públicas. Por fin tomó aire de nuevo, y  su lento caminar se fue acelerando… Pero… Ésta mujer le teme sin callar a lo que siente, y el universo empieza a mandarle señales que la aturden.

Hay algo que debe saber de ella… Se ha negado a volver a amar, sin darse cuenta de que sigue amando…  De que nunca ha dejado de hacerlo. Se ha negado a esa sensación de libertad, ella nunca ha considerado el amor una atadura, sólo desea la verdad…Lo ha vuelto a sentir, los estímulos se han metido debajo de su piel y ha llegado a maldercirlos, a odiarlos. No desea volver a intimar con la esperanza de eso que tanto la ha hecho sufrir, por no saber quizá cómo gestionarlo….Nunca ha podido con la traición…

Deseo hacerle una pregunta: Contéstele usted, sí, usted…Usted que ha hecho posible todas esas cosas en nada de tiempo. ¿Dígale si sentir es malo?. Se ha vuelto a humedecer su sexo frio, ha vuelto a llorar de alegria, se ha vuelto a descubrir…Pero con miedo… Dígale usted… ¿A caso es algún tipo de mago, hechicero o fantasma oculto detrás de las puertas de su subconsciente frágil?¿A caso le conoce usted?… Seguro que está flipando… Pero no se asuste, sólo es curiosidad, pero si es posible… Contéstele usted desde su adorable presencia…

 

 

Poesía

Absorta

Abierta en canal de par en par, recibiendo de tu boca y de tus manos el más infinito e inesperado brote de pasión…
Esto nunca había pasado por mi mente, nunca imaginado ni tan sólo soñado…
Has llegado a mi vida rígido y potente como el hierro fundido y dejado a la intemperie…
Me he desbordado, corre un río a los pies de los deseos incumplidos que me miran desde  el otro lado con envidia por haber encontrado la primera vez de mi extravío libidinoso contigo…
Tú, casi un desconocido y retraído compañero inseparable de tertulias triviales y miradas extraviadas…
Tenernos ha sido tan cercano que estremece entre mi vientre un deseo desaforado…
Te doy gracias por haberme encontrado, despertado, seducido y amado…
Aunque sólo sean letras…

Hasta siempre…

By: Me